Mi primer UBUNTU

Me instalaron UBUNTU el 28 de abril, celebrando el día mundial del software libre. Fue en el Installfest (Flisol) organizado por la Comunidad de Software Libre del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

El cambio fue sencillo, se tardó unas dos horas, eso sí, mi compu es una Laptop (Dell Inspiron 640m). Otras personas instalaron linux en sus CPUs nada más, no sé cómo les habrá ido.

Mi instalador me explicó todo lo que necesitaba saber Y NADA MÁS. No necesitaba saber cosas muy elevadas, ¿para qué?

Durante la migración sólo tuvieron que configurarme la resolución de pantalla y la conexión inalámbrica. Lo demás funcionó bien desde el inicio.

Realmente, una vez que salí de ahí lo único que no quedó bien fue:

Mi pc no detectaba el micrófono si intentaba usar Skype. Si usaba el Ekiga funcionaba bien

Los controles frontales del sistema de audio no funcionaban con el Amarok, que fue el programa de audio que me recomendaron.

El cambio de Windows a Linux

¿Cómo tener una “migración” exitosa?

El punto para mí es que el cambio debe ser integral, lo cual implica algunas horas para dejar todo funcionando. Yo recomiendo pagarle a un técnico para la instalación, y calculo que se tardará unas cinco horas (ojalá el técnico no cobre muy caro).

La mejor instalación será la que se haga en la casa o en la oficina propia.

No sirve de mucho que se lleven el cpu o la laptop donde el instalador porque cuando la instalación termine lo deseable sería que la impresora, el headset, las bocinas, las llaves usb, el mouse, el lector de cds (para audio y datos), el lector de dvd (películas y datos), la cámara digital, TODO lo que la persona usamos, funcione bien. Si no funcionan las cosas cuando se las necesita, nos arrepentimos de haber migrado y le decimos a los demás es que todo ha sido complicado. La peor publicidad es que alguien vea a otra persona agarrándose del pelo desesperado por algo que no puede hacer y lo que diga es: “ah, es que usa linux”.

El respaldo de los archivos es fundamental:
Los momentos en que me arrepentí de haber migrado eran mi responsabilidad y provinieron en su mayoría del desorden en mis archivos de respaldo. Esto es importante de recordar, porque cuando la persona no puede trabajar porque no encuentra un archivo, se arrepiente de haber migrado, cuando en realidad esto sería igual si hubiera reformateado la compu para hacer cualquier cosa.

El Windows está tan metido en nuestras cabezas que cada vez que aparece un problema se nos ocurre creer que en Windows no hubiera pasado… y eso no es cierto. Siempre la memoria nos juega malas pasadas…

No me gusta decir “migrar”

Se dice “migrar” a linux. No sé de dónde viene esa expresión pero habría que erradicarla. Como si Windows fuera la patria y yo fuera una inmigrante en linux. El que migra siempre extraña su patria… a Windows se supone que no lo extraña nadie.

Eso es lo que me dijeron a mí… aunque los primeros días después de migrar, yo extrañaba mi sistema de antes. No porque fuera bueno, sino porque estaba acostumbrada… Es como un carro que está malo pero te lleva a donde vas… le sabés las mañas y usás el ctrl+alt+supr como si fuera normal…

Ya ahora, a un mes de haber migrado, no extraño a Windows pero me agarro del pelo de vez en cuando si quiero instalar un programa que no viene con UBUNTU.

De eso quiero hablar aquí, de mis discusiones internas, de las discusiones que he generado en las listas electrónicas, de lo que pienso que debe mejorar y de por qué pienso que hay que cambiarse a software libre. Es como cambiar de casa… hay ajustes que hacer pero cuando todo está en su lugar de nuevo, volvés a ver para atrás y sabés que tomaste una buena decisión.