Desde el ayer, la línea recta parecía aburrida
Lo mío es más el espiral
Darme de golpes con los muros
Subirme a un árbol para mirar con claridad el camino
y olvidarme en el trayecto por qué subía
Quedarme entre las ramas
Afianzarme a una fruta verde
Esperar que madure y cambiar de idea antes de verle el color rojo del tiempo
Vivir con hambre
Seguir subiendo el árbol
hasta antojarme de conocer la sensación del viento traspasando los dedos de mis pies
Columpiarme
Sentir deseos de estar abajo de nuevo
Lanzarme al vacío y doblarme el tobillo derecho
Renquear y después sanar
Tomar el rumbo de regreso creyendo que voy hacia adelante
Desde este hoy que se me arrastra mientras camino
que se ha agarrado del tobillo derecho
y me hace zancadillas atravesándome la impaciencia
la línea recta tiene el olor de una buena idea
del arroz recién hecho, de las melcochas servidas en hojas de limón
del deseo de ser más que un punto aislado en el universo

