Pescando porqués

Equilibrium, Lenny Hirsch https://flic.kr/p/98NiQq
Equilibrium, Lenny Hirsch (https://flic.kr/p/98NiQq). CC-BY-NC-SA

Uno de los temas recurrentes en las conversaciones con amigos de las comunidades de software libre es: “¿qué ha sido de aquel, de aquella, por qué se alejaron?”. Y aunque existen distintas razones que explican por qué las personas dejan de participar (Neville Cross, embajador de Fedora expuso el tema en el ECSL), yo quiero concentrarme en una explicación específica: “Es que aquel desde que se casó ya no apareció más“.

En las comunidades en las que participo (específicamente en Centroamérica ) son pocas las personas casadas con y sin hijos que aún permanecen activas. Los y las demás, a partir de su matrimonio, su paternidad o maternidad, simplemente desaparecieron de los eventos presenciales. Algunos continúan en proyectos de desarrollo, otros conversan en los canales de IRC (principalmente en donde no se tocan temas “serios”) pero pocos dedican su tiempo a la comunidad a la que antes pertenecían.

Y a mí me da por preguntarme: ¿por qué éste sí y aquel no? ¿por qué menos mujeres que hombres? y las respuestas no son simples. Por un lado, se podría aplicar el prejuicio y conjeturar que los hombres tienen menos responsabilidades en su vida de pareja y con sus hijos y que eso les daría más flexibilidad. Sin embargo, los hombres que tengo en mente mientras escribo, son parejas sensibles, dedicadas y además – si tienen hijos – son excelentes padres (actuales o futuros). Por otro lado, se podría esperar que entonces sus parejas sean parte también de las comunidades, pero eso es cierto únicamente en los dos casos de mujeres que recuerdo. ¿Y entonces qué es lo que hace posible que algunos continúen?. O al contrario, ¿qué es lo que hace que muchos dejen las comunidades una vez que se casan?

He encontrado casos en los que el acercamiento a las comunidades tenía un fin utilitario: capturar ciertos conocimientos técnicos específicos aprovechando la cultura de colaboración. Esto no necesariamente significa que estas personas no contribuyeran, pero su compromiso con la comunidad y con cumplir los objetivos del grupo pudieron fácilmente pasar a segundo plano.

En otras situaciones, la comunidad cumplía un papel de grupo de referencia y entonces al llegar a una vida “más adulta” se recurre a otros grupos a partir del ambiente laboral, familiar, etcétera. O sea, ocurre un proceso de señorización de la vida 🙂

Lo otro que he observado, es que el trabajo los absorbe. No todos tienen la suerte de trabajar en una organización en la que se brinden permisos o vacaciones para asistir a eventos de software libre u otros temas de interés. Y si esto se une con poco tiempo libre para dedicar a la pareja o la familia, los proyectos propios o las pasiones como el colaborar en comunidades se hacen prácticamente imposibles, aunque haya ganas.

Y por último, está la razón que me parece más importante de señalar, sobre todo porque hay quienes aún tienen tiempo de enmendar o de no cometer errores. Y sí, sé que me meto en un tema espinoso, pero debo hablar de la elección de pareja.

Hace algunos años, un primo me comentaba por qué pensaba casarse: “es la socia correcta para mi proyecto de vida“, decía. A mí, romántica empedernida sin remedio, aquello me parecía la frase más triste que había escuchado. Me tomó muchos años entender qué quería decir con “socia” y aún hoy, no soy capaz de llamarle así a lo que yo considero “el compañero de viaje”.

¿Y qué tienen en común todos los casos que mencioné al inicio? Son al menos dos cosas que están presentes en sus respectivas parejas:

  1. Comprenden cuál es el punto con el software libre, cuál es la pasión que nos mueve a reunirnos, a dar charlas, a programar durante horas para resolver una falla o atender una necesidad, a organizar encuentros anuales, a crear manuales de uso de programas, a investigar, a atender a estudiantes, a mil y una cosas que hacemos voluntariamente y que para alguien que no nos conoce son incomprensibles.
  2. Tienen su propia pasión y reciben la misma comprensión y apoyo para sus actividades. Esto quiere decir que estas personas tienen sus sueños y proyectos particulares, y por lo tanto, ejercen su derecho a un espacio propio, a una carrera propia, a asistir ellas mismas a eventos en los que se reúnen con gente de su misma especie.

