Richard Stallman siempre ha estado en lo cierto

Traducción a cargo de Carolina Flores Hine, del artículo “Richard Stallman Was Right All Along” escrito por Thom Holwerda el 2 de enero de 2012 y publicado en OS News

Al terminar el año pasado, el presidente Obama firmó una ley que permite detener indefinidamente a sospechosos de terrorismo sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso. Los manifestantes pacíficos de movimientos de ocupación [Ocuppy] de todo el mundo han sido etiquetados como terroristas por las autoridades. Iniciativas como SOPA promueven el monitoreo diligente de canales de comunicación. Hace treinta años, cuando Richard Stallman lanzó el proyecto GNU y durante las siguientes tres décadas, sus perspectivas -algunas veces- extremas y sus payasadas fueron ridiculizadas e ignoradas como paranoia. Pero aquí estamos, 2012, y sus “¿qué pasaría si?” que alguna vez fueron paranoides se han convertido en realidad.

Aún recientemenre, ha sido sencillo ignorar a Richard Stallman como un fanático paranoico, alguien que perdió contacto con la realidad hace mucho tiempo. Una clase de eterno hippie de las computadoras, la personificación perfecta del arquetipo del nerd de las computadoras espiritual que vive en un sótano. Su barba, su cabello, su vestimenta… en nuestro mundo de la apariencia es sencillamente muy fácil ignorarlo.

Sus perspectivas siempre han sido extremas. Su única computadora es una netbook Lemote Yeelong porque es la única computadora que usa únicamente software libre (sin blobs de firmware, sin BIOS privativo; es toda libre). También se niega a tener un teléfono celular porque es demasiado fácil rastrearlos. Hasta que exista un teléfono celular equivalente a la Yeelong, Stallman no quiere uno. En general, todo el software debe ser libre. O, como lo expresa la Free Software Foundation:

“A medida que nuestra sociedad se vuelve más dependiente de las computadoras, el software o los programas que corremos tienen una importancia crítica para asegurar el futuro de una sociedad libre. Software Libre se trata de tener el control sobre la tecnología que usamos en nuestras casas, escuelas y negocios, donde las computadoras trabajan para el beneficio común e individual, no para las compañías de software privativo o los gobiernos que pueden pretender restringirnos y monitorearnos”.

Yo también ignoraba a Stallman por ser demasiado extremista. ¿Software libre para combatir gobiernos controladores y espías? ¿Corporaciones malignas que quieren controlar el mundo? ¿El software como una herramienta para monitorear los canales privados de comunicación privadas? Claro. Seguramente el software libre y código abierto es importante, y yo lo elijo siempre que se haya alcanzado la equivalencia funcional con las soluciones privativas, pero ese sinsentido de Stallman/FSF se pasa.

Pero aquí estamos, iniciando el 2012. Obama firmó la NDAA [National Defense Authorization Act] para el 2012, permitiendo que los ciudadanos estadounidenses sean detenidos indefinidamente sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso, solo por el hecho de ser sospechosos de terrorismo. Al mismo tiempo, tenemos SOPA, la cual, si se aprueba, promulgaría un sistema en el cual, los sitios web pueden ser retirados de la red -de nuevo, sin alguna especie de juicio o debido proceso- estableciendo a la vez el monitoreo del tráfico de la Internet. Combine esto con cómo las autoridades han etiquetado a los movimientos Occupy -denominándolos como terroristas- y podrá usted ver hacia dónde se dirige esto.

En caso de que esto le recuerde a China y le sea similar a los regímenes totalitarios, usted no está solo. Incluso la Motion Picture Association of America, la MPAA [asociación estadounidense de productores cinematográficos] orgullosamente proclama que lo que ha funcionado para China, Siria, Irán y otros, debería funcionar para los Estados Unidos. La Gran Muralla Cortafuegos de China y sistemas similares de filtración son glorificados como soluciones útiles en lo que se supone sería el mundo libre.

El quid del asunto aquí es que a diferencia de antaño, donde los regímenes represivos elaboraban redes de policía secreta e informantes para monitorear las comunicaciones, todo lo que se necesita hoy es tener control sobre el software y el hardware que usamos. Nuestras computadoras de escritorio, tablets, teléfonos inteligentes, y toda clase de dispositivos juegan un papel en virtualmente, todas las comunicaciones. ¿Usted piensa que está fuera de peligro cuando se comunica cara a cara? Piénselo de nuevo. ¿Cómo concertó usted ese encuentro? ¿Lo hizo por teléfono? ¿En la web? ¿Y qué es lo que usted tiene en su bolsillo o cartera, siempre conectado a la red?

De esto es lo que Stallman nos ha estado alertando todos estos años, y la mayoría de nosotros -incluyéndome- nunca lo tomamos en serio. Sin embargo, a medida que el mundo cambia, la importancia de ser capaz de revisar qué es lo que hace el código que tiene su dispositivo (o que alguien más lo haga, en caso de no tener las habilidades) se muestra cada vez más evidente. Si perdemos la capacidad de comprobar lo que nuestra propia computadora está haciendo, estamos muertos.

