Tics Nerviosos

August 24, 2010

Lo bugs que sí y los bugs que no

Filed under: Desarrollo,Opinión,comunidades — carocr @ 15:29

Leí un correo de Ian Jackson en el que se refería específicamente al error de pensar que todas las personas pueden y deben reportar bugs. Me gustaría traducirlo completo pero ahora mismo no puedo. En resumen, más o menos planteaba -con más sinceridad de la que mucha gente agradece- que para el caso de Debian, si un desarrollador debe gastar dos de sus cuatro horas diarias de programación para responderle a personas usuarias que reportan bugs que en su mayoría, son errores de procedimiento… eso no es beneficioso para el proyecto debian. Para él, “mimar” a las personas usuarias de esa manera no contribuye en nada. Habla de varias falacias muy interesantes y si leen inglés, por favor revisen el correo antes de seguir leyendo aquí (que mi resumen es muy pobre, la verdad).

Aunque puede parecer chocante… la verdad sea dicha: tiene razón. Tiene razón cuando hablamos de proyectos de desarrollo de un sistema operativo o aplicaciones horizontales. Todos los desarrolladores saben cómo debe comportarse un sistema operativo. Es decir, en la mayoría de los casos, los reportes no le dirán nada nuevo y si no los hacen personas con suficientes conocimientos, no contribuirán en mucho a encontrar la solución. –> Hace un año me hubiera pegado por la mano por escribir una cosa así.

¿En dónde sí vale la pena reportar bugs?

No sé… imagino que en desarrollos como Gimp o aplicaciones para sectores u ocupaciones específicas. Ahí sí los desarrolladores no saben qué es lo que se espera del programa (supongo) y ¿se necesita de mucha guía de personas usuarias que sí saben qué es lo que el programa debe hacer o cómo, lo que imaginan, no puede ser implementado a partir de la herramienta?

¿Y entonces, cómo mejoramos el software?

También, es importante reportar el otro tipo de bugs… los bugs generados por la endogamia hacker: ¿qué cosas no son útiles a las personas usuarias? Habría que generar espacios distintos, algo como grupos focales que permitan recibir observaciones sobre cosas que no se reciben bien, errores comunes en una interfaz, campañas equivocadas o actitudes que nos alejan de los proyectos. Es decir, por mucho tiempo las personas que no programamos, hemos pensado que debemos convertirnos en lo que no somos, para poder reportar bugs y ayudar “de verdad”. Tal vez la pista esté en otro tipo de reportes que debemos hacer e incluso, en no reportar nada más, sino involucrarnos de lleno en organizar el cambio. Y ahí es donde topamos con pared: ¿en cuáles espacios podemos mejorar el software quienes no programamos? ¿tenemos que conformarnos con probar versiones nuevas de los programas? ¿tenemos que dedicar nuestra energía a aprender a reportar bugs apropiadamente en lugar de aprovechar las capacidades que ya tenemos?

Para nada de eso tengo respuesta. Yo sólo tengo dudas.

August 15, 2010

Ave migratoria preguntándose a dónde ir

Filed under: comunidades — carocr @ 20:01

Cada cierto tiempo, tengo algo como un “down radical” con las comunidades de Software Libre. Así como me parecen espacios fascinantes y el ejemplo más exitoso de trabajo colaborativo en la historia de la humanidad (las pirámides son cualquier cosa, sobre todo por la vanidad que las justifica), formar parte de una es de las cosas más complicadas que he enfrentado. Y yo he estado en muchos colectivos de todos los colores y sabores.

De esos períodos de decepción, confusión o desconsuelo siempre he logrado salir. Generalmente porque sucede algo que me recuerda la maravilla de formar parte de un movimiento social mundial conformado por gente de todas las posiciones político-partidistas, nacionalidades, géneros y transgéneros, clases sociales, contextos culturales y etcéteras de la diversidad. También, porque algún amigo me ayuda a mirar mejor y a sentirme acompañada mientras pasa la nube gris. Pero no sé si saldré del down actual, cosa que se agrava por mi rol en el trabajo remunerado. El caso es que siento que ahora mismo mis tres grupos de acción  están chuecos y sostener tres esperanzas tan grandes se me está haciendo difícil.

Sé que alguna gente está pasando por un trance similar. Puede que no sea por desencanto o falta de compromiso compartido, puede que sea por asuntos personales, pero he leído o escuchado de varias personas que están en su período de agotamiento. El burnout es común y comprensible cuando hacemos activismo, pero de todas esa veces que descansamos para recargar baterías, habrá alguna en la que ya no regresaremos. Por eso, tengo un plan de emergencia que en caso de que llegue el momento definitivo, hará que me vaya en paz con mi conciencia.

Yo soy psicóloga. Extremadamente geek, pero soy psicóloga. Y entonces lo que mejor me sale es pensar por qué pasan las cosas, por qué se dicen las cosas como se dicen, a qué se debe que fulano dijera “a” cuando todos los demás decimos “t” y sin embargo, se hace “a”. Lo que mejor me sale es preocuparme ¿cómo lo voy a negar? y como me preocupo, me pregunto las causas de la preocupación y a veces, pienso también en las soluciones.

Y lo que mejor me sale también es escribir. Entonces eso haré. Voy a escribir sobre mi forma de ver a las comunidades, lo que se ha hecho y lo que yo recomiendo hacer. Es bastante común que la gente se me acerque a pedirme consejería comunitaria (¡de verdad!) y entonces, lo mejor es que lo ponga en alguna parte para que otras personas lo lean. Evidentemente será MI OPINIÓN nada más, no un dictamen médico… pero también será la opinión de otras personas a las que voy a invitar a que hablen sobre su comunidad y su experiencia. Tal vez salgan puras conjeturas, tal vez eso le sirva a la gente que se acerca a las nuevas comunidades de Software Libre (que ya en nada se parecen a las de antes y eso es lo primero que quiero decir).

Si alguien piensa que es buena idea, mala, pésima… quiere escribir sobre esto mismo o lo que sea… hay espacio para comentarios, aunque sería mejor hacerlo en identi.ca

August 6, 2010

Matildes II

Filed under: Los ni sé — carocr @ 22:52

Tenemos ahora dos buenas contribuciones para seguir ampliando la colección de Matildes.

La primera, es una colaboración de David Narváez. La foto corresponde a un avistamiento ocurrido en el aeropuerto de Moscú, en junio del 2010. Es ¿una máquina para cambiar dinero? que al parecer, se expresaba en idiomas distintos al ruso en ciertos momentos que algún suertero turista podría pescar a tiempo.

"Matilde from Hell": Máquina para cambio de moneda en aeropuerto de Moscú

La segunda contribución, es de Bernardo Quesada y corresponde a la mesa de noche en un motel en Bogotá:

Mesa de noche musical II. Desconozco si funciona. Motel en Bogotá.

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