Esto aplica para cualquier pareja feliz y no tiene relación alguna con el software libre: el punto es que el compartir el viaje no solo pasa por tomar decisiones en común sabiendo que a veces implicará no elegir el hotel o la comida (incluso no tener wifi), sino también, implica abrazar las pasiones del otro, apoyarle e inspirarle siempre a seguir creciendo. Dicen que si eso se hace para ambas partes, se alcanza el equilibrio y se conocen muchos lugares hermosos, aunque siempre existan desencuentros.

Así que vaya este post para quienes empiezan apenas el camino, pero también para esas parejas de los amigos y de las amigas que no sólo son capaces de soportarnos y de entendernos, sino que a veces nos hospedan en su casa, nos acompañan a los viajes, nos regalan dragones de tres cabezas, nos enriquecen con su mirada fresca y hasta nos fabrican hermosos sombreros de pirata.

El regreso

Hace más de dos años no actualizo este blog. Hace tres años no asistía a un Encuentro Centroamericano de Software Libre. No voy a exponer las razones, porque me desviarían del tema de este post y porque lo que me importa ahora es el presente y el futuro.

Hace cinco minutos llegué a casa. La lavadora ya está trabajando en la primera carga de ropa sucia, repleta del sudor de los 33° de una Managua calladita, decorada con árboles de colores que sin embargo, solo en las fotos grises adquieren su verdadero sentido.

Y este post me urge, como hace mucho tiempo no me urgía escribir algo ni aquí ni en los otros ¿cuatro? blogs que llevan mi nombre.


– “Leandro, ¿cuántas mujeres tenemos en este encuentro?. Veo demasiadas, necesito saber.
– “Debemos andar por el 40%”. Después resultó que era un 42.

La piel eriza por primera vez en el ECSL 2016. Hace 8 años, cuando empezó esta locura en Estelí (también en Nicaragua), éramos quizá un 2%. Realizamos en ese entonces una primera mesa de trabajo sobre mujeres en Software Libre, después de haber trabajado virtualmente con conocidas y desconocidas, en una especie de ponencia que nos permitiría argumentar que la inequidad debía visibilizarse y que los compañeros de las comunidades debían saber del tema.

De esa mesa, recuerdo especialmente a un amigo, quien con sus ¿19 años? mencionaba que nunca antes había notado que cuando un hombre moderaba una lista, los otros hombres obedecían, pero cuando una mujer tenía esa tarea, el flame no se detenía hasta que hablaba alguno de los hombres líderes de la comunidad.

Del trabajo que siguió después, otro día puedo contarles. El punto clave aquí es reconocer que llegar a un 42% de participación en un ECSL es un hito para celebrar, pero también implica un compromiso por asumir: contribuir para que esas mujeres jóvenes que hoy se acercaron, permanezcan y desarrollen todo su potencial junto a sus grupos locales de Software Libre y se conviertan ellas en las nuevas abanderadas que harán las charlas sobre género, serán mentoras de las más nuevas o celebrarán -una vez que se alcance el objetivo- que ya no sea necesario señalar la inequidad.

Entonces Leandro dice: “Caro, tenemos que hacer la charla sobre género. No está en agenda pero le hacemos espacio“. Siempre lista, le actualicé un par de fuentes, le agregué el tweet de Angela Byron y listo.

Screenshot_2016-06-17-11-15-33La charla es más o menos esta. No quedó grabada completa, pero me apunto a repetirla cuando quieran. Debo actualizarla para hablar más sobre esos otros estereotipos, sobre esas otras cargas simbólicas y mandatos que los hombres padecen en silencio. Mientras tanto, les recomiendo ver The Mask You Live In (trailer, completo en Netflix).

Y todo tuvo sentido. Al final de la charla, una de las “hermanas menores” se acerca a decirme: “Necesitaba demasiado escuchar eso. Pertenecer a la comunidad había perdido el sentido para mí, pero ahora tengo claro cuál es mi papel“. Y así ayudándole a ella, me ayudaba a mí. ¿Quién más se apunta?

———————-

“¿Cómo escalar de 60.000 usuarios a 600 mil?”

