Declaración de Franklin Street sobre la libertad y los servicios de redes

Comparto la primera de lo que espero, sea una serie de traducciones para difundir los planteamientos del Grupo de trabajo Autonomo.us

Esta es una traducción libre de: Franklin Street Statement on Freedom and Network Services

14 de julio de 2008
Por Benjamin Mako Hill

La generación actual de sevicios de redes o el Software como Servicio puede acarrear ventajas sobre el software tradicional instalado localmente, al facilitar el despliegue, la colaboración y el agregado de datos. Muchas personas usuarias han comenzado a preferir confiar en ese tipo de servicios que en el software que pueden proveer ellas mismas o sus organizaciones. Este movimiento hacia la centralización tiene efectos poderosos en la libertad de software y la autonomía de las personas usuarias.

El 16 de marzo de 2008, un grupo de trabajo se reunió en la Free Software Foundation para discutir asuntos sobre la libertad de las personas usuarias a raíz del auge de los servicios de redes. Consideramos cierto número de asuntos, entre ellos, cuáles son los impactos que estos servicios tienen para la libertad de las personas usuarias, y cómo quienes implementan estos servicios de redes pueden ayudarles o dañarles. Creemos que esta será una discusipon continua, a lo largo de muchos años. Nuestra esperanza es, que las comunidades de software libre y de código abierto acogerán y adoptarán estos valores cuando piensen acerca de la libertad de las personas usuarias y los servicios de redes. Esperamos trabajar con organizaciones, incluyendo a la FSF, para tener un liderazgo moral y técnico sobre este asunto.

Consideramos los servicios de redes que son Software Libre y que comparten datos libres como un buen punto de inicio para asegurar la libertad de las personas usuarias. Aunque no hemos definido formalmente aún lo que puede constituir un “Servicio Libre”, sí tenemos sugerencias que las personas desarrolladoras, proveedoras de servicios, y usuarias, deberían considerar:

Se exhorta a las personas desarrolladoras de software de servicios de redes a:

  1. Usar la GNU Affero GPL, una licencia diseñada específicamente para software de servicios de redes, para asegurar que las personas usuarias de los servicios tengan la posibilidad de examinar el código fuente o implementar su propio servicio.
  2. Desarrollar bajo licencias libres, alternativas a servicios populares existentes no libres.
  3. Desarrollar software que pueda reemplazar los servicios centralizados y de almacenamiento de datos, con software distribuido y despliegue de datos, devolviéndole el control a las personas usuarias.

Se exhorta a las personas proveedoras de servicios a:

  1. Elegir Software Libre para su servicio.
  2. Liberar los cambios para requisitos particulares hechos a su software, bajo una licencia de Software Libre.
  3. Hacer que los datos y los trabajos de autoría estén disponibles para las personas usuarias de su servicio, bajo términos legales y en formatos que permitan a estas personas, mover y usar los datos fuera de su servicio. Esto significa:
  • Que las personas usuarias deben controlar sus datos privados.
  • Los datos disponibles para todas las personas usuarias del servicio deben estar bajo los términos aprobados para los Trabajos Culturales Libres o Conocimiento Abierto.

Se exhorta a las personas usuarias a:

  1. Considerar con cuidado si del todo se usa o no, software en la computadora de alguien más. Cuando sea posible, deben usar equivalentes de Software Libre corriendo en su computadora. Los servicios pueden tener beneficios sustanciales, pero representan una pérdida de control para las personas usuarias e introducen problemas severos de libertad.
  2. Cuando estén decidiendo si se usa o no un servicio de redes, buscar servicios que sigan los lineamientos mencionados anteriormente, de manera que, si fuera necesario, todavía tendrían la libertad de modificar o replicar el servicio sin perder sus datos propios.

Inaugurando categoría: deseos

Algunas veces, cuando estoy trabajando, se me ocurren funcionalidades que no existen. Lo extraño es que casi todas, lo que tienen de base, son cosas que tenemos en la vida cotidiana y “rudimentaria”. Yo digo, que los seres humanos seguimos necesitando de escobas, gavetas y pizarras. Nos han servido durante mucho tiempo y si el software está para adaptarse a las necesidades del ser humano y no al revés, me atrevo a soñar con que exista:

Módulo de pizarra para OpenAtrium:

Es similar a los diagramas de los programas para planificar proyectos, pero debe verse mejor y ser mucho más funcional.

El modelo es la pizarra acrílica que casi todos tenemos en la oficina. La pizarra acrílica se me hace limitada. Me sorprendo pensando que debería tocar esa tarea y colocarle un “depende de” que la ligue a otra tarea o a una fecha del calendario. Eso quiero, una “pizarra” en el OpenAtrium que relacione las tareas con los proyectos y el calendario.

Así por ejemplo, el envío de un correo dependerá de lo que se diga en la reunión de tal día que tendré con x persona. Puedo ver las tareas en su complejidad y definir mis prioridades de una mejor manera. A la vez, veo un panorama integral de las tareas, no cada una separada de las demás.

Si ya existe algo así, dejen las buenas noticias en sus comentarios.

