La computadora en mi bolsillo

Esta es una traduccion libre y no-oficial de la entrada “The computer in my pocket” del blog de Mako Hill.
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Si no estamos mal con las proyecciones, para finales de este año, el mundo será el hogar de 3 billones de teléfonos móviles. Eso es casi un teléfono por cada uno de los seres humanos vivos. Aunque estos teléfonos abren todo un mundo de nuevas e importantes oportunidades en comunicación, creatividad y cooperación — y es importante no subestimar ese hecho — éstos también representan un paso hacia un tipo de antiutopía tecnológica no muy diferente a la que Stallman plantea en El derecho a leer. Los teléfonos representan una de las tecnologías más cerradas, propietarias y por lo general, no libres entre las que son más distribuidas. Las implicaciones para la libertad de software y el empoderamiento tecnológico son una calamidad.

Pero a pesar del hecho de que los teléfonos móviles representan lo que puede ser la amenaza más gigantesca a la libertad de software en la actualidad, la comunidad de software libre — con un número de notables excepciones a las que quiero a la vez agradecer y poner creciente atención — ha permanecido en su mayoría, silenciosa acerca de este asunto.

Conozco a apasionados defensores de la libertad de software que trabajan sin descanso para que ellos mismos y el mundo, se deshagan de un puñado de blobs binarios en el kernel Linux — trabajo importante del cual todos nos beneficiamos. Y aún, algunos de esos “de línea dura” no parecen ajustar sus teléfonos a los mismos estándares que sus laptops. La decisión de Ubuntu de lanzar un nuevo driver binario sigue siendo más controversial que el hecho de que la gran mayoría de la población usuaria de computadoras no conoce otra cosa que las computadoras basadas sobre un teléfono, las cuales permanecen increíblemente no libres y casi por completo son imposibles de liberar si las comparamos con las computadoras personales. Para la mayoría de las personas usuarias de computadoras, no hay opción y esencialmente, tampoco esperanza para liberar sus aparatos actuales.

Me deja perplejo que cualquiera, especialmente los defensores del software libre, se pongan felices con esas computadoras no-libres [1]. Creo que parte de la razón descansa sobre el hecho de que la mayoría de los usuarios de teléfonos móviles, y aún la mayoría de de los usuarios a quienes les importa la libertad de software y la autonomía tecnológica, no conciben sus teléfonos como computadoras. Concebir nuestros teléfonos como computadoras, no resolverá todos los problemas a los que he aludido, pero hacer eso sigue siendo el primer paso esencial hacia cualquier solución. Mientras debemos trabajar aún para construir teléfonos libres que sean viables, ampliamente accesibles y convincentes, debemos convencer primero, tanto a las personas usuarias como a las desarrolladoras, de que esta es una meta importante. Recordarle a la gente que nuestros teléfonos -tanto libres como no libres- son computadoras poderosas de uso general sigue siendo una parte importante y todavía, en gran parte no satisfecha, de este proceso.

Debemos encontrar formas de recordarnos a nosotros mismos y a los demás, del hecho de que los teléfonos modernos son computadoras poderosas con interfaces poderosas que son útiles para una inimaginable variedad de aplicaciones arbitrarias. Debemos enfocarnos en el hecho de que estas computadoras tienen micrófonos, sensores, y otros sensores y que les confiamos nuestros secretos más íntimos y datos más sensibles. No debemos olvidar que, en casi todos los casos, estas computadoras siguen siendo controladas, completa y definitivamente, por compañías en las cuales, muy pocos de nosotros confiamos del todo.

No estoy seguro de cómo lograremos cumplir esta tarea. Pero más de nosotros debemos pensar largamente y de forma creativa sobre este problema. Yo seguiré llamando a mi teléfono “mi computadora” como un primer paso, muy personal. He hecho esto la semana que pasó y ha llevado a conversaciones con conocimientos algo confusos.

Por supuesto, esto no hace que mi teléfono sea menos libre. Pero sí significa que estoy hablando más acerca de lo no libre que la mayoría de nosotros llevamos puesto en forma demasiado silenciosa. En este punto, eso parece un progreso.

[1] Como muchos defensores de software libre, mi teléfono también es una computadora que correo una combinación de software libre y no libre. Lo uso infelizmente y estoy haciendo lo que puedo para cambiar esto.

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Notas de Caro:

Entre los comentarios al post de Mako, encontré algo sobre el proyecto Replicant, que trabaja para que los teléfonos HTC Dream  puedan correr con software 100% libre. Necesitan desarrolladores… a ver si alguien se apunta.

Por otro lado, no sé si cuajará el asunto, pero hay alguna posibilidad de que la Universidad de Sao Paulo en Brasil, tome el proyecto del Freerunner como suyo. Leer más en LWN.