La Guerra contra el Compartir: ¿Por qué le importan a la FSF las demandas de la RIAA*?

Esta es una traducción propia del artículo llamado “The War on Sharing: Why the FSF Cares About RIAA Lawsuits” publicado en Torrent Freak el 13 de mayo de 2009. Las siglas RIAA se refieren a la Asociación Americana de la Industria Disquera, de Estados Unidos (Recording Industry Association of America). La nota de Lawrence Lessig la agregué yo.

El artículo fue escrito por John Sullivan de la Free Software Foundation.

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La Guerra contra el Compartir: ¿Por qué le importan a la FSF las demandas de la RIAA*?

Por John Sullivan Operations Manager, FSF. Traducción (libre): Carolina Flores

Aquí en la FSF nosotros no hacemos mucha música, así que es natural que la gente se pregunte por qué la FSF ha estado apoyando a individuos que han sido blanco de demandas iniciadas por la Asociación Americana de la Industria Disquera (RIAA). Más recientemente, nosotros abrimos un expediente *amicus curiae* en el caso de *Sony BMG Music Entertainment, et al. v. Joel Tenenbaum* mostrando que la teoría de la RIAA sobre el daño estatutario (ver nota 1) es inconstitucional.

Algunos preferirían que nos abstuviéramos de pelear estos asuntos, sugiriendo que son una distracción del capítulo central de la FSF. Pero el oponernos a eso es de hecho una parte importante de nuestra misión de apoyar el software libre. Primero, porque esas demandas representan un intento claro de reescribir la ley de derechos de reproducción (copyright) amenazando con dañar las metas más importantes del movimiento de software libre. Segundo, una minoría en la industria del entretenimiento usa estas demandas como garantías para justificar la tecnología DRM y otras medidas para controlar el flujo de información por medio de la Internet. Tercero, si no hay oposición, estas demandas crean una cultura en la que las personas tienen temor de compartir, tomando el compartir como hurto.

En su respuesta a nuestro escrito, la RIAA dice, “La FSF no es un amigo neutral de la Corte. Más bien, la FSF es una organización dedicada a eliminar restricciones al copiado, distribución y modificación de programas de computadoras, propiedad intelectual clásica, así como las grabaciones de sonido que son asunto de este caso”. No queda claro cuál es el objetivo legal que los abogados de la RIAA, de las firmas Holme Roberts & Owen and Dwyer & Collora creen que están logrando con este ataque. La razón por la cual las organizaciones envían esos escritos es porque tienen interés en las resoluciones de un caso. William Rehnquist definió el *amicus curiae* como, “una frase que literalmente significa “amigo de la corte” -alguien que no es parte del litigio, pero cree que la decisión de la corte puede afectar sus intereses”.

Pero aquí, es el interés público lo que estamos defendiendo, no el propio. Así como no estamos de acuerdo -como la RIAA argumenta- con que seamos más “virulentos” que una organización que intimida a todos, desde los más viejos, pasando por los estudiantes universitarios, hasta los severamente lisiados; para que entren a pagar su dinero o hacer frente a los gastos devastadores de defenderse contra procesamientos injustificables en jurisdicciones lejanas, la RIAA dice lo correcto cuando plantea que la FSF tiene una posición acerca del copyright. Aunque estamos preocupados principalmente, no por la música, sino por cómo el software puede ser elaborado y compartido para beneficiar y empoderar a todos, eso no significa que el impacto de las acciones de la RIAA se limiten a la distribución de música. Sus demandas son una campaña deliberada para reescribir las leyes de derechos de reproducción (copyright) usando las cortes. Están intentando sentar precendentes que afectarán todos los trabajos que estén bajo el régimen de las leyes de derechos de reproducción (copyright), incluyendo el software.

La RIAA, la cual en su campaña de litigio representa exclusivamente a EMI, Sony Music Entertainment, Universal Music Group, Warner Music Group, y sus afliadas, quisiera cambiar los derechos de reproducción (copyright) por un derecho ordinario de propiedad física. Por medio de estas demandas, busca establecer un control casi permanente sobre todos y cada uno de los usos de las grabaciones que sus miembros distribuyen, expandiendo el poder de los dueños de derechos de reproducción (copyright) para incluir cosas que no son parte del corpus existente de leyes y extraer penalidades financieras de la mayoría de individuos indefensos acusados de desobedecer.

