a yes/no question



Quizás
si las ráfagas de odio
se detuvieran
contarían días y noches
para saber si son tres


Si el silencio
no fuera el único
visitante de su almohada
los minutos de espera
serían más livianos


pero esta noche
cuando se acaben
los dedos de las manos
tendrá que salir sola
a comprar el oráculo


el de los ojos azules
que le cambian la vida
a las parejas
a las abandonadas
y a las locas
que desconfían del calendario

unknown

un día de éstos
ya no voy a asomarme
para buscar si hay huellas
los rastros de tus ojos
en mis letras


en una de ésas
te veo en la calle
y no te miro
como tal vez
debieron ser las cosas
como si fuéramos
dos desconocidos


como si no supiéramos
que llevamos adentro
vos la semilla
y yo la tierra
vos las vocales
y yo las tildes
vos la fuente
y yo el código

Mantel individual

Hay días en que valdría más,
no salir de casa.
Si sólo era un juego pregunté,
¿dónde está la gracia?

(Nacho Vegas, Días Extraños)




Esta mañana
desayuné cereal con leche de soya
y trocitos de amor deshidratado


me supo mal el jugo de silencio
el pan tostado con mermelada amarga
hecha con culpa de mamey


tampoco sonaban bien los pájaros
fuiste tú-fuiste tú, cantaban
y hasta las hojas de los árboles
me pegaban furiosas en la cara


los taxis no paraban
no aullaban los carros con tamales
en el metro, las mochilas callaban
y en el centro, sólo don Odilón,
su organillo y yo,
llorábamos

k

Aquí, las jacarandas
también se antojan
de nazareno
y las tortillas
también se acaban
al mediodía


pero los muros
en lugar de hablar en tú
hablan de vos
(bueno, no de vos
aunque sí
todos los muros
hablan de vos)


parece que repiten
el grafitti
que pintamos
en la puerta


ése que dice
somos católicos
no insista
en esta casa
constantemente
cantamos adiós