A desalambrar el software libre

defences

Imagen: Defences become fences N°2, de Enrique T

Para actualizar y ser justa: ya casi estamos terminando la traducción de la campaña http://windows7sins.org gracias a la ayuda de Gabriel Molina, un mexicano con el que he podido trabajar en conjunto superando la barrera del repositorio. Gabriel accedió a trabajar “a pie” y hemos revisado juntos todos los textos. Gracias Gabriel.

Constantemente digo en mis conferencias, que no hace falta ser experto para ser parte del desarrollo del software. Es decir, si no sabemos programar, los usuarios y usuarias podemos dejar de ser entes pasivos y convertirnos en gestores del software, colaborando en actividades de difusión y activismo, pero también traduciendo, documentando y reportando bugs. Son tareas menospreciadas, pero bien importantes.

Lo lamentable, es que eso es falso en la mayoría de los casos. Los proyectos de software libre siguen siendo espacios pensados por y para informáticos, quienes muchas veces piensan que es relativamente simple seguir su lógica. Les tengo una mala noticia: NO LO ES.

La primera y única vez que reporté un bug, lo hice a la gente de KDE por un problema con el Aamarok 2. Me respondieron más o menos, que si no sabía reportar un bug correctamente, mejor los dejara en paz. Nunca más reporté un bug en mi vida (al menos, directamente) y me quedé con el Amarok anterior. Yo quisiera, lo juro, poder reportar un bug de una manera tan hermosa como esta (vía magus) pero es imposible para mis capacidades. De manera que los bugs quedan descartados, bajo la premisa de “lo que no sirve, que no estorbe”. Ok. Puedo vivir con eso.

Si no puedo reportar bugs, puedo traducir… ¿cierto?

Puedo traducir con enorme felicidad y satisfacción si lo hago para Drupal. El sistema que usan es en línea y es sencillo, maravillosamente sencillo colaborar. En los translation sprint que hemos organizado en la RCSL llevamos dos módulos completos traducidos al español, en un trabajo que ha sido divertido y enriquecedor. Jamás frustrante.

En otro vecindario, la traducción de la campaña Windows7sins de la Free Software Foundation, no me ha traído más que tristezas. Desde hace dos meses tenemos los textos traducidos y revisados por tres personas, pero se decidió usar subversion, pedir llave pública, entrar por ssh y de ahí, ya no sé qué sigue. El caso es que los textos los tradujimos al mejor estilo cavernícola (con openoffice.org) y ahora tocaría meter línea por línea dentro de los archivos html que hay en savannah. Si hubiéramos tenido archivos .po ya todo estaría listo… tampoco estoy pidiendo milagros… pero con este sistema ha sido imposible para Eva y para mí -las que más nos hemos comprometido con el asunto- de manera que la campaña sigue sin estar traducida al español, y así seguirá hasta que alguien pueda hacerlo y se publique otra traducción no revisada. ¿Nuestro trabajo qué? Bien gracias, guárdemoslo de recuerdo.

Entonces… ¿cuál es la verdadera posibilidad que tenemos los y las usuarias de software libre, de convertirnos en gestores y gestoras del cambio? ¿cuál es nuestro papel, más allá de dar conferencias, vender camisetas o escribir en un blog? Dar conferencias no debe subestimarse, porque implica conocer bien los temas, estar preparada para responder muchas preguntas diversas y saber exponer claramente conceptos complejos… pero eso no basta. Sobre todo, cuando interactuamos con proyectos de desarrollo donde lo que vale es el código y no cuántas personas escucharon una charla e instalaron software libre después.

Yo, de todas maneras aprecio mis contribuciones y creo que son bien importantes, pero definitivamente creo que tenemos que hacer un mejor trabajo si queremos realmente trabajar por la libertad de los usuarios y usuarias. Ni todos somos poetas, ni todos somos programadores. Tendríamos que generar espacios y niveles de acción, que permitan que más personas se acerquen y hagan tareas que son capaces de hacer. Muchas podemos traducir, pero por favor, quítennos los alambres de púas.