Confieso que pensé en “nuestras” empresas. Ahora que trabajo apoyando la creación de startups y empresas en general, me da por investigar sobre cosas que a los emprendedores aún ni les preocupan. Pero la charla de Antonio Galindo tendría otros impactos.

Primero: el tipo de proyecto. La empresa social Enova gestiona  una red de telecentros en México, permitiendo que las personas que reciben sus servicios, cambien su realidad aprendiendo a utilizar las computadoras y la Internet. Habiendo hecho un trabajo similar durante varios años (pero en cibercafés centroamericanos que tenían Windows en idioma inglés o con las teclas borradas), comprenderán que en el minuto cinco yo ya me imaginaba de centro en centro ofreciendo talleres, mezclando temas de emprendimiento con los trabajos asignados para aprender ofimática, haciendo mil y una cosas con algunas de esos 600 mil personas usuarias.

Segundo: Scrum. Para algunos no será nuevo que mi descubrimiento de Scrum fue algo relevante en mi vida. Después de eso me he convertido en algo como evangelizadora, a pesar de que no he podido aplicarlo en mi trabajo cotidiano (y por lo tanto, apropiarme realmente de lo que sé en teoría). En Enova, empezaron utilizando Scrum para el desarrollo y Kanban para gestionar las emergencias de soporte, pero después implementaron Scrumban para mantener a todo el equipo integrado y feliz (sí, feliz).

Tercero: Los conocimientos tan absolutamente sorprendentes de Antonio y de su equipo. Piel eriza que me hizo escribir este tweet:

tweetQue me perdone Stallman por usar Twitter (meh) y que no se ofendan mis otros amigos geniales (esos sí). Sé que tengo la enorme suerte de conocer a personas increíblemente hábiles, con conocimientos sobre mil y una cosa, pero hace mucho tiempo no me impresionaba tanto un trabajo. Carlos Jenkins grabó la charla completa y espero que la comparta pronto, porque de esa complejidad podría comentarles poco. Mi punto está en que había olvidado la generosidad absoluta que sostiene todo este movimiento (así de grave andaba mi distanciamiento) y olvidando eso, es bastante fácil racionalizar la incongruencia propia.


La burocracia a la que a veces nos sometemos, las discusiones eternas en las listas, las moscas que puede haber en la sopa son capaces de hacernos a todos olvidar algo tan fundamental: que todo nuestro esfuerzo solo tiene sentido si compartimos GENUINAMENTE lo que hacemos, si le enseñamos a los demás lo que hicimos con el fin último de construir conocimiento, no con el fin de que nos admiren o nos coloquen en un pedestal con la etiqueta de “líder” o de “sabio”. Porque aquí nadie es indispensable, si y sólo si ha transferido lo que sabe. Por eso no se vale (bueno, se vale pero no está tuanis) retirarse sin antes haber documentado el conocimiento tácito y explícito que con ayuda de los demás, hemos logrado. De nuevo: ¿Quiénes se apuntan?

En lo inmediato, espero orientar algunos esfuerzos a que en equipo, logremos que el próximo ECSL (que será en Costa Rica) siga la tradición de reunir a tantas personas maravillosas para compartir cómo cambian un pedacito de su mundo. Hay mucho trabajo por hacer, así que esperamos ver muchas manos levantadas.

Les invito a unirse a dos nuevos colectivos de trabajo

Hace meses no escribo en el blog. Han pasado demasiadas cosas, desde fundar mi empresa (http://innbeat.com) hasta colaborar con dos nuevos colectivos en los que estoy poniendo mis esfuerzos de voluntariado.

Como necesitamos manos y si me espero a escribir algo poético al respecto jamás lo haré, les invito de una vez a participar en el que quieran o en ambos:

1. La Red Ciudadana por un Gobierno Abierto se fundó en el mes de Junio de este año, después de que la Secretaría de Gobierno Digital nos invitara a una segunda presentación del Plan de Acción que el gobierno impulsa como compromiso con la Open Government Partnership. Desde junio, hemos invertido el tiempo en crear un protocolo de participación (para tratar de asegurarnos de que esta vez, el colectivo no se convierta en un sombrero que nos ponemos de vez en cuando sin que haya impacto alguno) y en definir algunas tareas. El sitio no lo hemos hecho, así que si se asoman no verán nada aún (http://porungobiernoabierto.org) y lo que sigue es convocar abiertamente a quienes quieran unirse a este esfuerzo para que podamos ampliar los ámbitos de acción. Espero -aunque no hemos podido definir eso aún- que en el mes de noviembre podamos hacer un evento abierto para que asista toda la gente interesada en integrarse a la RedC. Ahora somos 8 organizaciones pero también pueden participar personas a título individual. Encontrarán una presentación para descarga más abajo en este post donde se describe mejor en qué estamos y quiénes somos.

