Les invito a unirse a dos nuevos colectivos de trabajo

Hace meses no escribo en el blog. Han pasado demasiadas cosas, desde fundar mi empresa (http://innbeat.com) hasta colaborar con dos nuevos colectivos en los que estoy poniendo mis esfuerzos de voluntariado.

Como necesitamos manos y si me espero a escribir algo poético al respecto jamás lo haré, les invito de una vez a participar en el que quieran o en ambos:

1. La Red Ciudadana por un Gobierno Abierto se fundó en el mes de Junio de este año, después de que la Secretaría de Gobierno Digital nos invitara a una segunda presentación del Plan de Acción que el gobierno impulsa como compromiso con la Open Government Partnership. Desde junio, hemos invertido el tiempo en crear un protocolo de participación (para tratar de asegurarnos de que esta vez, el colectivo no se convierta en un sombrero que nos ponemos de vez en cuando sin que haya impacto alguno) y en definir algunas tareas. El sitio no lo hemos hecho, así que si se asoman no verán nada aún (http://porungobiernoabierto.org) y lo que sigue es convocar abiertamente a quienes quieran unirse a este esfuerzo para que podamos ampliar los ámbitos de acción. Espero -aunque no hemos podido definir eso aún- que en el mes de noviembre podamos hacer un evento abierto para que asista toda la gente interesada en integrarse a la RedC. Ahora somos 8 organizaciones pero también pueden participar personas a título individual. Encontrarán una presentación para descarga más abajo en este post donde se describe mejor en qué estamos y quiénes somos.

2. Colectivo Costarricense por los Derechos Digitales: se trata de un grupo de personas que estamos interesadas en promover la libertad de expresión en Internet, divulgar iniciativas que aseguren nuestra privacidad o permitan autodeterminación en el manejo de los datos personales, entre otros aspectos. El sitio lo encuentran en http://derechosdigitalescr.org, donde encontrarán más información sobre quiénes lo integramos en la actualidad y cuáles temas nos interesa. Necesitamos gente de leyes, de comunicación, de cualquier campo que tenga relación con la tecnología, las libertades y derechos, las relaciones sociales mediadas por la Internet, así que ojalá les interese contribuir.

 

Los fallos en la nube y el mito de la web descentralizada

Esta es mi traducción para un artículo de Andrés Guadamuz publicado el 1° de julio de 2012. Se puede leer la versión original en su blog Technollama. Esta versión ha sido aprobada por el autor 🙂

 

Sí hay mal que por bien no venga…

Cuando se escriba la historia de la Internet, el 30 de Junio de 2012 deberá ser recordado como El Día en el que la Nube Falló. Un importante centro de datos de la Elastic Compute Cloud (EC2) de Amazon (EC2) ubicado en Virginia, fue afectado por una poderosa tormenta que lo dejó sin energía eléctrica (impulsando variantes del titular “Nubes reales se traen abajo a las virtuales”. ¡Qué ingenio!). Este centro en particular contuvo contenido importante de varios servicios de Internet hasta por seis horas, incluyendo a Netflix, Pinterest, e Instagram. Puede insertar su propio meme a la Obi-Wan Kenobi aquí: “He sentido una gran perturbación en la Fuerza, como si de pronto millones de [hipsters/amas de casa/fotos de gatos] gritaran de terror y luego se produjera el silencio”.

Este no es en realidad un incidente aislado. Este centro de datos en particular ya había fallado en este mes y al parecer la web está comenzando a acostumbrarse a algo que parecía impensable hace unos años atrás: el fantasma de la inactividad o el downtime prolongados. Los cortes de la nube se están haciendo tan comunes que han surgido sitios web (y cuentas de Twitter) para documentar cada nuevo suceso. Ningún proveedor es inmune, desde Amazon hasta Microsoft, los fallos en la nube son ahora algo esperable.