Pero los derechos de reproducción (copyright) no son ni tuvieron la intención de ser así. De hecho, los derechos de copyright requieren que el público renuncie a algunos de sus derechos, tales como la libre expresión y la libre asociación, en aras de promover otro de sus intereses fundamentales -el progreso de las ciencias y las artes útiles. En el trabajo “Malinterpretando los Derechos Reservados” (Misinterpreting Copyright), Richard Stallman, presidente de la FSF, describe una analogía entre esta compensación y las adquisiciones del gobierno. Cuando se realiza cualquier tipo de compra para hacer obra pública, el gobierno busca (aún cuando no lo haga perfectamente) minimizar la cantidad de dinero de los contribuyentes que gastará para obtener los bienes que necesita. Esto significa que se pagará un precio que los proveedores encontrarán aceptable, al tiempo que se evitará ser amedrentado por aquellos proveedores que argumenten que los bienes valen más de lo que realmente cuestan. Cuando la marina de guerra estadounidense fue acusada de pagarle a Lockheed $640 por cada inodoro para algunos de sus aviones, es comprensible que la gente estuviera furiosa, porque el gobierno había despilfarrado los fondos públicos.

En el caso de los derechos de reproducción (copyright), lo que el gobierno está gastando es la libertad de la gente, para obtener réditos para los bienes públicos culturales y científicos. Ahora mismo, los gobiernos están despilfarrando esa libertad. Están gastando muchísimo y recibiendo muy poco como retribución. Muchos autores y artistas le están diciendo al gobierno que los trabajos pueden hacerse sin semejante gasto. El movimiento internacional de software libre ha estado proveyendo esto por varios años ya, habiendo producido exitosamente un sistema operativo completamente funcional en GNU/Linux, el cual puede ser usado, compartido y mejorado libremente, por cualquiera que quiera hacerlo; y más recientemente ha habido gente haciendo cosas similares en enciclopedias, libros de texto y el mundo de las artes (incluyendo la música).

Previamente, debido a que se requería equipo grande y caro, los lectores y escuchas normales no tenían los medios para hacer copias fácilmente. Los derechos de reproducción (copyright) restrictivos no les afectaban negativamente. Pero ahora, porque mucha gente tiene la posibilidad de ejercitar fácilmente su libertad, la carga impuesta por las restricciones de copyright en nuestra sociedad se ha vuelto inaceptablemente pesada. Así como estas restricciones han llegado a ser muy pesadas, se han vuelto menos necesarias (el costo de hacer publicaciones es mucho menor ahora, se requiere menos incentivos). En lugar de aceptar esto, el gobierno se ha colocado en el lugar de los que con avaricia, a la manera de los que vendieron los inodoros de $640, ven una oportunidad de congelar lo que se trata de una contingencia y una consecuencia del negocio, en un derecho permanente y natural para ellos mismos, expandiendo los poderes de propiedad bajo la ley de derechos de reproducción (copyright), más allá de sus fronteras actuales e históricas.

En los Estados Unidos, la nueva administración sigue parcializado en contra de la gente. El vice presidente Joe Biden recientemente habló en una actividad del MPAA (Motion Picture Association of America), adoptando el lenguaje de “piratería” de la industria cinematográfica, diciendo “Es hurto puro”. Biden también le aseguró a la MPAA que el Presidente Obama encontraría el zar apropiado para los derechos de reproducción (copyright). Su actitud no es sorprendente, dada su actitud impaciente como senador, para patrocinar y apoyar la legislación impulsada por la RIAA. Fue él, después de todo, uno de los senadores estadounidenses invitados a tomar la champaña de celebración de la Digital Millennium Copyright Act (DMCA) auspiciada por la MPAA, RIAA y la Business Software Alliance. Obama mismo ha llamado a Tom Perrelli y Donald Verrilli, ambos antinguos abogados de la RIAA, para que ocupen cargos en la Produraduría General de la República.

Si vamos a lograr leyes de derechos de reproducción (copyright) que sean sensatas, tenemos que evitar la confusión entre la institucionalización de la avaricia corporativa y las artes. De hecho, al parecer la mayoría de los artistas está en desacuerdo con la RIAA. Artistas de Sony han reportado gana apenas $0.045 por cada canción vendida en iTunes y la mayoría de ellos nunca recibirán ni siquiera eso de parte de Sony. Como un ejemplo dentro de muchos, la cantante Courtney Love responde a los cargos de piratería diciendo: “¿Qué es piratería? Piratería es el acto de robar el arte de un artista sin intención alguna de pagar por ello. No estoy hablando del software tipo Napster. Estoy hablando de los contratos de las compañías disqueras más importantes”.

