Firefox 4: mi feedback

Técnicamente no puedo opinar demasiado sobre el Firefox 4 en su versión Beta. Puedo decir que es rapidísimo. De sus otras ventajas aún no he podido disfrutar.

Pero quiero opinar sobre la experiencia como usuaria en el siguiente escenario:

1. Cuando yo toco el botón derecho del mouse en los navegadores que uso (Firefox 3.6, Iceweasel, Epiphany) la opción que aparece de primero es abrir el enlace sustituyendo la página actual y en segundo lugar, abrir el enlace en otra pestaña. La opción de abrir en otra ventana aparece en tercer lugar. En Firefox 4, se ha eliminado la opción 1 y eso hace que continuamente abra una nueva ventana en lugar de una nueva pestaña.

2. Me dirijo entonces a hacer lo que se supone es mi contribución como usuaria: opinar sobre eso para que el equipo desarrollador valore si debe cambiar o no. ¿Cómo hacerlo? Ni idea.

3. Acudo al menú que dice “Help” y me encuentro con una opción que dice “Submit Feedback”. En mi experiencia, enviar retroalimentación es decir qué me parece algo y eso puede se tanto para agradecer o felicitar, como para reportar algo como lo del menú ligado al botón derecho ¿no?

4. El problema, es que cuando pulso para dar retroalimentación aparece una página con este mensaje:

y un espacio de una línea donde caben 140 caracteres. ¡140 caracteres para dar mi mensaje!. Probemos:

Menú botón derecho eliminaron opción 1 confunde usuario abre ventana nueva molesto

me quedan 58 caracteres… pero no es suficiente para que yo tenga una experiencia agradable y sienta que mi retroalimentación es bienvenida. ¿Debería serlo? Tal vez no. Puede que sea un caso de una usuaria equivocando la función de la opción de “send feedback”.

Pero me quedan muchas dudas: ¿por qué el feedback debería ser triste? ¿quién dice que he tenido una mala experiencia con mi navegador? ¿por qué culpabilizar a la persona usuaria y hacer que se arrepienta de comunicarse con quienes pueden mejorar su navegador?

Me encantaría sugerir cosas a quienes se ocupen de eso en Mozilla. De verdad. Creo que es parte de lo que debemos mejorar en todos los proyectos de desarrollo. Necesitamos que las personas usuarias sientan la diferencia entre ser usadas por su software y usar un software que responde a sus necesidades.

¿Qué tal algo como esto?

(ninguna cara, ni feliz ni triste…)

El equipo que construye tu navegador estará agradecido de recibir tus comentarios. Queremos mejorar tu experiencia. Por favor envíanos tu reporte.

Acompañado de una encuesta muy básica que permita reportar algo de forma ágil, útil y esperanzadora. *** Por cierto, el mensaje en inglés es peor que en español porque dice “nuestro navegador” y no “tu navegador” como debería ser.

Ojalá este mensaje llegue a alguien que pueda tocar la puerta correcta en Mozilla. Tal vez, este feedback les sea útil.

PD: Aprovecho para recomendar Limesurvey para las encuestas. Es libre, excelente y mucho mejor que los formularios comunes. El formulario acerca de cuántos navegadores uso y otros temas, no ocultaba las preguntas que no me correspondía responder a partir de las respuestas ya dadas. Eso con Limesurvey sería mucho más elegante y agradable.

No es un impostor: abrí un perfil en Facebook

Como muchos de ustedes sabrán, me he resistido durante mucho tiempo a abrir un perfil en Facebook. Para algunos, por neurosis, razones paranoicas o teorías de la conspiración; para otros, por esas mismas razones (cuando les parecen válidas) y por congruencia con mis principios acerca de la libertad de expresión y la necesidad imperiosa de que esa libertad sea sustentable, autónoma, segura y verdadera. Es decir, la libertad de expresión no siempre es libre y Facebook es una de las tantas plataformas que lo demuestran. Ahora mismo, eso no es tan importante pero créanme, dentro de algunos años lo será.