2. Colectivo Costarricense por los Derechos Digitales: se trata de un grupo de personas que estamos interesadas en promover la libertad de expresión en Internet, divulgar iniciativas que aseguren nuestra privacidad o permitan autodeterminación en el manejo de los datos personales, entre otros aspectos. El sitio lo encuentran en http://derechosdigitalescr.org, donde encontrarán más información sobre quiénes lo integramos en la actualidad y cuáles temas nos interesa. Necesitamos gente de leyes, de comunicación, de cualquier campo que tenga relación con la tecnología, las libertades y derechos, las relaciones sociales mediadas por la Internet, así que ojalá les interese contribuir.

 

El desarrollador Daniel Nicoletti necesita de tu ayuda

Reproduzco comunicado de Software Libre con Cristina

Daniel Nicoletti es un desarrollador brasileño, contribuyente de KDE (Apper, PackageKit, entre otros), casado con una argentina y padre de dos mellizos, un nene y una nena. Se mudaron en 2011 a Argentina, para que su esposa pudiera terminar sus estudios. En mayo de ese año van a Brasil y tienen un accidente con el auto a la altura de Crespo, provincia de Entre Ríos.
Tratando de esquivar un auto que frenó de golpe en medio de la ruta, terminan chocando contra la parte trasera de un camión. En el auto viajaba Daniel, su esposa Elizabeth y sus mellizos, un nena y una nena de 1 año y 4 meses. La hija sufre un golpe tan fuerte que termina falleciendo luego en el hospital [1][2]. Luego de unos meses, tratando de sobrellevar la terrible situación, deciden mudarse de vuelta a Brasil.
Mientras tanto, en Entre Ríos se inició una causa pena y la abogada que habían contratado se desentendió del caso sin avisarles. Se supone que el juzgado intentó contactar a Daniel y no pudo y entonces hizo un pedido de captura internacional.

Este jueves 11 Daniel viajó a Brno a un encuentro de desarrolladores, y en la escala en Munich lo capturó la policia alemana y lo dejaron a disposición para el pedido de extradición de la justicia argentina. Se enfrenta al menos a 6 meses de prisión mientras se tramita la causa.[3]

Nos parece desproporcionado el pedir la captura internacional y encarcelar (aunque más no sea mientras se tramita la extradición) a un padre que ya sufre por la muerte de su hija. Rogamos que prime el sentido común y no se someta a esta familia a más sufrimiento innecesario.

Entretanto, la esposa de Daniel está juntando fondos para poder viajar a Munich a ayudar en la liberación de su esposo [4], y también está buscando un abogado en Argentina que la pueda ayudar con los trámites legales aquí. Pueden contactarnos a nosotros o dejar un mensaje directamente en su blog http://dantti.wordpress.com

[1] http://dantti.wordpress.com/2011/04/17/there-is-still-hope/
[2] http://www.elobservadordellitoral.com/2011/04/10/crespo-fallecio-una-bebe-producto-de-un-accidente-de-transito-en-ruta-131-y-acceso-peron/
[3] http://www.kdeblog.com/daniel-nicoletti-miembro-de-la-comunidad-kde-necesita-nuestra-ayuda.html
[4] http://pledgie.com/campaigns/186

Retos para el software libre en latinoamérica

Vladimir di Fiore de SOLAR Argentina y Carolina Flores de Software Libre Centroamérica estamos promoviendo una cyber-tertulia llamada: “Retos para el software libre en la actualidad”.

¿De qué queremos hablar?

En principio, nos gustaría conversar sobre el crecimiento del software libre en nuestros países, si somos consumidores o gestores, si la libertad de software se ha visto afectada por el auge del software libre a nivel mundial, cuáles proyectos son estratégicos para la región, entre otros.