Este es el verdadero núcleo de las creencias de la Free Software Foundation y de Stallman: que el software privativo le arrebata el control a la persona usuaria, lo cual puede llevar a consecuencias desastrosas, especialmente ahora que dependemos de las computadoras para virtualmente cualquier cosa que hacemos. El hecho de que Stallman haya previsto esto casi tres décadas atrás es notable y reivindica su activismo. Esto justifica los 30 años de la Free Software Foundation.

Y en el 2012, probablemente necesitaremos más que nunca del software libre y de código abierto. En el Congreso de Chaos Computer en Berlín el año pasado, Cory Doctorow hizo una presentación titulada “La Guerra Próxima en la Computación de Uso General” [The Coming War on General Purpose Computation]. En ella, Doctorow advierte que la computadora de uso general, y más específicamente, el control de las personas usuarias sobre las computadoras de uso general, es percibido como una amenaza por los grupos de detentan el poder. ¿Las guerras del copyright? No son más que un preludio para la verdadera guerra.

“Como miembro de la generación del Walkman, he hecho las paces con el hecho de que necesitaré un aparato de asistencia auditiva mucho antes de morir, y por supuesto, no será un aparato, será una computadora que insertaré en mi cuerpo”, explica Doctorow, “Así que cuando me suba a un automóvil -una computadora en la cual meto mi cuerpo- con mi asistencia auditiva – una computadora que insertaré en mi cuerpo- yo quiero saber que esa tecnología no está diseñada para guardar secretos ante mi o para prevenir que yo termine procesos en ellos cuando vayan en contra de mis intereses”.

Y esta es verdaderamente la esencia de todo. Con las computadoras haciéndose cargo de cosas como el escuchar, manejar, y más, realmente no podemos darnos el lujo de ser excluidos de ellas. Necesitamos ser capaces de echar un vistazo adentro y ver qué es lo que están haciendo para asegurarnos de no estar siendo monitoreados, filtrados o lo que sea. Hace tan solo poco tiempo yo habría declarado que esto es pura paranoia, pero con todo lo que está sucediendo recientemente, ya no se trata de paranoia. Es la realidad.

“La libertad en el futuro requerirá que tengamos la capacidad de monitorear nuestros dispositivos y establecer políticas significativas en ellos, para examinar y terminar procesos que corren en ellos, para mantenerlos como servidores honestos a nuestra voluntad, y no como traidores y espías trabajando para criminales, matones y locos por el control,” advierte Doctorow, “Y aún no hemos perdido, pero tenemos que ganar las guerras del copyright para mantener a la Internet y las computadoras libres y abiertas. Porque esas son las armas en las guerras que están por venir, no podremos pelearlas sin ellas”.

Por esto es por lo que usted debe apoyar Android (no a Google, sino a Android), aún si usted prefiere el iPhone. Por esto es que usted debe apoyar Linux, aún cuando use Windows. Por esto es que usted debe apoyar a Apache, aún si usted corre IIS. Llegará un punto en el que ser libre o abierto ya no será un beneficio divertido, sino una necesidad indispensable.

Y ese punto se está aproximando rápidamente.
¡Difúndalo!

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Nota:

Para información básica sobre SOPA, siga este enlace

Para información sobre la NDAA siga este enlace (artículo de opinión)

Ninguna marca registrada fue maltratada en la construcción de esta imagen ¿o sí?

Utilicé esta imagen, que permite remixes:

By kyz Stuart Caie

Y las contribuciones de Tavin y zerothis al OpenClipart. Hay un cachito de un logo pero una letra es una letra.

Con The Gimp le quité el fondo a la foto de kyz (me disculpo por mi torpeza) y con Inkscape integré todo.

Esta cabe en la columna de sus blogs… no sean gachos:

Piratería y Software Libre

Traducción de “Piracy and Free Software” publicado por Mako Hill el 11 Oct 2010 en Copyrighteous

Este ensayo es un resumen de mi presentación en el taller Inlaws and Outlaws, realizado del 19-20 de agosto, 2010 en Split, Croacia. El taller reunió a defensores de la piratería, con participantes de los movimientos de cultura y software libres.

En Por qué el software no debe tener propietarios, Richard Stallman explica que, si un amigo le pide a usted un software y la licencia de ese software le limita compartirlo, usted tendrá que elegir entre ser una mal amigo o violar la licencia de ese software. Stallman sugiere que las personas usuarias deberán elegir el menor de dos males y elegirán violar la licencia. Él enfatiza que es injusto pedirle a una persona usuaria que haga una elección como esa.

En años recientes, los partidos piratas han crecido a lo largo de muchas partes del mundo desarrollado. Por supuesto, la piratería sigue siendo el medio primordial de distribución en la mayor parte del resto. Los defensores del acceso a la información se han reunido y organizado bajo la etiqueta de “piratas”, representando la elección de compartir por sobre el cumplimiento de los términos de la licencia.

