Las (en)redes

Ya que este post circuló vía Planeta Linux debo aclarar que no se relaciona con “Linux” y ni siquiera mucho con libertad. Es un berreo, pero pueden leerse otros 🙂

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Hace unos meses abrí una cuenta en Facebook. Tal vez hace ya un año de eso. Después abrí una cuenta en Diáspora, seguí usando identi.ca regularmente hasta que apareció Google+. Fue más o menos en la misma época en la que identi.ca cambió su interfaz (yo lo uso en web) y aunque no tengo claro qué es lo que me molesta, no logré acomodarme de nuevo en el sofá a conversar como antes. Google+ entonces me  gustó mucho más.

Pero la gente nunca llegó. Ni siquiera la gente que está en identi.ca (que es lo mejor de lo mejor si se quiere hablar en geek todo el día, pero no se quiere). Y entonces Google+ es el mejor bar de la ciudad, con la mejor música, la mejor vista, las sillas más cómodas y los precios más convenientes pero la gente prefiere seguir yendo al mismo bar de siempre, con sillas incómodas y sobre todo, baños sin privacidad donde el cielorraso nos refleja los calzones (perdonen mi fineza y estilo).

Pero odio Facebook. Odio su interfaz torpe, su pésimo sistema de gestión de privacidad pero sobre todo, odio la dinámica en Facebook. Odio la pecera que es. Odio ser testigo de cómo la gente hace activismo entre esas cuatro paredes ante sus 300 amigos que de todas maneras son sus amigos porque piensan en un 80%  igual. ¿Activismo endogámico? Eso no existe o eso se llama Facebook.

Entonces en vacaciones probé Twitter ya en serio. No lo había usado regularmente porque su interfaz  no permite ver el contexto más allá de dos tweets. Es decir, Twitter exige estar en tiempo real leyendo si de veras se quiere leer casi todo. Y lo que pasa es que en Twitter -a diferencia de Facebook- se puede elegir  seguir solo a personas que nos son interesantes (aunque no las conozcamos). Eso quiere decir que estadísticamente, lo que se leerá en Twitter será infinitamente más interesante que lo que se leerá en Facebook. Porque así como en la vida, cuando escogemos con quiénes queremos pasarla siempre nos va a ir mejor. ¿Y no se hace eso cuando se aceptan amistades en Facebook? No. Facebook sirve bien para una única cosa: darnos cuenta que alguna gente que nos parecía afín, en realidad no lo es. Twitter en cambio permite seguir a gente afín, aunque no nos enteremos de su estado civil ni su apariencia. Lo mismo se hace en identi.ca y aún mejor por su despliegue del contexto que no nos obliga a leer en tiempo real sino que nos permite leer todo el hilo de la conversación.

Pero Twitter tiene problemas. Además de no tener contexto, no tiene grupos. Entonces la gente bocona como yo (tecleona en este caso) se convierte en spam indeseado. Porque además, convertir un tweet abierto a un mensaje privado no es simple. Y entonces, se envían demasiados tweets que se sabe de antemano, no serán de interés más que para alguna parte de quienes siguen. No hay remedio más que callarse. ¿Y eso qué gracia tiene?

El caso es que mi experimento de vacaciones (ahora terminado) dio como resultado que:

  1. En efecto Twitter me gusta por la gente que comparte sus cosas en esa red.
  2. Me hace perder demasiado tiempo. Demasiadas cosas interesantes para leer o demasiadas opiniones para dar (ya dije que soy tecleona sin remedio).
  3. La gente que sigo en Twitter comparte temas locales o nacionales. Pocas personas comparten noticias o temas que no tengan relación directa con su país. Eso se me hace extraño.
  4. El chiste para algunos es escribir algo lo suficientemente gracioso para recibir muchos reenvíos. Se hacen adictos a esa vaina (como dirían en Panamá) y también se hacen adictos a tener cada día más seguidores. Es señal de popularidad, obviamente. Justo como en la secundaria. No lo comprendía antes y tampoco lo comprendo ahora.
  5. Twitter e identi.ca son las más peligrosas de todas las redes sociales en términos de reputación. Cualquiera -a menos que se cierre el acceso- puede leer sin que seamos capaces en la práctica, de monitorear si ahí está el jefe, el futuro jefe, el exnovio. Son las más divertidas e interesantes pero en las que menos libertades deberíamos darnos. Ash.
  6. Facebook es la más peligrosa hacia adentro. Facebook en ella misma es traicionera y no por lo que puedan leer nuestros conocidos, sino por la información que manejan internamente. Entre más seguros nos sentimos en Facebook (manejando la privacidad al máximo) mayor el engaño porque es mucho más íntima la información que estamos compartiendo a través suyo. Ni modo. Es la verdad. Pero al menos no lo ve el jefe.
  7. En identi.ca los tags tienen sentido. Yo tengo mis propios tags y la gente puede consultar los archivos hasta el infinito. En Twitter eso es inmanejable y los registros se pierden con el tiempo. Los tags en Twitter entonces se usan para enfatizar algo, pero no son tags en el sentido estricto de la palabra. Tal vez ni siquiera se llamen así.
  8. Identi.ca tiene un único problema: no autocompleta los nicks y eso es inmanejable. ¿Cómo podríamos recordar los nicks de toda la gente con la que queremos hablar? Lo bueno es que podemos reportarlo y esperar que lo mejoren muy pronto. Voy a eso.
  9. Google+ tiene puras bondades técnicas. Todo lo bueno de identi.ca, de Facebook y hasta de Twitter. Permite manejar la privacidad de forma simple, no hace spam, no abre círculos sin nuestro consentimiento, advierte a los demás cuando van a compartir algo que nos involucra y lo habíamos limitado, permite usar tags de verdad. Pero tiene todo lo malo de Facebook: Google tiene acceso a toda nuestra información. La diferencia es que Google se ha comprometido a no vender nuestros datos y a compartirlos solo con sus proveedores de servicios o con gobiernos si existiera una orden legal. Facebook en cambio se hace cada día más valiosa con nuestra información privada para el mundo pero pública para ella.

Y no he terminado pero hasta aquí llego por hoy. Sigo odiando Facebook con todo el corazón pero si no se pasan a Google+ tendré que seguir yendo al bar de mala muerte para encontrarme a los amigos. Y a Twitter tendré que ir a tirar monólogos de vez en cuando. A identi.ca vuelvo como a una casa club donde alguna vez estuvimos todos. A Google+ voy por resistencia.

 

 

Les dimos sopa de protestas

Este post marca que se ha acabado el apagón de protesta por los distintos proyectos de ley que actualmente se están discutiendo en los Estados Unidos.

Estas leyes se conocen por sus siglas: SOPA (Stop Online Piracy Act) y PIPA (Protect IP Act) y tiene gemelas o familiares por todas partes. En México se discute la ley Döring y el Tratado ACTA (el cual podría incluir a nuestros países si se adhirieran). El ACTA (Acuerdo Comercial Anti-Falsificación) fue firmado en octubre de 2011 por los Estados Unidos, Australia, Canadá, Japón, Marruecos, Nueva Zelanda, Singapur y Corea del Sur. En negociación están: la Unión Europea, México, Suiza. El artículo 39 del ACTA especifica que el acuerdo está abierto para firma hasta el 31 de marzo de 2013.

SOPA y PIPA (ejemplos que sirven para entender también al ACTA) básicamente establecen que se perseguirá a sitios web que sean acusados de participar en infracciones al copyright. Estos sitios podrán ser bloqueados a partir de denuncias, sin que se realice un proceso. Esto incluye también a los sitios donde se expliquen formas de burlar los mecanismos de censura.

Se aplica a los sitios web dentro y fuera de los Estados Unidos y apunta a cualquier sitio donde el público pueda generar contenido (Facebook, Youtube, Blogger, Google+).