Todos los temas serán bienvenidos y esperamos que llegue gente de todos los países de América Latina. Ayúdennos a difundir.


Canal IRC: #sl-centroamerica en freenode
Jueves 8 de marzo
18:30 México y Centroamérica GMT-6
19:30 Panamá GMT-5
21:30 Argentina GMT-3

¿Qué son las CyberTertulias?

Hace unos meses, David Narváez escribió a la lista de Software Libre Centroamérica para proponer las CyberTertulias: reuniones informales en el canal de IRC para tratar “temas que atañen al Software Libre desde el punto de vista del hacktivismo, y están por lo tanto enfocadas al impacto social de este movimiento. En otras palabras, aquí no enseñamos cómo configurar Compiz :)”. Las reuniones están motivadas porque “la comunidad de Software Libre Centroamérica se encuentra dispersa en una amplia región geográfica con poca facilidad de movilización (comparada con otras regiones como Europa) y es, por lo tanto, difícil tener encuentros presenciales donde discutir temáticas que afectan al activismo en Software Libre. Estas reuniones buscan promover el intercambio de opiniones e ideas entre los miembros de SLCA que tienen mayor interés y conocimiento acerca de los aspectos sociales y técnicos del Software Libre, y a la vez permitir que más miembros puedan conocer acerca de estos temas y aportar sus puntos de vista. Son, por lo tanto, reuniones de carácter estratégico y didáctico al mismo tiempo”.

Ya se han realizado varias pero no he podido participar más que en “la sobremesa” sobre ACTA, por el horario de mis clases. Ahora, hemos planeado una tertulia para jueves y ahí estaremos 🙂

Mis aportes para la promoción de las licencias CC

Cuando Renata me invitó a subirme a un bus que iría por Centroamérica compartiendo sobre licencias Creative Commons de inmediato pensé que sería una buena oportunidad para colaborar con ese proyecto y compartir mis opiniones sobre el tema. Iba entonces, invitada como una activista de Software Libre que podía aportar para la difusión de otras maneras de compartir las obras artísticas o académicas. Mi agenda oculta, era tratar de incidir hacia la conformación de una comunidad de abogados y abogadas, artistas, gestores culturales que estuvieran en centroamérica tratando de apoyar procesos de desalambrar el conocimiento. Sabía que esa comunidad no sería fácil de gestar, porque se tiende a pensar que las recomendaciones que damos a las personas nos ponen en el riesgo de asumir las consecuencias posibles. Hay una especie de incomodidad de parte de lxs profesionales, por compartir un poco de lo que saben aplicándolo de forma práctica, tal vez por temor a que alguien después reclame o parafrasee mal algo que se dijo en una conversación escrita. ¿Por qué lxs profesionales en informática no tienen miedo a eso? Ni idea. Pero se me ocurre que una salida posible es lo que hacemos en las comunidades de Software Libre: yo soy psicóloga y si están en una lista conmigo, me leerán opinando sobre licencias, códecs y no sé cuántas cosas más que antes del 2007 ni sabía que existían. No necesitamos posicionarnos como expertxs para compartir lo que sabemos y si aprendemos a equivocarnos frente a una multitud más o menos anónima y a que nos corrijan sin pena alguna en una lista, bien podemos conformar listas electrónicas de soporte para el uso de las licencias Creative Commons y contribuir para que más personas entiendan de qué se tratan y puedan defender a quienes las usamos.

¿Por qué estoy hablando de esto? Porque después, el CCBus se convirtió en LibreBus para ser un movimiento de cultura libre en grande… y entonces ya no iba yo como invitada, sino como una de las actoras del recorrido. Y resulta, que el tema me tenía un poco atragantada y no fue hasta el último momento cuando me atreví a ser algo crítica con la forma en la que se hace la difusión de las licencias CC. Dije que se llaman “Comunidades de Cultura Libre” con un nombre que les queda grande porque cultura libre es todo y más que lo que integramos en el LibreBus y de eso, el arte licenciado con una Creative Commons será apenas una pequeñísima parte.

Y con esto, no quiero restarle el enorme mérito que tiene el movimiento de libertad de copyright (que es como lo concibo, aunque el concepto no termine de cuajar porque la libertad de un derecho ¿cómo se come? y porque el copyright es el derecho a restringir); lo que quiero, es señalar los que considero errores importantes. Si lo hago, es porque me parece valioso hacerlo y porque creo que fortalecer y promover el uso de licencias para compartir es una de las vías para transformar el mundo.