Aún la neutralidad de la internet existe (a pesar de las graves amenazas y las pésimas noticias recientes en la Unión Europea) pero todos los intentos de las empresas proveedoras de servicios de Internet están empujando hacia la privatización, como hicieron con la radio en su tiempo. ¿Alguien recuerda que la radio podría ser un medio tremendamente democratizador, si las frecuencias no se vendieran? ¿no les parece extraño, que siendo el espectro radioeléctrico un bien común, tengamos que pagar millones de millones para tener un permiso de utilizarlo?

Si no me creen, ríanse un poco con este video (lo pongo en flash por las anotaciones que le dan sentido):

Un informe del Secretario de Estado de Economía Digital francés filtrado recientemente revela el esfuerzo del Gobierno para enterrar profundamente la neutralidad de la Red en ese país.

Entonces, la libertad de expresión por medio de la Internet depende de la neutralidad de la red… algo que defienden (o negocian a cambio de un buen acuerdo para ellas, no necesariamente para nosotros) empresas como Google, Apple e incluso seguramente Facebook… porque sus negocios dependen de esa neutralidad.

Pero la libertad de expresión también depende de la libertad de generar redes y compartir contenidos e información por medio de esas redes, algo que ya no le suena tan bien a empresas como Google, Apple, Microsoft, Facebook y muchas otras. ¿Por qué? Porque el poder de esas empresas (en algunos casos sólo económico, en otros el poder es además ideológico y de control social) depende de la concentración de la información en pocas manos. Y no sólo depende de la concentración de la información, también depende de generar dependencia absoluta hacia sus servicios, productos y modelos de negocio. Es decir, Apple necesita que sólo compremos Apple porque los aparatos de Apple sólo funcionan con aplicaciones hechas por o para Apple, que venden canciones que Apple puso ahí y así seguimos… Apple es de todas, la empresa que tiene el peor modelo para nuestra libertad y es justamente la que está logrando con mayor éxito su objetivo. ¿Y las demás? Al menos no venden el aparato pero cada una en su estilo, tiene como eje central de éxito, lograr que centralicemos todas nuestras operaciones a través suyo.

Y la libertad de expresión también depende de que cada vez más personas tengan educación, alfabetización… cosas que dependen también del acceso y la apropiación de la tecnología… algo que a MIcrosoft le ha interesado durante mucho tiempo porque entre más personas tengan computadoras en un mundo en el que la mayoría cree que sólo Windows existe… más rica se hará la compañía. Pero ese interés le ha llevado a boicotear proyectos (ingenuos sí, pero bien intencionados) como el de One Laptop per Child. Esta empresa además se sostiene en un modelo extorsivo que persigue a los grandes clientes por incumplimiento de licencias pero a la vez, permite el posicionamiento de sus formatos como oficiales de facto, gracias a lo que llaman “piratería” y mil ejemplos más… sin contar con el enorme daño que le hace a los niños, ser educados como autómatas de la tecnología, cuando podrían ser creadores de la misma.

¿Y Facebook qué tiene que ver en este asunto?

Facebook ha logrado que centralicemos nuestras relaciones sociales a través suyo. ¿Qué cosa puede brindar tanto poder, como mediar todas nuestras relaciones sociales, preferencias comerciales, gustos, posiciones ideológicas etcétera? Y a pesar de que actualmente es posible manejar con cierta seguridad los niveles de privacidad en Facebook, más que compartir una foto con alguien que alguna vez me ha visto en la calle y considera que debo llamarle “amigo”, me preocupa compartir la información con quienes la usan para crearse un perfil cada vez más exacto de mí cruzando todos los datos que apenas en dos semanas he colocado. Es decir, es el típico caso de “entre más sensación de privacidad tengan, más información nos comparten a nosotros (léase la empresa Facebook y las empresas a las cuales, se les vende nuestra información) no importa si a sus amigos no se lo dicen”. O sea, hay que se menso para tener un perfil aquí y ahora puedo decirlo con tranquilidad de que no se enojen… porque ya tengo uno.

