Para un abrazo de lejos y con palabras
A veces quisiera ser un hada del sueño, para volar de madrugada, poner su cabeza sobre mis piernas, tocar su pelo y verlo dormir… pero arrullarlo a él, que cuando cierra los ojos ve cuerpos mutilados, niños llorando, sangre de pueblo y patria por todas partes debe ser imposible. Mohammed casi muere siempre, todos los días y a veces -¿a veces?- no puede dormir. Cuando me llama, yo me invento cosas qué decirle para sacarlo de ahí por un momento.
Una vez le inventé un sueño en Guanacaste con olor a maíz… él imaginaba los sonidos y me pedía los colores. Al final, me dijo que se sentía mejor, como si hubiera dormido y descansado; que estaba listo para salir a tomar fotos de nuevo. Después dijo: “Hay explosiones afuera, tengo que irme… espero regresar vivo”.
Esto lo vive en Rafah, en Palestina. Era el momento de la última crisis antes de la nueva ofensiva en el Líbano. El mundo estaba sordo y ellos, por más que gritaban, no lograron despertarnos. Luego el Líbano fue noticia y para ellos no había muchos ojos.
Yo, a veces, cuando hablo con él con voz y todo, he escuchado las bombas. Es lo más espantoso que he escuchado en mi vida. Y mientras él se agacha para protegerse –más por reflejo que por una verdadera posibilidad de refugio- me pregunta por qué los occidentales nos abrazamos, qué significa eso. Yo trato de pensar cómo decir y definir algo tan inasible. Le digo que para nosotros, un abrazo es la prueba más tangible, la forma más clara de decirle alguien que una está ahí, cerca y dispuesta a sostener. También le digo que hay abrazos vacíos y de mentiras, porque le vamos matando el sentido a los abrazos.
Muchas veces, entro al sitio de Mohammed tratando de saber si está vivo. Sus reportes son crudos, como su realidad. Este lo escribió hace un tiempito, pero puedo asegurar que hoy, ayer y mañana podría escribir las mismas escenas:
Los ataques en Gaza continúan, mientras el mundo está ocupado mirando el cese al fuego en Líbano. ¡La guerra se están intensificando en Gaza con más bombardeos por todas partes!
Aquí en la Franja de Gaza, el único sabor que tenemos es el miedo a la ocupación israelí. Como madre, por supuesto, te preocuparías por alimentar a tu familia por un día más. Como padre, uno podría preguntarse qué hacer con las cuotas de la escuela y la universidad. Un niño podría pensar a qué lugar seguro podría ir a jugar. Como estudiante, uno podría buscar la manera más segura de llegar a la escuela sin terminar herido o muerto. Pero aún la ruta “más segura” puede traer la muerte o el daño.
La vida en Palestina está llena de problemas, donde sea que se vaya, y los Palestinos están pagando el costo de ser el blanco de los helicópteros israelíes y los cohetes y proyectiles de artillería fabricados en los Estados Unidos. Si le preguntaras a cualquier niño que ha sido herido o ha quedado paralizado por un cohete hecho en EE.UU. cómo se siente, ¿Cuál esperarías que sea la respuesta?…. ¿una queja? ¿Un pedido a los estadounidenses para que detengan la guerra? ¿O que lloren e imploren que ejerzan presión sobre Israel?
Es suficiente decir “¡GRACIAS ESTADOS UNIDOS!!”
Esto es lo más simple que un niño Palestino puede decir. Un niño que unas horas antes fue a comprar unos Falafel para su mamá pero no puedo llevarlos a casa. En lugar de Falafel, ella escuchó una voz desde el hospital en el teléfono diciendo “Samer, su hijo de 8 año fue herido y está en el hospital”. Entonces la madre tendrá que correr hacia el hospital y lo que encontrará es a su hijo tendido en coma con una herida grave en su pierna. ¿Debemos preguntarle qué piensa? ¿O cómo se siente al saber que su hijo fue herido por un cohete estadounidense? Supongo que no es un buen momento para preguntarle esas cosas, ¡aún cuando todos sabemos cuáles serían las respuestas! (…)
Ahora mismo en Rafah, he visto personas que han estado desangrándose por 12 horas, tiradas en la tierra, mientras las ambulancias ya no pueden evacuar sus cuerpos. El ataque continúa desde hace 15 horas y hasta el momento 12 personas fueron asesinadas y más de 40 están heridas. El ataque sigue aún y las cifras de víctimas aumentan minuto a minuto. La gente en Rafah hace un llamado al mundo y a todos los seres humanos que tiene corazones y mentes, para que Israel deje de estar matando y atacando a la gente que está dentro de sus casas.
http://rafah.virtualactivism.net/news/todaymain.htm