¿Cuáles son los problemas que observo a las licencias CC?

1. Uno de los puntos ya lo toqué: cultura libre es mucho más que ponerle CC a una foto en Flickr.

2. El segundo punto, lo rodeé en la introducción: debe abandonarse la idea de que el conocimiento sobre las licencias y cómo usarlas, es cosa de personas expertas. Si no se cultivan comunidades de personas usuarias, activistas y vigilantes del cumplimiento de esas licencias, mal hacemos en seguirlas difundiendo. Lo único que logramos con eso es que lxs artistas sigan siendo despojadxs de su derecho moral e incluso patrimonial, sin que tengan posibilidades de demandar a quienes usan sus obras de forma no autorizada. Las licencias de Software Libre funcionan, porque millones de personas estamos vigilando y así debería ser con las licencias CC.

3. El tercer punto, se relaciona con el segundo. El proceso de adaptación de las licencias a la legislación nacional, actualmente requiere de una institución que se haga cargo oficialmente. Esto -asumo- se hace con el fin de formalizar el proceso y tener más apoyo institucional pero, como todo lo que se formaliza y se burocratiza, esto genera que en los países haya liderazgos que en algunos casos pasan lejos de la pasión por el tema del compartir. Es comprensible que haya personas a las que se les encargue el proceso legal como un trabajo. El problema, es cuando eso genera un liderazgo vertical que no permite que más personas se apropien y se sientan parte central de todo el proceso. Porque el éxito de la cultura libre en general, depende de la pasión y la motivación con la que hacemos las cosas y si esos ingredientes no están en la receta de los líderes, lo que vamos a obtener son empleados de 8 a 5 que no estarán comprometidos con la causa ni la vivirán como parte de su existencia, que es al fin y al cabo la única manera de transformar las cosas y poner en práctica lo que está en el discurso.

Tal vez no sea el mejor momento de anunciar esto y ni siquiera sé si la gente que trabaja CC en la región querrá acompañarme en una lista electrónica… pero le propuse a Andrés Guadamuz la idea de crear la lista CCentroamérica con el fin de compartir experiencias y apoyar a los países que están interesados en adaptar las licencias. Aún no sé dónde se hará (si en librebus, si pediremos apoyo a softwarelibre.ca o cómo, pero si a alguien le parece buena idea, puede dejar un comentario y hablamos).

La motivación es el alimento del Software Libre

Como parte del proyecto que coordino para la Universidad Nacional en alianza con el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Ministerio de Economía, el jueves 28 de abril celebramos por fin el evento EXPOSOL: Soluciones en Software Libre y Open Source, donde más de 15 empresas pudieron mostrar su catálogo de productos y servicios basados en software de código abierto. Esto se complementó con conferencias y experiencias, como la charla de Paul Frields de RedHat que dejó a más de uno preguntándose qué tienen que ver las comunidades con la innovación. Espero que pronto entiendan la relación (las presentaciones de las charlas se pueden descargar de aquí).

Nos ha tomado más de un año organizar el evento. En un principio, porque el manejo de los fondos y la tramitología que el proyecto exige no nos permite obtener los resultados de forma tan ágil como quisiéramos. Pero también, el proceso con las empresas no estaba lo suficientemente maduro. Ha sido pues, una buena casualidad, que hayamos retrasado EXPOSOL hasta este momento.

La idea original ya había surgido en una conversación previa a mi rol como coordinadora del proyecto. En aquel momento varias personas de empresas proveedoras de servicios basados en Software Libre y yo, habíamos imaginado un evento donde se pudiera evidenciar que en el país hay suficientes empresas capaces de responder a las necesidades del mercado y que esas empresas trabajan con seriedad. Existe en el imaginario colectivo la idea de que el Software Libre es cosa de locos idealistas hippies y que si contrato una empresa que administre mis servidores “linux” el día que fallen -bah, eso casi nunca pasa pero es la costumbre- los empleados de la empresa estarán en el Caribe tomándose unas piñas coladas… es la idea de que detrás de una corbata está el conocimiento y que detrás de un bigote está la experiencia que me da confianza…