Existe también una parte de SOPA y PIPA muy preocupante: se le daría inmunidad amplia a todos los proveedores de servicios si bloquean a usuarios que sean inocentes o bloquean los sitios voluntariamente sin supervisión judicial alguna. La Electronic Frontier Foundation denuncia que Los intermediarios sólo tendrá que actuar “de buena fe” y basar su decisión “en la evidencia creíble” para recibir la inmunidad. Esto permitiría que la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos y la Asociación de Discográficas puedan crear listas negras de los sitios que quieren censurar.

Como indica la EFF, los contenidos que se encuentren bajo el “Uso justo” se verían afectados también. Las compañías pueden usar estos reclamos para tener ventaja sobre competencia emergente y hacer competencia desleal. El sitio bloqueado ahora lleva la carga de probar su inocencia o bien la mala fe de su acusador con el fin de ser desbloqueado.

Los sitios web extranjeros también se verían afectados. Las leyes establecen que sería posible pedir órdenes judiciales para bloquear financiamiento y anunciantes (como sucedió con Wikileaks) y se facultaría al Procurador General para eliminar sitios web de los motores de búsqueda, algo que criminaliza los enlaces y socava la estructura fundamental de la Internet, como manifestó el presidente de Google.

Con estas leyes se castiga a los “millones de usuarios inocentes que ni siquiera han pensado en la infracción de copyright”. El ejemplo que dio el cofundador de Reddit Alexis Ohanian, PIPA y SOPA son “el equivalente de estar enojado con FORD y tratar de tomar medidas contra la empresa solo porque un Mustang fue utilizado en un asalto a un banco” (Leer artículo completo en el sitio de EFF [en inlés])

El blackout

 

Muchas empresas o entidades relacionadas directamente con la tecnología se oponen a estas leyes. En el apagón del 18 de enero participaron o manifestaron su apoyo a la protesta principalmente Wikipedia, WordPress, Wired, Identi.ca, O’Reilly, Boing Boing, Reddit, GNU, FSF, Google, Flickr, Facebook, Twitter, CodePink entre otras.

En Twitter más de 2,4 millones de tweets fueron enviados entre las 12 am y las 4 pm usando las palabras: SOPA, Stop SOPA, PIPA, Tell Congress o el muy gracioso “factswithoutwikipedia”. No están contabilizados ahí muchos otros envíos que se etiquetaron como #sopablackout y otros más.

Del sitio de la EFF se envió más de un millón de peticiones. El formulario de Google fue enviado por 4,5 millones de personas. sopastrike reportó antes del anochecer que 10 mil sitios se habían adherido con ellos. Avaaz alcanzó 1,5 millones de personas hasta las 10 p.m. del horario de este blog. Wikipedia registró 160 millones de visitantes. 8 millones enviaron comunicaciones a sus representantes a través de la herramienta del sitio. Y lo más importante, al menos 13 senadores retiraron su apoyo a partir de estas protestas.

¿Cuáles son los problemas de estas leyes?

 

Lo que es común a todas las críticas se relaciona sobre todo con las pérdidas económicas que ocasionaría, pues por un lado implementar mecanismos de vigilancia como los que se exigen generaría costos muy elevados a los proveedores de servicios. Esto evidentemente desestimula los emprendimientos relacionados con la Internet (un sector en crecimiento, que brinda ya más empleos al año de lo que la industria discográfica o cinematográfica genera en los Estados Unidos).

Para el software libre, estas leyes significarían un bloqueo, porque muchas de las herramientas utilizadas serían declaradas como prohibidas (cosas como el SSH que utilizan profesionales de sistemas para administrarlos de forma ágil y segura). Además, obligaría a los proyectos de desarrollo (con alto porcentaje de personas voluntarias) a vigilar a sus colaboradores o a pedirles que vigilen (cosa que no harán porque les desvía de sus objetivos), como explica la EFF.

