EX









Lo que extraño de vos
no volverá jamás
no está en tus manos
no está en tus labios
se resbaló entre esos dedos
que sostenían un lapicero rojo


me alegra en cambio de extrañarte
(de convertirte en un extraño)
que ya no necesito
dar cuenta de mis rastros
ni interrogar tu almohada
mirando en ella cabellos largos

amar en ceros y unos









miro el teclado y descubro
que la b y la v me dan envidia


no porque con ellas te escriba yo los besos
o las partes del cuerpo


sino porque están tan cerca
que a beces no savemos la diferencia