La libertad

Creo que todos buscamos lo mismo,
no sabemos muy bien qué es ni dónde está.
Oímos hablar de la hermana más hermosa,
que se busca y no se puede encontrar.
La conocen los que la perdieron,
los que la vieron de cerca irse muy lejos.
Y los que la volvieron a encontrar,
la conocen los presos, la libertad.

Algunos faloperos, algunos con problemas de dinero,
porque se despiertan soñándola.
Algunos que nacieron en el tiempo equivocado, la libertad.
Todos los marginales del fin del mundo,
esclavos de alguna necesidad.
Los que sueñan despiertos,
los que no pueden dormir, la libertad.

Algunos tristemente enamorados,
pagando todavía el precio del amor.
Algunos que no pueden esperar,
y no aguantan más la necesidad.
Algunos cautivos de eso,
que no saben dónde mirar.
Tengo algunos hermanos y una hermana muy hermosa; la libertad.
Igual que Norberto,
me pregunto muchas veces, dónde está.
Y no dejo de pensar,
será solamente una palabra,
la hermana hermosa; la libertad.

La Libertad, Andrés Calamaro

Creo que nunca se ha dicho, que el software traerá la libertad. Ni el software libre ni otro, porque la libertad no viene por añadidura con nada, la libertad es el resultado de las luchas cotidianas e interminables que algunas personas hacen (¿mos) a cada instante. Los niños y niñas que viven en los territorios zapatistas y que hoy tienen derecho a educación, salud, alimentación y vivienda saben que esos derechos se mantendrán en tanto la tierra sobre la que ponen sus pies sea libre del control del estado mexicano. ¿Por qué? Porque en el momento en el que cierren uno de los ojos al dormir y den por seguro lo que han conseguido, llegarán a arrebatarles todo.

Quienes vivimos afuera, en territorios no-liberados, no estamos en una situación tan distinta. Todos los días, a cada segundo, debemos luchar porque se nos respeten los derechos (que aún nos quedan) y porque la libertad siga siendo un valor fundamental para nuestras vidas y las de los demás. No vivimos en libertad quienes creemos ingenuamente que somos libres, vivimos en una jaula más ancha y más alta que nos deja volar más alto y abrir las alas más cómodamente. Eso es todo, aunque no es poco.

Y entonces, quienes vivimos en la jaula más amplia y defendemos la libertad, a veces nos confundimos. Celebramos pequeños triunfos, como si eso sirviera de algo por sí solo. Como si el hecho de que el uso de software libre aumente, aumentara la libertad de la que gozan las personas. Es falso. No sólo no se aumentan las posibilidades de ser libre de la humanidad como un todo, sino que en muchos casos tampoco se aumentan las libertades de quienes usan ese software.

Nadie será libre si desconoce que antes no lo era. La libertad es algo que se comprende en relación dialéctica con la opresión y la opresión se sustenta en los mecanismos que la reproducen en los actos cotidianos. Cada vez que vamos al banco y nos dicen que nuestro dinero no está disponible porque “se cayó el sistema” no sólo estamos mostrando la esclavitud respecto del dinero, sino la esclavitud respecto del software que usan las computadoras que manejan las operaciones bancarias. Y si las personas no se preguntan ¿qué es el sistema? ¿quién lo hizo? ¿por qué no funciona? ¿qué nadie es capaz de arreglar esos aparatos? ¿por qué el sistema del banco se daña justamente los días de quincena? no estamos haciendo nada.

Entonces, la gente puede usar gNewSense, Trisquel, Debian… lo que se quiera… y no por eso se avanzará hacia sociedades más libres. No se trata del software. Al menos no se trata NADA MÁS del software. Estamos bastante perdidos. El hecho de que Symbian sea liberado bajo una licencia Eclipse no es un triunfo. Pero digamos que no importa. Sumemos. Symbian es libre pero no tiene soporte para archivos en formato OGG. Eso no es un triunfo. ¿Cierto? Pero gracias a nuestras maravillosas comunidades, llegarán desarrolladores a colaborar para que las computadoras/teléfonos con Symbian en su versión reciente, puedan soportar OGG. Eso será un triunfo y un avance, aunque se basen en una licencia que podría prestarse para trampas. No hay pruebas y habrá que esperar que no sea así: Debemos estar muy alertas en estos días en los que todos coquetean con el código abierto.

Pero al triunfo pequeño de Symbian soportando OGG le sigue una enorme derrota y de nuevo, a manos de Canonical: Ubuntu One Music Store promoviendo que la gente compre música en formato mp3. Eso no sólo es absurdo, sino irresponsable y constituye un retroceso. Las políticas de Canonical siguen quedándole mal al movimiento de software libre y al parecer, eso no va a mejorar. Entonces dejemos de alegrarnos si más gente usa Ubuntu o software “libre” en general. Hace falta más coherencia y más análisis. Pronto, más temprano que tarde, todo el software será de código abierto (no necesariamente libre) y eso, por el camino en el que vamos, no hará que nuestras sociedades sean más libres. Estamos perdiendo de vista el objetivo.

My Body is a Cage, por Jane Rahman