En cuanto a las pérdidas, en general las leyes pretenden romper con toda la estructura de funcionamiento de la Internet, al generar así un caos en la forma en la cual se asignan las direcciones IP y se ubican los contenidos. Incluso es probable que las medidas no se puedan implementar del todo, por la complejidad que se requiere administrar.

Pero el tema económico pasa a segundo plano cuando revisamos cuánto afectarían estas leyes la libertad de expresión, pues recordemos que basta con una sospecha para que los sitios puedan ser bloqueados sin un proceso. Eso quiere decir, que para evitar esas medidas, quienes brindan servicios de redes sociales en línea, blogs y cualquier plataforma de generación de contenidos por parte de personas usuarias, se verá en la obligación de revisar todos los materiales y comentarios antes de que sean publicados. Esto nos devolvería a la web 1.0 donde todos los contenidos eran editados, aprobados, filtrados por quienes fueran dueños de los medios de comunicación. La censura y los cercos mediáticos estarían a la orden del día.

Por otra parte, todas las aplicaciones que se han desarrollado para que las personas que viven baj regímenes opresores puedan investigar y denunciar violaciones a los derechos humanos quedarían inservibles. Como explica la EFF, estas se han desarrollado para casos como los de Irán y China pero ahora la legislación estadounidense sería peor que las de esos países.

¿Y las pérdidas económicas por las infracciones al copyright?

 

Actualmente la legislación DMCA (Digital Millenium Copyright Act) obliga al responsable del sitio web a monitorear y eliminar los contenidos cuando éstos sean infractores del copyright. Es lo que hace youtube constantemente. La diferencia es que se le brinda un tiempo prudencial para hacerlo y no se bloquea el acceso a su sitio. Eso funciona en la actualidad. Sin embargo, quieren más y necesitan ampliar su marco de acción hacia sitios fuera de los Estados Unidos.

Pero ¿realmente se está viendo afectada la industria de la música y la cinematográfica por las infracciones?

La industria de la música y del cine (principales impulsoras de estas leyes) argumentaron que hay 19 millones de trabajos en riesgo por causa de la piratería. Luego se supo que esa cifra incluyó a todo el sector tecnológico, que en su mayoría se opone a esa leyes.

Se sabe que la industria del cine empleó a 374,000 personas en el 2010 (tiempos completos y parciales en EEUU). La industria reporta perder 373,000 trabajos anuales cuando en realidad los estudios indican que han perdido solo 18 mil desde 1998. La comparación que se nos propone es con eBay, empresa que creó ella sola, 724 mil empleos en 2005.

La EFF reporta que la industria de música y cine contribuyen a la economía con las mismas cifras que antes de que compartir archivos fuera común (tanto en 2011 como en 1995 esa contribución fue de un 0.4% del PIB). Las empresas siguen ganando dinero y mucho.

Se habla de pérdidas anuales por $20,5 miles de millones. Julián Sánchez del CATO Institute realizó un estudio que determinó que usaron efectos multiplicadores para doblar o triplicar las pérdidas y además incorporaron las infracciones mundiales para argumentar en favor de una ley nacional. Las pérdidas -dice Sánchez- de $446 millones y al menos un 80% de eso proviene de personas que descargaron películas que no iban a comprar de todas maneras.

Sobre este punto es importante recalcar, que ese cálculo de las pérdidas es uno de los engaños más utilizados cuando se habla de infracciones al copyright de música, películas y software. El hecho de que alguien instale un sistema operativo privativo sin haber comprado la licencia, puede significar que esa persona estaba en la disposición de adquirir ese programa pero tal vez no estaba dentro de sus posibilidades. Es decir, no es una pérdida real porque ese bien no iba a ser adquirido. Lo mismo sucede con las películas: si están disponibles para verlas, no hay riesgo alguno de perder dinero si no resulta del agrado de quien la ve, pero si tuviera que pagar la entrada al cine, probablemente no la vería. De nuevo es dinero que de todas maneras no hubiera sido recibido por el titular del copyright.