Trabajo desde hace rato en el tema de seguridad de la información y de las cosas más difíciles ha sido, tratar de que la gente comprenda que entre más confianza exista con alguien, más cuidado hay que tener con la información que compartimos por vías que no sean cara a cara en lugares seguros. También ha sido bien difícil que se comprenda:

  • Mientras dependamos de proveedores de Internet que pueden monitorear todo lo que hacemos y decimos
  • Mientras trabajemos documentos, tengamos correos y nuestra información en la red en servidores que no nos pertenecen a nosotros o a colectivos confiables
  • Mientras sigamos permitiendo que empresas con fines de lucro determinen qué podemos y no podemos hacer con los aparatos y el software que “alquilamos” (porque nuestros no son… que lo digan los que tienen un Kindle de Amazon)
  • Mientras no comprendamos que la libertad en nuestra época depende de cuál tecnología usamos y cómo la usamos

No vamos a tomar las decisiones y construir las soluciones que necesitamos para defender nuestros derechos civiles y políticos, económicos, culturales y humanos en general.

¿Y entonces, por qué uso Facebook?

Porque la gente lo usa y es aquí donde se comunican, donde hacen campañas e invitan a los cumpleaños. Es decir, uso Facebook para poder analizarlo pero también para reencontrarme con la gente que al parecer, se olvidó de que tomarse un café no sustituye decir “me gusta” en una frase que escribí.

Y sin embargo, no creo que lo use por mucho tiempo. Sigo esperando a que un día se despierten y cierren su perfil, me llamen para que les explique cómo se hace para usar software que no les espíe ni los ate a una única tecnología (o a varias con los mismos fines) y se unan a la resistencia. Y no me avisen por Facebook, por favor.

¿Cómo definir las comunidades de software libre?

Una comunidad en el sentido tradicional, se define por la geografía. Sería un conjunto de personas que habitan determinado pueblo o lugar. Sin embargo, a partir de las carencias de esas definición, la psicología social ha intentado definir mejor a qué le llamamos comunidad en términos de relaciones, interacciones y el compartir aspectos comunes.

Maritza Montero, psicóloga venezolana reconocida por sus trabajos en psicología comunitaria, define la comunidad como un grupo en constante transformación y evolución (es decir, que está en constante proceso de ser),que en su interrelación genera un sentido de pertenencia e identidad social...” (Montero, 2004: 207).

¿Es posible aplicar ese concepto a las comunidades de software libre?

No estoy tan segura. Casi me inclino a pensar que para algunos de los miembros de estos grupos, se trata de una comunidad en términos del sentimiento de compartir un espacio, intereses, necesidades, una historia y una identidad; mientras que para otros, se trata más de lo que se concibe como un grupo funcional que no implica un involucramiento necesariamente intenso y central.

Ahora… eso mismo sucede en las comunidades geográficas.

Para mí, ha sido bastante curioso comprobar cómo, en los momentos de organización de actividades o toma de decisiones, hay una gran similitud con lo que sucede en una junta de vecinos, por ejemplo. La dinámica es muy similar e incluye al vecino que siempre pregunta lo mismo o sigue estando en desacuerdo con algo que ya se discutió, pero insiste para probar si esta vez, el grupo ha cambiado de parecer. Lo mismo que el vecino que entorpece la toma de decisiones con las más variadas estrategias (tema del que hablaré cuando lleguemos al tema de los trolls). Eso quiere decir, que de todas maneras, hay distintos niveles de compromiso comunitario también en los espacios geográficos o presenciales.

Entonces ¿vale el concepto de comunidad? Partiremos de que sí. El que no vale, es el de comunidad virtual, porque considero que las características del espacio compartido no definen las características del grupo y que las comunidades de software libre comparten aspectos más profundos. Es decir, lo que amalgama a las personas que integran comunidades de software libre es una visión de mundo compartida, unos objetivos y necesidades comunes, una identidad e incluso una historia, la historia del movimiento como tal y el espacio de intercambio en el que eso ocurra, es una circunstancia y no un elemento definitorio según lo veo.

Pero es momento entonces de decir, que concibo que existen dos tipos de comunidades de software libre:

  • Comunidades de desarrollo (también llamados proyectos)
  • Comunidades de activistas

** Las comunidades de personas usuarias, desde mi punto de vista, son grupos funcionales, pero no comunidades. Usar una misma distribución de GNU/Linux y brindarse ayuda en una lista electrónica, no constituyen suficientes elementos para un sentimiento de comunidad, aunque algunas personas de estos grupos, puedan formar parte de comunidades de activistas.