Tal vez todos esos fallos de la nube sean los dolores de crecimiento de una Internet que continúa expandiéndose a un ritmo casi exponencial. Todos esos videos de gatos tienen que almacenarse en alguna parte, después de todo. El problema es que la computación en nube se vendió precisamente como una forma de evitar el downtime del tipo que estamos experimentando. En la medida en que los negocios en línea prosperan, los servicios en la nube permiten a las empresas alquilar a proveedores con la infraestructura para manejar grandes cantidades de usuarios, espacio de almacenamiento, procesamiento de bases de datos y uso de aplicaciones. La idea detrás de los grandes servicios en la nube es que el almacenamiento y procesamiento son distribuidos entre distintos centros de datos, algo que en teoría haría más difícil los cortes. Todo el principio de la distribución descansa en el supuesto de la resiliencia en red: si usted baja un servidor, otros pueden asumir la carga. Este es uno de los pilares fundamentales de la Internet como la conocemos.

Sin embargo, algo le ha estado sucediendo a nuestro modelo descentralizado y distribuido de la web; ya no sirve para describir lo que está pasando. Hemos estado migrando nuestro contenido de un modelo distribuido hacia servicios más y más centralizados. El primer tipo de centralización es geográfico: de los 10 proveedores más importantes enlistados por un sitio especializado, todos están en los Estados Unidos. Aunque algunos ofrecen servicios locales, la mayoría de sus servicios están hospedados ahí. De manera similar, la cuota de mercado de los proveedores principales está creciendo, con Amazon por sí sola captando el 15% del mercado de la nube. Esto no implica que Amazon hospeda ahora al 15% de la Internet pero significa que un gran número de servicios importantes están hospedados por ellos, como se evidenció en el fallo de ayer.

Esto es problemático por todo tipo de razones. La obvia, es que una Internet en crecimiento centralizado no es tan resiliente a eventos fortuitos como una distribuida, porque el fallo de nodos importantes puede traer consigo fallos en cascada en los servicios inferiores que dependen de ese centro. Aún más, una web más centralizada es más susceptible de sufrir controles regulatorios, que es una de las razones para la creciente importancia de contar una nueva legislación desde una perspectiva global. Jaeger y otros comentaron sobre esto en un artículo del 2009 sobre la política de la nube:

“Cuando se le pregunta sobre esto, un tecnologista de seguramente sonreirá y responderá algo como: “La localización de la nube es irrelevante. Cualquiera será capaz de aprovechar el poder de la nube desde cualquier lugar”. Esta respuesta, aunque es técnicamente correcta, deja por fuera un importante conjunto de problemas. La tesis principal de este artículo es que la computación en nube representa una centralización de la información y de los recursos computacionales, los cuales pueden ser fácilmente controlados por las corporaciones y los gobiernos”

Todo lo que hemos experimentado desde que ese párrafo fue escrito solo contribuye a corroborar que cada vez más, estamos colocando todos nuestros huevos colectivos en unas pocas canastas. Desde Amazon removiendo el contenido de Wikileaks de sus servicios en la nube, hasta el acceso a los datos de Megaupload, la dependencia continua de pocos proveedores ha hecho que el control de la Internet sea una tarea más sencilla. Mientras muchos defensores de la Internet abierta (yo mismo incluido) nos concentramos en luchar contra SOPA, PIPA, ACTA y CISPA, parece que no estamos viendo el verdadero peligro. La muerte de la red abierta y distribuida ocurre con cada contrato de computación en nube.

Entonces ¿qué pasó con el sueño de una red abierta?

Richard Stallman siempre ha estado en lo cierto

Traducción a cargo de Carolina Flores Hine, del artículo “Richard Stallman Was Right All Along” escrito por Thom Holwerda el 2 de enero de 2012 y publicado en OS News

Al terminar el año pasado, el presidente Obama firmó una ley que permite detener indefinidamente a sospechosos de terrorismo sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso. Los manifestantes pacíficos de movimientos de ocupación [Ocuppy] de todo el mundo han sido etiquetados como terroristas por las autoridades. Iniciativas como SOPA promueven el monitoreo diligente de canales de comunicación. Hace treinta años, cuando Richard Stallman lanzó el proyecto GNU y durante las siguientes tres décadas, sus perspectivas -algunas veces- extremas y sus payasadas fueron ridiculizadas e ignoradas como paranoia. Pero aquí estamos, 2012, y sus “¿qué pasaría si?” que alguna vez fueron paranoides se han convertido en realidad.

Aún recientemenre, ha sido sencillo ignorar a Richard Stallman como un fanático paranoico, alguien que perdió contacto con la realidad hace mucho tiempo. Una clase de eterno hippie de las computadoras, la personificación perfecta del arquetipo del nerd de las computadoras espiritual que vive en un sótano. Su barba, su cabello, su vestimenta… en nuestro mundo de la apariencia es sencillamente muy fácil ignorarlo.