Se aclara en el artículo de la EFF que las cifras son problemáticas porque la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos (MPAA) se niega a liberar su información. Incluso la oficina de rendición de cuentas del gobierno estadounidense se vio obligado a emitir un informe diciendo que el gobierno no debe respaldarse en los estudios de la MPAA porque “no pueden ser justificadas o remontarse a un origen de datos subyacente o una metodología.” Según la EFF, a veces ellos admiten que sólo los inventan.

¿Pero entonces, de qué vivirán los artistas?

 

En otras entradas ya he hablado sobre este tema (ver la categoría “copyright”) y siempre aclaro que las alternativas son modelos que están en construcción. Hasta que los artistas no se convenzan de que el sistema de intermediarios actual no es de su conveniencia no vamos a lograr transformar por completo la industria de bienes culturales.

También insisto siempre en que oponerse a estas leyes y a las medidas que criminalizan el compartir contenidos con copyright restrictivo no implica apoyar la descarga ilegal y la abolición del marco legal de derechos de autor y copyright. Alguna gente defiende eso. Yo no. Yo creo que si se quiere cambiar una ley absurda, hay mecanismos para hacerlo y hasta que no se agoten no está justificado romper con toda legalidad. El peligro de leyes como SOPA, PIPA, ACTA, es que evidentemente agotan las vías y mecanismos obligándonos prácticamente a salir del marco establecido.

Y lo que señalo siempre es que hemos llegado a un nivel de absurdo difícil de sostener. Cuando vendedores de piñatas en México son encarcelados por vender una piñata de Mickey Mouse y no pagar derechos; cuando un adolescente británico puede ser extraditado a los EEUU por haber colocado en su blog enlaces que llevaban a contenidos para descarga no autorizada; cuando por subir una canción de Michael Jackson a Internet se iría más años a a cárcel que por haberlo asesinado, es evidente que algo anda muy mal.

Pero la salida no está en The Pirate Bay. La salida la estamos construyendo y la seguiremos construyendo si nos dejan continuar aprovechando la Internet para compartir las ideas y el conocimiento. Por eso es que no podemos permitir que las industrias que defienden sus intereses económicos por encima del bienestar de la sociedad y las creaciones colectivas de soluciones ganen una batalla más. Los hemos dejado ir demasiado lejos, pero este 18 de enero de 2012 les demostramos que somos muchos y estamos juntos en esta causa. Incluso, si en muchas otras no compartimos la trinchera.

Salir

Mi amigo Adrián Solís me hizo el enorme favor de recomendar una lectura: el artículo “Rethinking “Out of Africa”” del paleoantropólogo Christoper Stringer. Es el fundador y mayor defensor de la teoría sobre la evolución denominada “Out of Africa” (Salida de África).

El artículo es extenso e impresionante por la cantidad de elementos que abarca. Quise dejarlo registrado en este blog porque además de su tema central (los nuevos descubrimientos sobre la evolución del ser humano moderno) el artículo es en sí mismo una muestra de cómo avanza la ciencia (a partir de retomar conocimientos anteriores, remezclarlos, evaluarlos críticamente, demostrarlos o refutarlos, incluso cuando eso implica renunciar a teorías propias) y cómo el compartir conocimiento está en la base de todo el progreso en la ciencia. Pero el artículo también es una joya que muestra cómo ha ido avanzando la computación y cuál era la situación de los científicos hace apenas 20 años: “¡Así, lo que a mi me tomaba de hecho casi cuatro años puede lograrlo un buen estudiante ahora en unas pocas semanas!“.