Las comunidades de activistas, yo las denomino “las nuevas comunidades de software libre” para marcar un antes y un después que me parece fundamental. Hasta hace algunos años, ser parte de una comunidad de software libre era estar inscrito en una lista electrónica de un GUL (Grupo de Usuarios de “Linux” o Linux User Group) y brindar apoyo técnico. Algunas veces, se compartían conferencias y espacios donde unos le enseñaban a otros los trucos aprendidos. Encontrarse con alguien más que utilizara “linux”, era casi un milagro, e implicaba que se compartía un nivel de conocimiento técnico relativamente elevado (o la potencialidad de tenerlo). Eso era suficiente para sentirse parte de un grupo y en esos espacios, las discusiones políticas, filosóficas o conceptuales, simplemente no tenían cabida.

Esas comunidades, en cierto sentido pueden agruparse con las comunidades de desarrollo actuales: lo que relaciona a sus integrantes, es un objetivo común suficientemente fuerte y operacionalizado, que permite realizar el trabajo propuesto de forma más o menos constante y enfocada. ¿Cómo se define la pertenencia? A partir de lo que llamamos “méritos”. ¿Y cómo se sabe quién ha hecho méritos y quién no? A partir de lo que digan los registros de bugs reportados, paquetes mantenidos, líneas de código etcétera. Es decir, hay plataformas tecnológicas que permiten evidenciar quién constribuye y quién no, quién pertenece al proyecto y quién no, etcétera.

Las nuevas comunidades no la tienen tan fácil. No hay forma de cuantificar los aportes y por lo tanto, los méritos. La valoración generalmente es subjetiva y no se reconoce formalmente. Además, las comunidades de activistas están conformadas por personas de distintas disciplinas, de manera que ya no se pueden obviar los debates respecto a ¿cuál es el concepto de libertad? ¿qué es lo que queremos lograr con el software libre? ¿queremos más personas usando software libre o queremos que quien lo use comprenda y se comprometa con un cambio cultural más profundo? ¿estamos por cambiar el mundo, por sostenerlo, por regresar a como era?

Y para complicar aún más, la propuesta de libertad sirve tanto a las izquierdas como a las derechas, de manera que la complejidad de estos colectivos no pasa por cuál distribución se está usando (aunque eso brinde indicios de posiciones ideológicas) sino de a cuál movimiento se pertenece (OpenSource vs Software Libre), cuáles fines se persiguen y otros temas mucho más similares a los dilemas de las organizaciones sociales que a problemas de compilación del kernel.

Entonces, si tenemos dos tipos de comunidades muy distintas ¿cómo lograr puntos de encuentro entre ambas? Por otro lado, ¿cómo hacerle ver a quienes tienen más de 10 años de estar en la movida del software libre, que las “reglas de oro” no aplican a esta nueva modalidad? Tema para otra entrega.

Las comunidades, individualidades y mi experiencia

Hace un poco más de tres años, inicié mis pasos en las comunidades de software libre. Me parece increíble que sea tan poco tiempo y que el software libre se haya convertido tan fácilmente, en uno de los ejes transversales de mi vida.

En estos tres años, además de maravillas y satsfacciones, mucho conocimiento y mayor conciencia sobre la importancia de un cambio cultural profundo… he acumulado algún conocimiento sobre cómo funcionan las comunidades (las que conozco), cuáles son sus fortalezas, debilidades. Me he frustrado, enojado, decepcionado en igual proporción a cuánto me he emocionado y he recuperado la esperanza en que ese otro mundo es posible y existe en lugares que no son Chiapas.

Esta introducción, marca el inicio de una serie de escritos que espero compartir. Creo firmemente que hay que escribir más para y sobre las comunidades de software libre y la cultura libre en general. Creo también que desde mi perspectiva como psicóloga que algo ha profundizado en lo social y comunitario y habiendo participado en comunidades casi a tiempo completo, ése podría ser mi aporte al movimiento.

¿Por dónde comenzar?

Por mucho que me pican los dedos por iniciar definiendo ¿qué es un troll? habrá que comenzar por el principio: ¿qué es una comunidad de software libre? Y como no puedo ponerme excesivamente científica, voy a ir editando los posts conforme encuentre más datos. Es decir, en lugar de buscar todo lo que se ha escrito acerca del tema antes de escribir… voy a ir escribiendo poco a poco y mejorando el post conforme vaya encontrando información relevante. Si no lo hago así, jamás empezaré.