Sus perspectivas siempre han sido extremas. Su única computadora es una netbook Lemote Yeelong porque es la única computadora que usa únicamente software libre (sin blobs de firmware, sin BIOS privativo; es toda libre). También se niega a tener un teléfono celular porque es demasiado fácil rastrearlos. Hasta que exista un teléfono celular equivalente a la Yeelong, Stallman no quiere uno. En general, todo el software debe ser libre. O, como lo expresa la Free Software Foundation:

“A medida que nuestra sociedad se vuelve más dependiente de las computadoras, el software o los programas que corremos tienen una importancia crítica para asegurar el futuro de una sociedad libre. Software Libre se trata de tener el control sobre la tecnología que usamos en nuestras casas, escuelas y negocios, donde las computadoras trabajan para el beneficio común e individual, no para las compañías de software privativo o los gobiernos que pueden pretender restringirnos y monitorearnos”.

Yo también ignoraba a Stallman por ser demasiado extremista. ¿Software libre para combatir gobiernos controladores y espías? ¿Corporaciones malignas que quieren controlar el mundo? ¿El software como una herramienta para monitorear los canales privados de comunicación privadas? Claro. Seguramente el software libre y código abierto es importante, y yo lo elijo siempre que se haya alcanzado la equivalencia funcional con las soluciones privativas, pero ese sinsentido de Stallman/FSF se pasa.

Pero aquí estamos, iniciando el 2012. Obama firmó la NDAA [National Defense Authorization Act] para el 2012, permitiendo que los ciudadanos estadounidenses sean detenidos indefinidamente sin que exista alguna especie de juicio o debido proceso, solo por el hecho de ser sospechosos de terrorismo. Al mismo tiempo, tenemos SOPA, la cual, si se aprueba, promulgaría un sistema en el cual, los sitios web pueden ser retirados de la red -de nuevo, sin alguna especie de juicio o debido proceso- estableciendo a la vez el monitoreo del tráfico de la Internet. Combine esto con cómo las autoridades han etiquetado a los movimientos Occupy -denominándolos como terroristas- y podrá usted ver hacia dónde se dirige esto.

En caso de que esto le recuerde a China y le sea similar a los regímenes totalitarios, usted no está solo. Incluso la Motion Picture Association of America, la MPAA [asociación estadounidense de productores cinematográficos] orgullosamente proclama que lo que ha funcionado para China, Siria, Irán y otros, debería funcionar para los Estados Unidos. La Gran Muralla Cortafuegos de China y sistemas similares de filtración son glorificados como soluciones útiles en lo que se supone sería el mundo libre.

El quid del asunto aquí es que a diferencia de antaño, donde los regímenes represivos elaboraban redes de policía secreta e informantes para monitorear las comunicaciones, todo lo que se necesita hoy es tener control sobre el software y el hardware que usamos. Nuestras computadoras de escritorio, tablets, teléfonos inteligentes, y toda clase de dispositivos juegan un papel en virtualmente, todas las comunicaciones. ¿Usted piensa que está fuera de peligro cuando se comunica cara a cara? Piénselo de nuevo. ¿Cómo concertó usted ese encuentro? ¿Lo hizo por teléfono? ¿En la web? ¿Y qué es lo que usted tiene en su bolsillo o cartera, siempre conectado a la red?

De esto es lo que Stallman nos ha estado alertando todos estos años, y la mayoría de nosotros -incluyéndome- nunca lo tomamos en serio. Sin embargo, a medida que el mundo cambia, la importancia de ser capaz de revisar qué es lo que hace el código que tiene su dispositivo (o que alguien más lo haga, en caso de no tener las habilidades) se muestra cada vez más evidente. Si perdemos la capacidad de comprobar lo que nuestra propia computadora está haciendo, estamos muertos.

Este es el verdadero núcleo de las creencias de la Free Software Foundation y de Stallman: que el software privativo le arrebata el control a la persona usuaria, lo cual puede llevar a consecuencias desastrosas, especialmente ahora que dependemos de las computadoras para virtualmente cualquier cosa que hacemos. El hecho de que Stallman haya previsto esto casi tres décadas atrás es notable y reivindica su activismo. Esto justifica los 30 años de la Free Software Foundation.

