Primer intento: fracaso
En esta ciudad, constantemente siento que la basura me va a caer encima en cualquier momento. Todas las ventas callejeras sirven en platos de estairofón con papel aluminio, múltiples bolsitas de plástico para las salsas, cubiertos de plástico y bolsas para llevar todo aquello.Multipliquemos eso por 25 millones de personas. No vale científicamente, pero es un buen ejercicio para la imaginación.
Desde antes de salir de Costa Rica, cuando me vi separando el papel del plástico y de los resortes de cientos de antologías de la universidad, descubrí que había algo que hacer con ese material. Me traje todas las portadas de plástico y algunos resortes para hacer una cortina de colores.
Desde entonces, cada vez que boto algo a la basura le veo cara de juguete (un mouse que ya no funciona), potencial cartera (una caja de plástico), posible relleno de almohadón (las pelusas del filtro de la secadora), botellas para aceite y vinagre (empaques para jugos), hermosas lamparitas navideñas (botellas de yogurt), cuentas para cortinas decorativas (sellos de latas de jugo) y así…
Hoy, me decidí a elaborar mi primer objeto útil a partir de basura… ha sido un fracaso. Las cajas de película que mi hermano iba a botar, serán una moderna lámpara translúcida…

No se emocionen… los desechos de los materiales extra de la lámpara muestran que el primer intento es a todas luces, un fracaso…

Pero no me rindo… no usé pegamento y la próxima vez, compraré los materiales en ferreterías de barrio… a ver si resuelvo la contradicción y realmente logro colaborar con esta pobre tierra.