La FSF reacciona al caso Oracle vs. Google y a la amenaza de las patentes de software

Traducción de FSF responds to Oracle v. Google and the threat of software patents por Brett Smith (September 08, 2010)

Como usted probablemente se enteró a través de innumerables sitios de noticias, Oracle ha interpuesto una demanda en contra de Google, alegando que Android infringe algunos de sus copyright y patentes relacionados con Java. Hasta ahora, hay muy poca información disponible acerca del alegato de infracción del copyright para poder decir mucho; esperamos conocer más del caso conforme avance. Pero nadie merece ser víctima de agresión por patentes de software, y Oracle se equivoca al usar sus patentes para atacar a Android.

A pesar de que tomó más tiempo de lo que hubiéramos querido, Sun Microsystems finalmente hizo lo correcto por la comunidad de software libre cuando lanzó Java bajo la GPL en el 2006. Fueron bienvenidas esas noticias cuando se anunciaron; Java ha sido por mucho tiempo un lenguaje de programación popular, y estábamos esperanzados de que el cambio lo haría un lenguaje con soporte de primera clase en la comunidad de software libre.

Ahora, la demanda de Oracle amenaza con revertir toda la buena voluntad que se ha construido en los años que siguieron. Los programadores -con toda justificación- se alejarán de Java cuando se vean expuestos a ser demandados por usarlo de alguna forma que a Oracle no le guste. Uno de los mayores beneficios del software libre es que permite que los programas se combinen de maneras que ninguno de los desarrolladores originales podría haber anticipado, para crear algo nuevo y excitante. Oracle está enviando señales al mundo de que tienen la intención de limitar la posibilidad que todos tenemos, de hacer esto con Java y eso es injustificable.

Desafortunadamente, Google no parecía particularmente preocupada por este problema hasta que la demanda fue interpuesta. La compañía aún no ha tomado ninguna posición clara o alguna acción en contra de las patentes de software. Y ellos podrían haber evitado todo esto, construyendo Android usando IcedTea, una implementación de Java cubierta por la GPL que se basa en el código original de Sun, en lugar de una imlementación independiente bajo la licencia Apache. La GPL está diseñada para proteger la libertad que todos tenemos -desde una persona usuaria individual hasta las corporaciones más grandes- y eso podría haberles brindado una defensa fuerte en contra de los ataques de Oracle. Es triste ver que Google aparentemente rechazó esas protecciones con el fin de hacer más fácil el desarrollo de software privativo en Android.

Pero nada de lo anterior excusa el comportamiento de Oracle. Un juicio agresivo sobre infracción de patentes de software es un ataque claro en contra de la libertad de alguien para usar, compartir, modificar y redistribuir libertades de software que todas las personas siempre deberían tener. Oracle ahora busca quitar esos derechos, no sólo a Google, sino a todos los usuarios de Android. Finalmente, la decisión sobre cómo responder le queda primordialmente a Google; ellos son la parte denominada como acusada en el juicio. La FSF alienta a Google a luchar contra los alegatos de Oracle y a adoptar una postura por principio, en contra de las patentes de software.

¿Cómo puede ayudar?

  • Estamos recolectando en la wiki de End Software Patents, información sobre el caso incluyendo información sobre el estado del arte anterior que pueda ser usada para atacar las patentes. Esto puede ser útil no sólo para el caso de Google, sino también para otras instancias que Oracle podría demandar en el futuro. Si usted tiene nueva información para agregar a esa página, nos alegrará mucho contar con su contribución.
  • Oracle anteriormente se oponía a las patentes de software. El que la compañía ahora esté usando las patentes como su principal arma para atacar competidores es un vuelco impresionante a esa posición. Escríbale a Larry Ellison y pregúntele respetuosamente por qué Oracle está atacando al software libre con las patentes de software. Puede recordarle las declaraciones que Oracle hizo en 1994, como esta:

Patent law provides to inventors an exclusive right to new technology in return for publication of the technology. This is not appropriate for industries such as software development in which innovations occur rapidly, can be made without a substantial capital investment, and tend to be creative combinations of previously-known techniques.