Y en el 2012, probablemente necesitaremos más que nunca del software libre y de código abierto. En el Congreso de Chaos Computer en Berlín el año pasado, Cory Doctorow hizo una presentación titulada “La Guerra Próxima en la Computación de Uso General” [The Coming War on General Purpose Computation]. En ella, Doctorow advierte que la computadora de uso general, y más específicamente, el control de las personas usuarias sobre las computadoras de uso general, es percibido como una amenaza por los grupos de detentan el poder. ¿Las guerras del copyright? No son más que un preludio para la verdadera guerra.

“Como miembro de la generación del Walkman, he hecho las paces con el hecho de que necesitaré un aparato de asistencia auditiva mucho antes de morir, y por supuesto, no será un aparato, será una computadora que insertaré en mi cuerpo”, explica Doctorow, “Así que cuando me suba a un automóvil -una computadora en la cual meto mi cuerpo- con mi asistencia auditiva – una computadora que insertaré en mi cuerpo- yo quiero saber que esa tecnología no está diseñada para guardar secretos ante mi o para prevenir que yo termine procesos en ellos cuando vayan en contra de mis intereses”.

Y esta es verdaderamente la esencia de todo. Con las computadoras haciéndose cargo de cosas como el escuchar, manejar, y más, realmente no podemos darnos el lujo de ser excluidos de ellas. Necesitamos ser capaces de echar un vistazo adentro y ver qué es lo que están haciendo para asegurarnos de no estar siendo monitoreados, filtrados o lo que sea. Hace tan solo poco tiempo yo habría declarado que esto es pura paranoia, pero con todo lo que está sucediendo recientemente, ya no se trata de paranoia. Es la realidad.

“La libertad en el futuro requerirá que tengamos la capacidad de monitorear nuestros dispositivos y establecer políticas significativas en ellos, para examinar y terminar procesos que corren en ellos, para mantenerlos como servidores honestos a nuestra voluntad, y no como traidores y espías trabajando para criminales, matones y locos por el control,” advierte Doctorow, “Y aún no hemos perdido, pero tenemos que ganar las guerras del copyright para mantener a la Internet y las computadoras libres y abiertas. Porque esas son las armas en las guerras que están por venir, no podremos pelearlas sin ellas”.

Por esto es por lo que usted debe apoyar Android (no a Google, sino a Android), aún si usted prefiere el iPhone. Por esto es que usted debe apoyar Linux, aún cuando use Windows. Por esto es que usted debe apoyar a Apache, aún si usted corre IIS. Llegará un punto en el que ser libre o abierto ya no será un beneficio divertido, sino una necesidad indispensable.

Y ese punto se está aproximando rápidamente.
¡Difúndalo!

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Nota:

Para información básica sobre SOPA, siga este enlace

Para información sobre la NDAA siga este enlace (artículo de opinión)

Ni los crackers son una galleta, ni los hackers son delincuentes

Esta semana, hubo un gran revuelo en Costa Rica porque el sitio web de la Asamblea Legislativa fue intervenido por algún cracker. No sólo cambiaron el destino en su nombre de dominio (que implicaría un nivel “superficial” de intrusión). Alguna gente dice que se ingresó hasta el servidor donde el sitio está alojado (situación que sería mucho más grave).

Ya hace unos meses, al sitio web de la Casa Presidencial le sucedió lo mismo. En esa ocasión, quienes administran el sitio web y los servidores se lavaron las manos culpando al software utilizado (Joomla). Eso es suficientemente absurdo para una causal de despido, pero ya sabemos cómo funcionan las cosas con los sitios web de gobierno: son los más feos del mercado y por mucho, los más caros. El de la Asamblea, ya sabemos cuánto costó pero ¿los demás?

En esta y otras ocasiones, los medios de comunicación siguen repitiendo el mismo error: llaman hacker a lo que en realidad es un cracker. Y lo peor, es que el error es general. En BBCMundo en el 2008 se publicó un artículo clarificando el término:

la frase “pirata informático” se aplicaría más bien al término “cracker” que, según el Archivo de jerga de los hackers, es un “entrometido malicioso que se la pasa husmeando para descubrir información confidencial”..” (¿Qué es un hacker?)