Sobre el primer punto las lecciones son evidentes. Mientras en la actualidad existe una pugna con respecto al conocimiento abierto vs. la privatización de la ciencia e investigaciones básicas (algo que pasa evidentemente por el tema de financiamiento para la investigación cientfica básica en nuestros países), los países en desarrollo le hacen el juego a los países desarrollados y se convierten en maquila científica o permanecen retrasados por no tener recursos financieros para “consumir” el conocimiento privatizado (vean por ejemplo, el tema de revistas de medicina). Sobre el segundo punto, la inquietud central es si verdaderamente estamos aprovechando las ventajas que tenemos como generación. Sobre esto, recomiendo la charla de Conrad Wolfram “Teaching kids real math with computers” en Ted Talks).

Para las personas interesadas en el tema de la evolución, básicamente dice lo siguiente:

  • Recientemente se descubrió el linaje de los hobbit ‘Homo floresiensis’. No está claro aún si se trata de humanos o no. Se piensa que podrían corresponder a una especie surgida hace dos millones de años, la cual permanecería en aislamiento hasta su extinción hace unos 17 mil años.
  • Sobre el Homo erectus, lo que ya sabemos: especie originaria de África probablemente, originando linajes “que continúan en el Lejano Oriente en China y Java, pero que finalmente se extinguen. En Europa, tal vez dio origen a la especie Homo antecessor, “El hombre Pioneer”, conocido en el sitio de Atapuerca en España. Una vez más, que se extinguen“.
  • En la parte occidental de Europa, se conoce de la especie Homo heidelbergensis, la cual se encontró en Europa, Asia y África. Se pensaba que existían dos rutas: los seres humanos modernos y los neandertales. “Pero ahora sabemos debido a los Denisovans, que de hecho heidelbergensis tuvo tres rutas. De hecho, los Denisovans parecen representar una rama del linaje Neandertal“.
  • Al norte del Mediterráneo, la especie heidelbergensis dio lugar a los Neandertales y en el Lejano Oriente dio lugar a la Denisovans. En África heidelbergensis se convirtió en los humanos modernos, extendiéndose desde África hace unos 60.000 años, pero permaneciendo ahí por algún tiempo“. Y aquí es donde el artículo nos deja enormes preguntas. Se sabe ahora que aunque los Neandertales y Denisovans desaparecieron físicamente, genéticamente no se extinguieron. Los estudios recientes de ADN indican que en los humanos modernos (Neandertales en el oeste de Asia y Denisovans en el sureste de Asia) permanecen porcentajes de ADN de estas especies . Esto rompe con la idea de que los seres humanos modernos provenimos de forma absouta de África y evidentemente despierta muchas inquietudes:

Los científicos buscarán en el ADN y se preguntarán: ¿es funcional? ¿realmente hace algo en los cuerpos de esas personas? ¿Está afectando el cerebro, la anatomía, la fisiología, y así sucesivamente? Eso va a ser un foco enorme de investigación para los próximos años, porque por un lado, mirar estos genes ayudará decirnos qué es lo que en realidad hace Neandertal a un Neandertal, qué es lo que hace moderno a un ser humano moderno, qué hace aun Denisovan un Denisovan. Pero posiblemente también muestran que, como los multirregionalistas han argumentado en el pasado, los fósiles robustos encontrados en regiones como Australia podrían ser un reflejo del flujo de genes arcaicos.

 

Sinceramente, el artículo es una joya. El autor explica de la forma más sencilla posible el tema pero además, da una lección de ciencia que pocas veces haya leído en un artículo tan corto (al menos, para su enorme valor didáctico).

Richard Stallman siempre ha estado en lo cierto

Traducción a cargo de Carolina Flores Hine, del artículo “Richard Stallman Was Right All Along” escrito por Thom Holwerda el 2 de enero de 2012 y publicado en OS News

Al terminar el año pasado, el presidente Obama firmó una ley que permite detener indefinidamente a sospechosos de terrorismo sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso. Los manifestantes pacíficos de movimientos de ocupación [Ocuppy] de todo el mundo han sido etiquetados como terroristas por las autoridades. Iniciativas como SOPA promueven el monitoreo diligente de canales de comunicación. Hace treinta años, cuando Richard Stallman lanzó el proyecto GNU y durante las siguientes tres décadas, sus perspectivas -algunas veces- extremas y sus payasadas fueron ridiculizadas e ignoradas como paranoia. Pero aquí estamos, 2012, y sus “¿qué pasaría si?” que alguna vez fueron paranoides se han convertido en realidad.