Y bueno. Resulta que hay empresas en Costa Rica que basan su oferta de servicios en Software Libre y no son 10 ni 15, son más de 35. Algunas de ellas, son empresas de renombre con más de 15 años de experiencia que hasta ahora se atreven a admitirlo porque en estos tiempos, los clientes empiezan a pedir Software Libre y tener experiencia en aplicaciones de Open Source es una ventaja competitiva, no algo que se deba esconder como hacían antes. Otras, son empresas de jóvenes emprendedores que se han atrevido a crear opciones a partir de lo que mejor saben hacer. Pocas, pero muy valiosas, son las que tienen relación directa con las comunidades de software libre y varias de ellas estarán integrando un capítulo de Software Libre dentro de la Cámara de Tecnologías de Información y Comunicación (CAMTIC), órgano que agrupa a la mayoría de empresas de TI ene l país y que por largo tiempo se ha mirado como lejana al Software Libre.

Habría mucho para decir. Algunas empresas siguen usando corbatas, por ejemplo. Los clientes siguen esperando corbatas, lamentablemente. Otras, usan camiseta y pelo largo y eso no ha restado a su credibilidad. ¿Qué importa el tema de las corbatas? Pues no sé. A mi forma de ver, el rechazo al Software Libre tiene que ver también con que es gente joven la que casi siempre está implementando sus soluciones y nuestra sociedad sigue relacionando la juventud con la informalidad y la falta de compromiso (¡menudo error!). También tiene que ver con que el mercado sigue casado con la idea de que necesita una empresa enorme que le dé respaldo (¡en buena hora que existe RedHat también!). Entonces, lo bueno está en la variedad pero aún queda mucho trabajo por hacer. Las empresas que están vendiendo servicios aprovechando las soluciones que el Software Libre ofrece, deben comprender que la motivación no es un recurso inagotable y que el desarrollo de Software Libre depende de ese componente. Si no se nutre la tierra donde crece, si no se contribuye en retribución (que no siempre es económica) y si no se trabaja fortaleciendo los proyectos de desarrollo y difusión, el Software Libre se concibe como materia prima gratis y eso no es sustentable. Esa es la tarea que sigue, porque por cada batalla que ganamos, surge un nuevo reto. Y en eso estamos.

…andaba de parranda

No ando perdida, es que estoy subida en el LibreBus, donde más de 20 personas que trabajamos por el Software Libre, la libertad de expresión, la biodiversidad y el conocimiento como bienes comunes y la libertad para compartir, vamos visitando San José, Liberia, Granada, Managua, Tegucigalpa, San Salvador, Ciudad de Guatemala y Panajachel. Asómense:
librebus.org

 

 

Yo así no juego al FLISoL

Hace alrededor de un año, en un post que por alguna razón se perdió o borré, yo hablaba del FLISoL (Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre) muy animada y optimista. Ese festival se realiza en más de 200 ciudades simultáneamente en el último fin de semana del mes de abril y es impulsado por un grupo que cada año se activa para empujarnos a organizar uno en nuestra ciudad. # Por cierto, este año ese grupo ha decidido realizar el FLISoL el 9 de abril (las razones las desconozco, pero imagino que tienen que ver con la semana santa).

El caso es que el año pasado, yo formé parte de la organización del FLISoL en Costa Rica. Lo hice más por la necesidad que veía en ese momento, de fortalecer la comunidad por medio de una tarea concreta en común, que por pasión.. Escribí un post sobre eso también ¿y dónde estará? 🙁  porque considero que una de las mejores consecuencias de organizar actividades, es la cohesión grupal y la satisfacción de trabajar por objetivos comunes. Más allá del éxito o relativo fracaso de una actividad, siempre existirá esa ganancia secundaria.

¿Y dónde quedó la pasión?

Yo conocí a la comunidad tica en un FLISol. Migré mi computadora en uno de esos y al año siguiente , ayudé a organizar el primero que se ha hecho como el colectivo denominado Red Costarricense de Software Libre. Un festival como ése, transformó en mucho mi relación con la tecnología y mi trabajo en general, pero esa consecuencia no es la norma.