Y aún así, siguen usando mal la palabra hacker. Lo mismo sucede en La Nación en Costa Rica, pero eso no debería sorprendernos. En el Fusil de Chispas, sí. Se supone que las personas más jóvenes o mejor informadas que estamos en contacto con la tecnologías de información y comunicación, damos charlas y escribimos sobre estos temas, debemos ser parte del cambio al compartir conocimientos.

Sobre todo, quienes nos maravillamos con la Internet y las posibilidades que nos ha brindado, debemos estar muy agradecidos y agradecidas con todos esos hackers de la Universidad de California (en Los Angeles y Santa Bárbara), Universidad de Stanford y Universidad de Utah, que inclinaron la balanza hacia su propuesta cultural de descentralización, desconfianza hacia las autoridades, anarquía cooperativa y la propuesta de que toda la información debe ser libre (lo que se llama “Cultura Hacker”). De no ser por estos atrevidos y locos genios, la Internet habría sido uno más de los experimentos que están en manos de la “inteligencia” militar y sería un servicio privado… algo que por cierto, se está intentando ahora y otra vez, es a los y las hackers del software libre, hardware libre y conocimiento libre a quienes debemos agradecer que sigan dando esa lucha.

Resumiendo: cada vez que leamos o escribamos sobre “hackers” preguntémonos a qué nos estamos refiriendo y si el término está bien empleado. De otra manera, estamos haciéndole favores a los dinosaurios que pretenden que seamos autómatas con la tecnología,  y seguimos siendo vehículo de desprestigio a los hackers. Lo mismo cuando hablemos de “piratas”… pero esa fue historia de otro post.

Hacker Space en San Francisco.

En Costa Rica está naciendo uno.

Para leer más: http://www.paulgraham.com/gba.html

Aquí debería ir un post sobre la maravilla de Wikileaks

(Imagen http://www.wired.com/)

Acabo de caer en cuenta, que Wikileaks no tenía ni siquiera un tag en este blog. La vida se ha complicado y la burbuja Facebook se ha quedado con todos los enlaces que he compartido y los comentarios que he hecho sobre este tema. Me doy vergüenza.

Y seguiré dándome hasta que tenga tiempo de escribir algo sobre Wikileaks. Lo que no quiero, es que dentro de algunos años, cuando tengamos claros los efectos de estos actos revolucionarios ocurridos, no haya registro aquí de que al menos yo pensaba el 22 de enero de 2011 que se trataba de una revolución (¿hacia la izquierda o la derecha? ¿es que acaso esas etiquetas aún significan algo? Si de eso se trata, necesitamos Folksonomías nuevas).

Mientras tanto, les recomiendo leer el post de Rodrigo Peñalba.

No es un impostor: abrí un perfil en Facebook

Como muchos de ustedes sabrán, me he resistido durante mucho tiempo a abrir un perfil en Facebook. Para algunos, por neurosis, razones paranoicas o teorías de la conspiración; para otros, por esas mismas razones (cuando les parecen válidas) y por congruencia con mis principios acerca de la libertad de expresión y la necesidad imperiosa de que esa libertad sea sustentable, autónoma, segura y verdadera. Es decir, la libertad de expresión no siempre es libre y Facebook es una de las tantas plataformas que lo demuestran. Ahora mismo, eso no es tan importante pero créanme, dentro de algunos años lo será.

Aún la neutralidad de la internet existe (a pesar de las graves amenazas y las pésimas noticias recientes en la Unión Europea) pero todos los intentos de las empresas proveedoras de servicios de Internet están empujando hacia la privatización, como hicieron con la radio en su tiempo. ¿Alguien recuerda que la radio podría ser un medio tremendamente democratizador, si las frecuencias no se vendieran? ¿no les parece extraño, que siendo el espectro radioeléctrico un bien común, tengamos que pagar millones de millones para tener un permiso de utilizarlo?

Si no me creen, ríanse un poco con este video (lo pongo en flash por las anotaciones que le dan sentido):

Un informe del Secretario de Estado de Economía Digital francés filtrado recientemente revela el esfuerzo del Gobierno para enterrar profundamente la neutralidad de la Red en ese país.

