Nos merecemos un epígrafe de reggaetón

El mago llegó
y a  las mujeres les traigo
el t(r)uco que tengo yo

El Chombo

Y así
automágicamente
apareciste

era domingo
era de noche
cuando la noche comenzaba
a tiempo
(no como hoy
porque le arrebataron unas horas
y el sol parece un muégano
en las muelas del día)

era domingo
y apareciste
como un valiente caballero
armado con un par de quesadillas
y miel de abejas para mi tos

nos hechizamos

pero ninguno de los dos
era mago, ni bruja
ni hechicero

el encanto duró poco
se cayó el truco
se aburrió el mundo

y automágicamente
borraste mis correos
y el mapa de mi casa

nos tiramos los platos
(ya nos habíamos comido las quesadillas)
y gritamos en la calle
como viejos amantes

estábamos hartos
como viejos amantes
pero no estábamos hartos de amarnos
porque no nos amábamos

pasamos del encantamiento al odio
sin casetas
por la libre
automágicamente

y ya

Sin rubor

Viajo sin un espejo
porque sé bien
la forma agachada de mis ojos
y porque no me maquillo
la mirada, la boca
ni las palabras

Repelente para que llevés a la selva

El guerrillero dice
que tiene amor para el mundo
(el mundo en grande, como el de Mafalda)
y cosas más grandes por hacer
que quedarse media hora más
entre las sábanas

pero ella sabe
que tiene miedo el guerrillero
que sus medallas al valor
son de esos chicles de monedas
con papeles dorados