Recuerdo que ese año, en el 2008, reflexionamos sobre lo estratégico o no de instalar software libre en computadoras de personas que en realidad conocen poco del tema, están poco comprometidas con un cambio que va más allá de un sistema operativo y no tendrán suficiente soporte para soportar la tentación de regresar al “malo pero concido” Windows. Por eso, en el 2009 se hicieron charlas pre-FLISol con la idea de que la gente se llevara programas que corren sobre Windows o MAC un mes antes de cambiar el sistema. La idea era que instalaran y tuvieran tiempo de acostumbrarse a las nuevas herramientas para que tomaran la decisión de cambiarse de forma consciente y preparada. Jamás supimos si eso resultó así, porque no hicimos un seguimiento pero al menos, nos quedamos tranquilos pensando en que habíamos efectuado un proceso, no un día de locura temporal instalando máquina tras máquina como atacados…

En el 2010 no retomamos esa idea de proceso. Nuevamente convocamos a la gente a llegar con su computadora y esa vez, llegó muy poca. ¿Por qué? Tal vez porque trabajamos en una universidad privada y la gente no siente que esos espacios son abiertos… Tal vez porque la gente que ya iba a cambiarse lo ha hecho… el caso es que nos preguntamos esa vez si debíamos ir a instalar fuera del Valle Central pero no nos movimos para hacerlo… Nos preguntamos por qué incluso la gente de la comunidad que había confirmado su asistencia después no asistió… Me pregunté si era responsable de nuestra parte, dejar computadoras mal instaladas y a medio camino como ocurrió en algunos casos… y quedé convencida de que el FLISoL, si se hace mal, es contraproducente, antiestratégico y termina siendo un placebo para la comunidad que puede quemar fiebre un día al año… Y nada de eso quiero promover con mi trabajo voluntario por la difusión y el crecimiento del software libre.

Entonces no, yo ya no apoyo el FLISoL a secas, sin un proceso de preparación y seguimiento posterior. Lo apoyaré cuando cada persona que instale asuma el soporte posterior de algunas personas o busque alguien que lo haga en su nombre. Si por cada computadora instalada debiéramos apoyar a su persona usuaria por correo electrónico o por teléfono durante un mes después… ¿cuántas estaríamos dispuestos a instalar? Pocas… y así debería ser… es más o menos como el eslogan de “tenga los hijos que pueda hacer felices”… “Instálele software libre a personas que pueda apoyar en ese cambio”. De otra manera, mejor quédese en casa compilando su kernel y se divertirá igual…

¿y entonces se trata de alcahuetear a la gente?

No. Se trata de reflexionar acerca de cómo hacemos las cosas. Si se hace una charla previa sobre filosofía del software libre, se entrega un OpenDisc y se brinda soporte en una lista electrónica y un mes después se instala un nuevo sistema, las necesidades de ayuda (ojalá) serán mínimas y la persona ya sabrá cómo funciona una lista, cómo se pide ayuda, dónde se puede buscar y por qué debe asumir la parte que le corresponde de ese aprendizaje. Pero mirar a alguien una única vez, instalarle un sistema y después no recordar ni cómo se resolvió el problema de una wireless rabiosa… es un sinsentido que al fin y al cabo no nos hace ningún favor.

Lo que dije del movimiento de Software Libre lo mantengo: “El movimiento de Software Libre en todo el mundo está conformado por personas solidarias que están dispuestas a brindar su esfuerzo y trabajo para que haya un acceso real y libre a la tecnología”… pero ese esfuerzo no sólo debe ser de código… las computadoras las usan las personas y es a ellas a quienes debemos respetar y acompañar.

Freedom Toaster Costa Rica

Desde hace algunos años, el TEC tiene una máquina duplicadora Freedom Toaster. Ahora tenemos dos. Les presento las fotos de la nueva versión, elaborada y diseñada por Carlos y Daniel Jenkins, de la comunidad de Software Libre del TEC.

La máquina duplicadora está pensada para varios quemadores que puedan copiar discos y dvds de materiales libres. Tiene pantalla táctil, 4 quemadores y un arduino que controla los leds. Más información sobre su fabricación, aquí http://www.cjenkins.net/freedomtoaster/

Flame of Knowledge
Daniel Jenkins con el Flame of Knowledge en el SFD 2010
Carlos Jenkins con el FT en el SFD 2010

La Sapa de SLCA y Tux dentro del FT
El arduino del FT
El corazón del FT