Entonces, la libertad de expresión por medio de la Internet depende de la neutralidad de la red… algo que defienden (o negocian a cambio de un buen acuerdo para ellas, no necesariamente para nosotros) empresas como Google, Apple e incluso seguramente Facebook… porque sus negocios dependen de esa neutralidad.

Pero la libertad de expresión también depende de la libertad de generar redes y compartir contenidos e información por medio de esas redes, algo que ya no le suena tan bien a empresas como Google, Apple, Microsoft, Facebook y muchas otras. ¿Por qué? Porque el poder de esas empresas (en algunos casos sólo económico, en otros el poder es además ideológico y de control social) depende de la concentración de la información en pocas manos. Y no sólo depende de la concentración de la información, también depende de generar dependencia absoluta hacia sus servicios, productos y modelos de negocio. Es decir, Apple necesita que sólo compremos Apple porque los aparatos de Apple sólo funcionan con aplicaciones hechas por o para Apple, que venden canciones que Apple puso ahí y así seguimos… Apple es de todas, la empresa que tiene el peor modelo para nuestra libertad y es justamente la que está logrando con mayor éxito su objetivo. ¿Y las demás? Al menos no venden el aparato pero cada una en su estilo, tiene como eje central de éxito, lograr que centralicemos todas nuestras operaciones a través suyo.

Y la libertad de expresión también depende de que cada vez más personas tengan educación, alfabetización… cosas que dependen también del acceso y la apropiación de la tecnología… algo que a MIcrosoft le ha interesado durante mucho tiempo porque entre más personas tengan computadoras en un mundo en el que la mayoría cree que sólo Windows existe… más rica se hará la compañía. Pero ese interés le ha llevado a boicotear proyectos (ingenuos sí, pero bien intencionados) como el de One Laptop per Child. Esta empresa además se sostiene en un modelo extorsivo que persigue a los grandes clientes por incumplimiento de licencias pero a la vez, permite el posicionamiento de sus formatos como oficiales de facto, gracias a lo que llaman “piratería” y mil ejemplos más… sin contar con el enorme daño que le hace a los niños, ser educados como autómatas de la tecnología, cuando podrían ser creadores de la misma.

¿Y Facebook qué tiene que ver en este asunto?

Facebook ha logrado que centralicemos nuestras relaciones sociales a través suyo. ¿Qué cosa puede brindar tanto poder, como mediar todas nuestras relaciones sociales, preferencias comerciales, gustos, posiciones ideológicas etcétera? Y a pesar de que actualmente es posible manejar con cierta seguridad los niveles de privacidad en Facebook, más que compartir una foto con alguien que alguna vez me ha visto en la calle y considera que debo llamarle “amigo”, me preocupa compartir la información con quienes la usan para crearse un perfil cada vez más exacto de mí cruzando todos los datos que apenas en dos semanas he colocado. Es decir, es el típico caso de “entre más sensación de privacidad tengan, más información nos comparten a nosotros (léase la empresa Facebook y las empresas a las cuales, se les vende nuestra información) no importa si a sus amigos no se lo dicen”. O sea, hay que se menso para tener un perfil aquí y ahora puedo decirlo con tranquilidad de que no se enojen… porque ya tengo uno.

Trabajo desde hace rato en el tema de seguridad de la información y de las cosas más difíciles ha sido, tratar de que la gente comprenda que entre más confianza exista con alguien, más cuidado hay que tener con la información que compartimos por vías que no sean cara a cara en lugares seguros. También ha sido bien difícil que se comprenda:

  • Mientras dependamos de proveedores de Internet que pueden monitorear todo lo que hacemos y decimos
  • Mientras trabajemos documentos, tengamos correos y nuestra información en la red en servidores que no nos pertenecen a nosotros o a colectivos confiables
  • Mientras sigamos permitiendo que empresas con fines de lucro determinen qué podemos y no podemos hacer con los aparatos y el software que “alquilamos” (porque nuestros no son… que lo digan los que tienen un Kindle de Amazon)
  • Mientras no comprendamos que la libertad en nuestra época depende de cuál tecnología usamos y cómo la usamos

No vamos a tomar las decisiones y construir las soluciones que necesitamos para defender nuestros derechos civiles y políticos, económicos, culturales y humanos en general.

¿Y entonces, por qué uso Facebook?