Aún recientemenre, ha sido sencillo ignorar a Richard Stallman como un fanático paranoico, alguien que perdió contacto con la realidad hace mucho tiempo. Una clase de eterno hippie de las computadoras, la personificación perfecta del arquetipo del nerd de las computadoras espiritual que vive en un sótano. Su barba, su cabello, su vestimenta… en nuestro mundo de la apariencia es sencillamente muy fácil ignorarlo.

Sus perspectivas siempre han sido extremas. Su única computadora es una netbook Lemote Yeelong porque es la única computadora que usa únicamente software libre (sin blobs de firmware, sin BIOS privativo; es toda libre). También se niega a tener un teléfono celular porque es demasiado fácil rastrearlos. Hasta que exista un teléfono celular equivalente a la Yeelong, Stallman no quiere uno. En general, todo el software debe ser libre. O, como lo expresa la Free Software Foundation:

“A medida que nuestra sociedad se vuelve más dependiente de las computadoras, el software o los programas que corremos tienen una importancia crítica para asegurar el futuro de una sociedad libre. Software Libre se trata de tener el control sobre la tecnología que usamos en nuestras casas, escuelas y negocios, donde las computadoras trabajan para el beneficio común e individual, no para las compañías de software privativo o los gobiernos que pueden pretender restringirnos y monitorearnos”.

Yo también ignoraba a Stallman por ser demasiado extremista. ¿Software libre para combatir gobiernos controladores y espías? ¿Corporaciones malignas que quieren controlar el mundo? ¿El software como una herramienta para monitorear los canales privados de comunicación privadas? Claro. Seguramente el software libre y código abierto es importante, y yo lo elijo siempre que se haya alcanzado la equivalencia funcional con las soluciones privativas, pero ese sinsentido de Stallman/FSF se pasa.

Pero aquí estamos, iniciando el 2012. Obama firmó la NDAA [National Defense Authorization Act] para el 2012, permitiendo que los ciudadanos estadounidenses sean detenidos indefinidamente sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso, solo por el hecho de ser sospechosos de terrorismo. Al mismo tiempo, tenemos SOPA, la cual, si se aprueba, promulgaría un sistema en el cual, los sitios web pueden ser retirados de la red -de nuevo, sin alguna especie de juicio o debido proceso- estableciendo a la vez el monitoreo del tráfico de la Internet. Combine esto con cómo las autoridades han etiquetado a los movimientos Occupy -denominándolos como terroristas- y podrá usted ver hacia dónde se dirige esto.

En caso de que esto le recuerde a China y le sea similar a los regímenes totalitarios, usted no está solo. Incluso la Motion Picture Association of America, la MPAA [asociación estadounidense de productores cinematográficos] orgullosamente proclama que lo que ha funcionado para China, Siria, Irán y otros, debería funcionar para los Estados Unidos. La Gran Muralla Cortafuegos de China y sistemas similares de filtración son glorificados como soluciones útiles en lo que se supone sería el mundo libre.

El quid del asunto aquí es que a diferencia de antaño, donde los regímenes represivos elaboraban redes de policía secreta e informantes para monitorear las comunicaciones, todo lo que se necesita hoy es tener control sobre el software y el hardware que usamos. Nuestras computadoras de escritorio, tablets, teléfonos inteligentes, y toda clase de dispositivos juegan un papel en virtualmente, todas las comunicaciones. ¿Usted piensa que está fuera de peligro cuando se comunica cara a cara? Piénselo de nuevo. ¿Cómo concertó usted ese encuentro? ¿Lo hizo por teléfono? ¿En la web? ¿Y qué es lo que usted tiene en su bolsillo o cartera, siempre conectado a la red?

