Pero no ojos

*

Cuando se tiene el corazón partido,
a los pedazos les nacen pies y manos
orejas, labios, útero
pero no ojos

por eso chocan contra puertas cerradas
se dan de topes con las frases bonitas
o se tropiezan con anillos ajenos
sobre una mesa de noche

4 respuesta a “Pero no ojos”

  1. Pero*

    Los trozos cardíacos tienen propia vida
    ¡hasta el más pequeño y dividido!
    siempre recuerdan cómo se palpita
    inevitable es que recuperen el latido.

    Ni los golpes contra las puertas
    ni las frases inoportunamente lindas
    ni siquiera los anillos centinelas
    logran detener su firme venida.

    Y vuelven a formar un corazón entero
    cicatrizado, cosido, de pura tripa hecho
    al que le surgen los ojos y las manos
    y pies, orejas, útero y labios.

    “La próxima vez no seré vulnerable”,
    por enésima vez perjura
    fortuna la nuestra que nunca no lo cumple
    y podemos aprender de su enorme ternura.

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