La RIAA no cesa en manipular la ley de derechos de reproducción (copyright) para dañar a los artistas y al público. También usan sus demandas como palanca para argumentar por el control sobre cualquier tecnología que pueda ser usada para distribuir música. Por ejemplo, han presionado para que se requiera que todos los puntos de acceso de conexión inalámbrica a Internet sean cifrados y cerrados, para restringir tecnologías como BitTorrent y otras formas de distribución entre iguales (peer-to-peer), para imponer topes al ancho de banda a los usuarios domésticos de Internet y para monitorear el tráfico por medio de los proveedores de servicios. Esos esfuerzos dañan directamente al software libre. Porque los desarrolladores de software libre alrededor del mundo trabajan de forma colaborativa y dependen de las redes de libre distribución para mover el software, datos y sus conversaciones. En particular, la tecnología peer-to-peer hace que esto sea más sencillo y más barato para personas que tienen menos ancho de banda disponible, y por lo tanto, es un medio poderoso de impulsar la distribución del software libre y los esfuerzos por su amplio desarrollo.

La RIAA hace nuevos ataques al software libre cuando usan estos casos de compartir archivos como arma para defender la Digital Millennium Copyright Act (DMCA). Fue la RIAA la que atacó al científico de Princeton Ed Felten por querer publicar información matemática útil, porque su información de utilidad general podía ser usada para descifrar su esquema específico DRM. Sony no vio problema alguno en instalar secretamente herramientas en las computadoras de los usuarios, para permitir el espionaje entre ellos y bloquear ciertas actividades. Estos esfuerzos por volver a las computadoras en contra de sus usuarios y por restringir la información técnica son claramente incompatibles con el software libre. Si permitimos que la RIAA gane indignantes daños en estas demandas, estamos permitiéndoles que fabriquen evidencia de pérdidas debidas a copias illegales, las cuales después serán usadas para exigirle al Congreso, mayores controles sobre nuestra tecnología.

Entre el gobierno y el público, las demandas de la RIAA crean una cultura que enmarca estos asuntos en términos que hacen más difícil que el software libre tenga éxito, al crear una cultura que tenga temor de compartir. Esto lleva a la confusión como en el reciente caso de una maestra de escuela que asumió que un estudiante que estaba entregando discos de GNU/Linux en clase, estaba quebrantando la ley. Apenas se le puede culpar a ella por tener esta impresión, si las demandas de la RIAA y la propaganda constantemente permea los medios de comunicación, empujando a que todos asuman que compartir está mal a menos que se diga lo contrario.

El enfoque que la RIAA hace de este asunto como “propiedad intelectual” es otra forma clave de difundir este miedo. Citan nuestra oposición a este concepto en su respuesta a nuestro escrito, y están en lo correcto. El uso del lenguaje de “propiedad intelectual” amenaza con minar el movimiento de software libre. El término agrupa conceptos disparatados como derechos de reproducción (copyright), patentes y marcas registradas, las cuales, legalmente son distintas. La RIAA quisiera agruparlos porque haciendo eso aumenta el tamaño de extorsión que pueden obtener. Al dibujar una analogía con la propiedad física, borran las historias existentes detrás de esas áreas específicas de la ley y racionalizan los daños obsenos que están solicitando. Complica la discusión de estos temas de manera que no se encuentren buenas soluciones y si se usa en lugar de una discusión clara acerca de derechos de reproducción (copyright) en el terreno de la música, entonces la gente lo aceptará de igual manera cuando se discute de software.

La nota al pie es que por el arte, así como por el software, la ley sensate de derechos de reproducción (copyright) debe facilitar y promover el compartir, para que todos se puedan beneficiar de lo que se produce y participar de forma significativa en la producción. Para el software, la manera más sencilla de compartir, es poner el código en el dominio público y no requerir de ninguna licencia de usuario final (End User Licensing Agreement (EULA)) o patente. Cualquiera puede estudiar y usar el software, hacerle cambios al mismo y redistribuir las versiones que se cambiaron a quien se quiera. Sin embargo, esto deja la puerta abierta para que otra gente use el copyright para hacer algunos cambios a ese software y eliminar la libertad, redistribuyendo sus versiones sin las libertades que estaban originalmente ahí. La ley de derechos de reproducción (copyright) permite que la gente haga un rol de intermediario así, interceptando los trabajos que tenían la intención de ser libres y convirtiéndolos en programas propietarios para controlar a los usuarios.

Para asegurar que el software escrito para ser libre permanezca libre, la FSF usa una licencia de derechos de autor llamada la Licencia Pública General GNU (GNU General Public License (GPL)). La GPL dice que cualquier persona es libre de usar, copia, cambiar y distribuir las versiones modificadas del software al que está ligada la licencia, siempre y cuando traspase las mismas libertades a cualquiera que reciba el software. La GPL puede hacer esto porque la ley de derechos de autor le da a los poseedores del derecho reservado la autoridad de delinear esos términos. En lugar de usar esa autoridad para hacer ilegal el copiado, la FSF usa esa autoridad para hacer ilegal que sea ilegal hacer copias.