Los movimientos de software libre y de código abierto (FLOSS) y de cultura libre parecen tener una reacción de confusión y conflicto ante todo esto. Por un lado, los mayores proponentes de varios partidos piratas son incondicionales hacia el software libre y varios partidos piratas han hecho de la defensa del FLOSS un componente de sus plataformas políticas. La oposición clara de los Partidos Piratas hacia las patentes de software y los DRM tienen resonancia en las comunidades, tanto de FLOSS como de cultura libre. Por otra parte, los líderes del FLOSS -incluyendo a Stallman- nos han advertido acerca de las políticas anti-copyright de los piratas. Líderes de culture libre, como Lawrence Lessig, repetidamente y vociferando ha denunciado la piratería, y han tratado como una afrenta cuando se les asocia con piratería, distanciando su trabajo y a ellos mismos de la piratería.

Las personas defensoras del FLOSS y la cultura libre ¿deben adoptar a los piratas como compañeros de lucha o condenarlos? ¿Debemos elegir entre estar con los piratas o estar contra ellos? Nuestras comunidades no parecen tener articulado un consenso claro y consistente.

Creo que, intuitivamente, si usted toma una posición firme basada en principios, en favor de la libertad de información y distingue entre principios y tácticas, es posible tener una respuesta matizada “a medio camino” hacia la piratería. A la luz de una creencia basada en principios, de que las personas usuarias deben tener la posibilidad de compartir información, podemos concluir que no hay nada éticamente incorrecto en la piratería. Las licencias tienen poder legal pero están protegidas por leyes de “propiedad intelectual” que son injustas. Habiendo dicho eso, los principios no son la única razón por la cual, las personas activistas deciden hacer las cosas. Muchos trucos políticos son malas ideas, no porque sean incorrectas, sino porque no funcionarían y tendrían efectos secundarios negativos. Las tácticas también importan. Aún cuando no exista nada éticamente incorrecto con la piratería desde la perspectiva del software libre y la cultura libre, ésta puede aún así ser una mala idea. Existen al menos tres razones tácticas que podrían motivar al software libre y la cultura libre a no apoyar la piratería o a no participar en movimientos o política favorable a la piratería.

Primero, un irrespeto sistemático por el copyright, mina el respeto por todas las licencias, las cuales han sido de un beneficio táctico enorme para el software libre y un factor de éxito cada vez más creciente para la cultura libre. Las licencias Copyleft como la GPL o la CC-BY-SA tienen poder sólo porque el copyroght lo tiene. Como ha sugerido Stallman, las acciones anti-piratería con acciones anti-copyleft. Eso no tiene que ser un argumento en contra de los intentos de limitar el copyright. De hecho, creo que nosotros debemos reducir el copyright. Pero debemos dar los pasos cuidadosamente. En el clima actual del copyright, creo que copyleft ofrece una nueva ventaja. ¿Por qué los demás deberían respetar nuestras licencias si nosotros no respetamos las suyas? Mirando a largo plazo, debemos sopesar los beneficios de promover la violación sistemática de licencias privativas con la adhesión a los movimientos de software y cultura libres.

Segundo, la piratería es fundamentalmente retrógrada. Parte de su resonancia como símbolo político proviene del hecho de que la piratería representa una manera en la que los consumidores de bienes mediáticos pueden pelear contra de un grupo de compañías que les ha atacado a ellos (con demandas, sistemas DRM y satanizaciín en la propaganda) por compartir de formas que la mayoría de consumidores creen, son naturales y socialmente positivas. Como resultado de eso, la mayoría de quienes defienden la piratería que hablan en contra de las DRM en los estarían tan felices de usar NetFlix para subir películas restringidas por las DRM por $5 al mes como estarían felices de descargarlas gratuitamente. Los mejores month as they were to download for free. Los mejores gritos de batalla no siempre se traducen en los más robustos movimientos.

Tercero, a través de su enfoque en la reacción, un diálogo acerca de la piratería evita el compromiso con las preguntas difíciles acerca de con qué vamos a reemplazar el actual sistema fracturado de copyright. Una posición basada en principios sugiere que es nuestra prerrogativa ética, el crear modelos alternativos. El movimiento de software libre ha sido exitoso porque ha creado esa prerrogativa y entonces, lentamente en el tiempo, ha brindado ejemplos de alternativas factibles. Una posición basada en principios para el software libre no requiere que se provean de nuevos sistemas factibles inmediatamente, pero hace del desarrollo de aproximaciones sustentables y creativas, una prioridad. Atacar el sistema sin siquiere intentar hablar acerca de modos alternativos de producción es insustentable. El software libre y la cultura libre hacen un llamado por una revolución. La piratería hace un llamado a un amotinamiento.

La piratería, en estos tres sentidos, puede verse como táticamente imprudente, sin que necesariamente sea antiética. Tomando una posición basada en principios, es posible construir y trascender, el comentario de RMS. En términos de la cultura libre y el software libre, podemos sugerir que la piratería no es éticamente incorrecta, pero que es una forma imprudente de intentar promover el compartir. Sin ser hipócrita, podemos decir: “No pienso que la piratería sea antiética. Pero no la apoyo”.