Las ocurrencias de un periodista quinceañero
La revista Proa de la Nación publicó un reportaje sobre la selección sub 17 titulado “Goles con ilusión de quinceañeras“. Sigue así… “Veintiún chiquillas hicieron historia al clasificar por primera vez con una Selección Femenina a un mundial de futbol…“. No sé si notan algo extraño… yo sí…
El periodista Alonso Mata -pobre, muy angustiado- no sabía cómo romper el hielo con las chicas… no se le ocurrió algo mejor que preguntar si les gusta la música de RBD… Entonces, al hombre intimidado (“la presencia de las chicas era imponente, ¿cómo no sentirme intimidado ante tanta mujer exitosa? – eso siempre nos pasa a los hombres–“) no se le ocurre algo mejor que preguntar “¿Y les gusta el futbol?“.
Me lleva… Sugiero a los jefes de redacción o a quienes decidan cuáles tareas encomendar, que le hagan a sus periodistas algunas pruebas para medir los niveles de hormonas alborotadas. ¿Qué pasaría si una mujer entrevistara a la Sub 17 masculina y escribiera un reportaje así?
Todo mal… desde el saque con el título de “quinceañeras”, hasta el pase de la foto del equipo haciendo una especie de flor, pasándosela a las “chiquillas” y rematando con las preguntas… porque evidentemente guiaron la entrevista hasta llegar a temas tan deportivos e importantes como los bailes, los novios y otras tonterías.
Para el momento en que el reportaje se puso serio y habló de deporte… yo había dejado de leer para ir a tomar una Sal Andrews para el hígado.
Todos los años, una y otra vez, por siempre y para siempre, los publicistas y/o encargados de mercadeo nos bombardean con variaciones de una misma idea: mamá amasa la masa, mamá amasa la masa en la cocina, la cocina de mamá necesita una refri nueva.
Pero no se crea… las cosas han ido cambiando. De la tradicional publicidad del hijo pródigo que regala una refri, hemos pasado a lo que hacen dos empresas de cable (como si hubiera muchas con la “libre competencia”): mamá ve novelas, Food Network o La Oreja… mamá necesita descansar de tanta cocinadera, mamá descansa mirando la televisión, por eso necesita una t.v. de pantalla plana y un Home Theater.
Y sí, las cosas han ido cambiando… (¿ajá?) como lo muestra la genial idea que impulsa uno de los bancos estatales: mamá tenía una refri grande con mucha comida, veía mucha t.v. por lo tanto debemos mandarla a que adelgace (masaje gratis y 10% de descuento en su centro de adelgazamiento bla bla bla).
Un poquito mejor está la oferta de un supermercado… llevar a mamá a un concierto, al menos la saca de la cocina… aunque el anuncio de t.v. igual ma muestre escuchando canciones que salen de una botella de aceite.
Pero no, ahora sí en serio… las cosas han ido cambiando… en serio. Cuando escuché ayer el anuncio por la radio, pensé que estaba alucinando pero no: Perimercados está rifando para el día de las madres, tres premios de cinco millones de colones más un curso del Banco Nacional sobre Gestión de Microempresas. A Perimercados se le ha ocurrido la osadía de pensar que las madres pueden ser pequeñas empresarias, pueden salir de la cocina y pueden querer una oportunidad de demostrar sus capacidades más allá de lavar bien las medias blancas.
¿Pueden creerlo? Yo no… incluso me dio por pensar si esto no se parecía a cuando en plena crisis en Argentina se rifaban puestos de trabajo en los concursos de la t.v. pero no, esto se trata de otra cosa. Creo y celebro, que Perimercados tiene en su equipo de mercadeo a gente pensante, innovadora, con los pies en la tierra, que ademas no subestima a su clientela.