De esto es lo que Stallman nos ha estado alertando todos estos años, y la mayoría de nosotros -incluyéndome- nunca lo tomamos en serio. Sin embargo, a medida que el mundo cambia, la importancia de ser capaz de revisar qué es lo que hace el código que tiene su dispositivo (o que alguien más lo haga, en caso de no tener las habilidades) se muestra cada vez más evidente. Si perdemos la capacidad de comprobar lo que nuestra propia computadora está haciendo, estamos muertos.

Este es el verdadero núcleo de las creencias de la Free Software Foundation y de Stallman: que el software privativo le arrebata el control a la persona usuaria, lo cual puede llevar a consecuencias desastrosas, especialmente ahora que dependemos de las computadoras para virtualmente cualquier cosa que hacemos. El hecho de que Stallman haya previsto esto casi tres décadas atrás es notable y reivindica su activismo. Esto justifica los 30 años de la Free Software Foundation.

Y en el 2012, probablemente necesitaremos más que nunca del software libre y de código abierto. En el Congreso de Chaos Computer en Berlín el año pasado, Cory Doctorow hizo una presentación titulada “La Guerra Próxima en la Computación de Uso General” [The Coming War on General Purpose Computation]. En ella, Doctorow advierte que la computadora de uso general, y más específicamente, el control de las personas usuarias sobre las computadoras de uso general, es percibido como una amenaza por los grupos de detentan el poder. ¿Las guerras del copyright? No son más que un preludio para la verdadera guerra.

“Como miembro de la generación del Walkman, he hecho las paces con el hecho de que necesitaré un aparato de asistencia auditiva mucho antes de morir, y por supuesto, no será un aparato, será una computadora que insertaré en mi cuerpo”, explica Doctorow, “Así que cuando me suba a un automóvil -una computadora en la cual meto mi cuerpo- con mi asistencia auditiva – una computadora que insertaré en mi cuerpo- yo quiero saber que esa tecnología no está diseñada para guardar secretos ante mi o para prevenir que yo termine procesos en ellos cuando vayan en contra de mis intereses”.

Y esta es verdaderamente la esencia de todo. Con las computadoras haciéndose cargo de cosas como el escuchar, manejar, y más, realmente no podemos darnos el lujo de ser excluidos de ellas. Necesitamos ser capaces de echar un vistazo adentro y ver qué es lo que están haciendo para asegurarnos de no estar siendo monitoreados, filtrados o lo que sea. Hace tan solo poco tiempo yo habría declarado que esto es pura paranoia, pero con todo lo que está sucediendo recientemente, ya no se trata de paranoia. Es la realidad.

“La libertad en el futuro requerirá que tengamos la capacidad de monitorear nuestros dispositivos y establecer políticas significativas en ellos, para examinar y terminar procesos que corren en ellos, para mantenerlos como servidores honestos a nuestra voluntad, y no como traidores y espías trabajando para criminales, matones y locos por el control,” advierte Doctorow, “Y aún no hemos perdido, pero tenemos que ganar las guerras del copyright para mantener a la Internet y las computadoras libres y abiertas. Porque esas son las armas en las guerras que están por venir, no podremos pelearlas sin ellas”.

Por esto es por lo que usted debe apoyar Android (no a Google, sino a Android), aún si usted prefiere el iPhone. Por esto es que usted debe apoyar Linux, aún cuando use Windows. Por esto es que usted debe apoyar a Apache, aún si usted corre IIS. Llegará un punto en el que ser libre o abierto ya no será un beneficio divertido, sino una necesidad indispensable.

Y ese punto se está aproximando rápidamente.
¡Difúndalo!

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Nota:

Para información básica sobre SOPA, siga este enlace

Para información sobre la NDAA siga este enlace (artículo de opinión)