A pesar de esto, la FSF continúa trabajando para reducir el poder de las restricciones que imponen los derechos de reproducción (copyright), al pelear contra estas demandas, entregando escritos en casos específicos y recolectando contribuciones para el RIAA Expert Witness Fund (Fondo para Testigos Expertos sobre la RIAA). No tenemos la intención de dispararnos en nuestro propio pie apoyando propuestas para reducir el alcance de los derechos de reproducción (copyright), los cuales podrían debilitar la forma en la que la GPL protege la libertad, sin debilitar al mismo tiempo, la forma en la que compañías como Microsoft y Apple lo usan como un arma para arrebatar la libertad *. Pero tampoco vamos a apoyar el abordaje expansivo de la RIAA para dar más poder a los dueños de derechos de reproducción (copyright) a costa del público, con el argumento de que eso “fortalecería” la GPL. No aceptaremos perder la GPL como un escudo efectivo a menos que sea parte de un plan confiable que haría el software libre en general. Pero tampoco lo confundiremos con la meta final, que es lograr un mundo donde la gente no sea llamada criminal cuando quieren saber qué es lo que está haciendo el software ahora en su computadora, o por compartir una copia con sus vecinos, o para mejorarlo y compartir sus mejoras.

Ejecutivos como Rolf Schmidt-Holtz de Sony Music Entertainment deben recibir el mensaje y echarse para atrás. A pesar de que dijeron en diciembre, que detendrían las demandas contra indoviduos, la RIAA ha interpuesto 62 demandas más sólo en el mes de abril. Los ciudadanos están cansado de ver cómo sus gobiernos malgastan su libertad para enriquecer a estas millonarias corporaciones y están cansados de ser intimidados. Continuaremos nuestro trabajo para apoyar esta oposición a la Guerra contra el Compartir y para restablecer o reemplazar la ley de derechos de reproducción (copyright) para lo que se proponía, el progreso en la ciencia y las artes para todos.

CC-BY-ND

Nota:

1. Lawrence Lessig dice acerca del daño estatutario: “Para casos de “violaciones voluntarias” la Ley de Copyright especifica algo que los abogados llaman “daños estatutarios”. Estos daños permiten que el dueño de un copyright reclame 150.000 dólares por cada violación”.

* Esta sección fue especialmente difícil de traducir. El texto original dice: “We do not intend to shoot ourselves in the foot by supporting proposals to reduce the scope of copyright that would weaken the way the GPL protects freedom without simultaneously weakening the way companies like Microsoft and Apple use it as a weapon to take away freedom”. Si usted piensa que ka traducción tiene fallos, por favor deje un comentario para que podamos mejorarla colectivamente.

Pasemos del berrinche a la solución

En mi último post sobre la traición de last.fm no escribí lo que ahora creo, es el punto central de mi molestia. Last.fm nos hizo creer que éramos una comunidad y que el trabajo que aportábamos se juntaría con el trabajo que aportaban los demás y que todo eso podríamos compartirlo entre todos. Muchas personas estamos y estaremos dispuestas siempre, a dar un poco de nuestro tiempo y colaboración para proyectos que unan esfuerzos y muestren el enorme poder que tenemos como usuarios.

Yo no uso Facebook y si me dijeran que sea moderadora de un foro de soporte de ese sitio, jamás lo haría. Lo mismo en Twitter o en cualquier herramienta privativa de la web 2.0. Colaboré en last.fm porque creí en su propuesta. Envié correos a mis amigos músicos, hice el papel de gruppie en varios conciertos de personas talentosas que me encontré… difundí last.fm como la maravilla que creía que era. Hasta me enojé porque nunca subieron sus canciones (¡menos mal porque ahora con qué cara los vería!).

Todo eso cuesta. Me costó tiempo, dinero, creatividad. Es cierto que me divertí haciéndolo pero ¿quién dijo que si una se divierte su trabajo no es trabajo? Si last.fm no se hubiera convertido en una mercancía más, no me dolería ni una sola de las letras que coloqué ahí. Pero ahora que sabemos que se vendió (yo, la verdad, nunca supe hasta ahora que CBS la había comprado… este post lo hubiera escrito hace dos años) y que vendió el trabajo que ellos no hicieron, simplemente me parece un asco.