(La ley de patentes proporciona a los inventores un derecho exclusivo sobre la nueva tecnología a cambio de la publicación de la tecnología. Esto no es apropiado para las industrias como las de desarrollo de software, en las cuales, las innovaciones ocurren rápidamente, pueden hacerse sin una inversión de capital considerable, y tienden a ser combinaciones creativas de técnicas ya conocidas).

Oracle alguna vez afirmó que sólo buscaba patentes de software para efectos defensivos. Ahora las está sando para atacar proactivamente al software libre. No es la primera compañía que hace este cambio radical de postura, y desafortunadamente es probable que no sea la última. Actualmente Google afirma que necesita de las patentes de software para efectos defensivos, pero la realidad es que las personas que programan software sólo podrán estar verdaderamente a salvo de las patentes de software cuando todos sean obligados a desarmarse. Únase a la lista de End Software Patents (Fin a las patentes de software) para mantenerse actualizado sobre las noticias de patentes de software y lo que usted puede hacer para ayudar.

Para más información contacte a:

Brett Smith
Ingeniero de Cumplimiento de Licencias
Free Software Foundation
+1 (617) 542 5942 x18
brett@fsf.org

Feliz día del programador y la programadora

Esta mañana, se armó toda una polémica en el identi.ca porque se me ocurrió reivindicar mi derecho a decir programadora para referirme a las mujeres que programan.

Recibí un dent especialmente molesto… pero bah… de esos siempre hay (ya me lo decía mi intuición). El caso es que prometí sacar este post de donde estaba (en la base de datos del blog de Centroamericanas, que no hemos subido de nuevo aún) y como me da mucha pereza escribir uno nuevo y remozado… lo republico y listo.

Children = niños + niñas
2010-04-12

Estuve conversando con un amigo acerca de una propuesta que hice para que se tome en cuenta en el equipo de traducción que estamos conformando.  Mi propuesta es la siguiente:

“Pensemos con cierto enfoque de género, que no dificulte la lectura, pero fomente mayor inclusión de las mujeres en los temas tecnológicos.  Mis recomendaciones son:

  • Escribir “personas” + adjetivo cuando ésto sea posible, por ejemplo: personas usuarias en lugar de usuarios, personas desarrolladoras de software en lugar de desarrolladores.
  • En el caso de la palabra “children”, cuando sea posible y no quede muy recargada la lectura, decir “niños y niñas”. Esto no siempre suena bien, pero les agradecería que lo tomen en cuenta si es posible incorporarlo, al menos una vez en el texto.”

Mi amigo dice que no está de acuerdo, pues le parece que al decir “niños” se sobreentiende que se habla en genérico y no se excluye a las mujeres.

Después de mucho argumentar, llegué a un punto que me parece importante dejar claro. A mí también me estorba leer o escuchar textos donde connstantemente se dice “los y las estudiantes”, “los niños y las niñas”, “ellos y ellas” y en muchos contextos me parece que deberíamos dejarlo atrás. Pero en el caso de la tecnología, la ciencia y todos los campos en los cuales las mujeres siguen siendo invisibilizadas y excluidas, no podemos darnos ese lujo.

A  mí también me estorba, pero hasta que no lleguemos al día en que haya equilibrio, tengo que hacerlo. Un día, tampoco diremos software libre, porque el software privativo no existirá, pero ese día no ha llegado y sobre todo, nunca va a llegar si no evidenciamos que ahora las cosas no están bien

Terminé diciéndole que hay cosas que jamás entenderemos, porque no podemos verlas desde lo que no somos. La diferencia entre géneros existe, los hombres y las mujeres no somos iguales ni lo seremos. Una cosa es exigir que tengamos los mismos derechos y oportunidades y otra, querer ser iguales. Entonces, no debemos olvidar que hay cosas que no podemos vivir ni sentir en carne propia, porque no pasan por el entendimiento racional ni pasan por leer la teoría. Y si no podemos vivirlas, ¿no deberíamos preguntarnos desde dónde las concebimos? Las ideas fijas hay que remozarlas y cuestionarlas cada cierto tiempo, para que no se enquisten como una camisa de fuerza que no nos permite cambiar de parecer.