Porque la gente lo usa y es aquí donde se comunican, donde hacen campañas e invitan a los cumpleaños. Es decir, uso Facebook para poder analizarlo pero también para reencontrarme con la gente que al parecer, se olvidó de que tomarse un café no sustituye decir “me gusta” en una frase que escribí.

Y sin embargo, no creo que lo use por mucho tiempo. Sigo esperando a que un día se despierten y cierren su perfil, me llamen para que les explique cómo se hace para usar software que no les espíe ni los ate a una única tecnología (o a varias con los mismos fines) y se unan a la resistencia. Y no me avisen por Facebook, por favor.

Declaración de Franklin Street sobre la libertad y los servicios de redes

Comparto la primera de lo que espero, sea una serie de traducciones para difundir los planteamientos del Grupo de trabajo Autonomo.us

Esta es una traducción libre de: Franklin Street Statement on Freedom and Network Services

14 de julio de 2008
Por Benjamin Mako Hill

La generación actual de sevicios de redes o el Software como Servicio puede acarrear ventajas sobre el software tradicional instalado localmente, al facilitar el despliegue, la colaboración y el agregado de datos. Muchas personas usuarias han comenzado a preferir confiar en ese tipo de servicios que en el software que pueden proveer ellas mismas o sus organizaciones. Este movimiento hacia la centralización tiene efectos poderosos en la libertad de software y la autonomía de las personas usuarias.

El 16 de marzo de 2008, un grupo de trabajo se reunió en la Free Software Foundation para discutir asuntos sobre la libertad de las personas usuarias a raíz del auge de los servicios de redes. Consideramos cierto número de asuntos, entre ellos, cuáles son los impactos que estos servicios tienen para la libertad de las personas usuarias, y cómo quienes implementan estos servicios de redes pueden ayudarles o dañarles. Creemos que esta será una discusipon continua, a lo largo de muchos años. Nuestra esperanza es, que las comunidades de software libre y de código abierto acogerán y adoptarán estos valores cuando piensen acerca de la libertad de las personas usuarias y los servicios de redes. Esperamos trabajar con organizaciones, incluyendo a la FSF, para tener un liderazgo moral y técnico sobre este asunto.

Consideramos los servicios de redes que son Software Libre y que comparten datos libres como un buen punto de inicio para asegurar la libertad de las personas usuarias. Aunque no hemos definido formalmente aún lo que puede constituir un “Servicio Libre”, sí tenemos sugerencias que las personas desarrolladoras, proveedoras de servicios, y usuarias, deberían considerar:

Se exhorta a las personas desarrolladoras de software de servicios de redes a:

  1. Usar la GNU Affero GPL, una licencia diseñada específicamente para software de servicios de redes, para asegurar que las personas usuarias de los servicios tengan la posibilidad de examinar el código fuente o implementar su propio servicio.
  2. Desarrollar bajo licencias libres, alternativas a servicios populares existentes no libres.
  3. Desarrollar software que pueda reemplazar los servicios centralizados y de almacenamiento de datos, con software distribuido y despliegue de datos, devolviéndole el control a las personas usuarias.

Se exhorta a las personas proveedoras de servicios a:

  1. Elegir Software Libre para su servicio.
  2. Liberar los cambios para requisitos particulares hechos a su software, bajo una licencia de Software Libre.
  3. Hacer que los datos y los trabajos de autoría estén disponibles para las personas usuarias de su servicio, bajo términos legales y en formatos que permitan a estas personas, mover y usar los datos fuera de su servicio. Esto significa:
  • Que las personas usuarias deben controlar sus datos privados.
  • Los datos disponibles para todas las personas usuarias del servicio deben estar bajo los términos aprobados para los Trabajos Culturales Libres o Conocimiento Abierto.

Se exhorta a las personas usuarias a:

  1. Considerar con cuidado si del todo se usa o no, software en la computadora de alguien más. Cuando sea posible, deben usar equivalentes de Software Libre corriendo en su computadora. Los servicios pueden tener beneficios sustanciales, pero representan una pérdida de control para las personas usuarias e introducen problemas severos de libertad.
  2. Cuando estén decidiendo si se usa o no un servicio de redes, buscar servicios que sigan los lineamientos mencionados anteriormente, de manera que, si fuera necesario, todavía tendrían la libertad de modificar o replicar el servicio sin perder sus datos propios.