Por ejemplo, el usuario Ceballut escribió unos 3000 wikis ¡3000 wikis! ¿Cuánto dinero significa ese trabajo para last.fm? ¿Cuánto dinero para Ceballut? y como ése, debe haber miles de casos. Si se tratara de Software Libre no pensaríamos en dinero, o al menos, Ceballut sabría que su esfuerzo lo hizo para colaborar con millones de personas.

La lección es muy simple. Cuando vamos a colaborar con algo, debemos estar bien seguros de quiénes están detrás. Me podrán decir fundamentalista del Software Libre pero me da lo mismo.

Ahora mismo, me da vergüenza mirar el grupo Ubuntu Linux, nadie ha abierto un tema de foro sobre ésto. En el grupo de usuarios de Amarok la discusión la abrí yo…

¿Por qué no he cerrado mi cuenta? Porque en los foros de discusión he encontrado ideas y propuestas interesantes. Así encontré www.jamendo.com (un sitio donde hay mucha música, toda ella bajo licencias de creative commons… unas libres y otras nada más gratis pero ésa es otra discusión). Pero ahora, lo que me tiene emocionada (y frustrada) es http://libre.fm

Yo soy psicóloga social (aunque de pronto, comunicadora se ajusta un poco más a lo que hago). El caso es que no soy programadora y eso me frustra mucho. Es como si me dijeran que no puedo aprender a hablar en árabe. Será difícil, pero si quisiera, algún día podría aprenderlo. Sin embargo, con la programación… se me hace que de verdad no podría.

Entonces, por ahora, lo que puedo hacer es invitar a los que sí son programadores, a que colaboren con LIBRE.FM (hay una lista electrónica donde se comparten los avances… y aunque entiendo muy poco todo suena apetitoso).

¡Ustedes que pueden, colaboren! (yo ya lo haré cuando pueda moderar foros o ver para qué soy buena).

librefm

La traición de last.fm

Es muy triste. Ya he dicho muchas veces que adoro last.fm, que me parece que es uno de los mejores inventos…

Acabo de enterarme, que a partir del 30 de marzo, escuchar la radio de last.fm ya no será gratuito. A quienes estamos fuera del Reino Unido, Estados Unidos y Alemania, nos van a cobrar 3 Euros por mes si queremos escuchar las recomendaciones, las emisoras de los amigos y vecinos… O sea, la gracia.

Porque last.fm no existe para que mis amigos vean cuál música escucho, ni existe para que el sistema diga que hay compatibilidad excelente y entonces alguien crea que soy su mujer ideal… La gracia de last.fm era, que escuchando emisoras, podíamos conocer mucha música que de otra manera, no íbamos a encontrar jamás.

Ahora, con un mensaje bastante lamentable, nos dicen más o menos que no somos “the right people” o que les valemos muy poco. Hay usuarios que también le entran al mensaje elitista de “paguen… yo soy suscriptor ¿por qué les tengo que subsidiar su radio?” y bellezas de ése tipo.

Y claro, ya se formó un grupo de protesta, hay gente recomendando que usemos TOR y engañemos al sistema diciendo que estamos en Estados Unidos… o que usemos Foxy Proxy… pero ése no es el punto.

Para mí, es la muerte del last.fm, así de simple. No pienso hacer trampa y dejar que los que toman decisiones tan estúpidas, crean que hicieron lo correcto y que en Estados Unidos, su cifra de usuarios creció considerablemente…

Es ahí, donde simplemente digo que me vale. Voy a extrañar mi last.fm pero como en otros momentos de la vida, las decepciones son buenos motores para dejar lo que no sirve. Yo instalé last.fm cuando supe que tenía algo de software libre. Ahora me doy cuenta de que eso era un engaño. Tampoco pienso defender a un grupo de personas que no saben hacer las cosas en comunidad. Los que estamos en Software Libre y Cultura Libre, trabajamos en conformar comunidades, se trabaja en generar en la gente un sentimiento de que algo es importante y que los proyectos no se sostienen a pura buena voluntad… para eso, después se hacen colectas, se buscan fondos, se exploran maneras distintas de continuar. No me imagino a la Wikipedia tomando esas medidas, excluyendo justamente a la gente que está en países donde la gente no puede pagar 3 Euros al mes.

Como dice Anderson Alencar, del Instituto Paulo Freire: “El gran desafío de la migración es ¿cómo logramos cambiar las mentes de propietarias a libres?” .

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Dice AmSE que debe ser una broma… sería una pésima broma… casi lo mismo que si fuera verdad. Lo bueno, es que me dio este volado:

“Saludos.

(…) yo me refería a Vagalume, un programa similar al que te
bajas de last.fm, para escuchar la radio y scrobblear, pero es libre, y hecho
por gallegos. xD

Lo puedes bajar desde sourceforge, para windows o cualquier distribución
linux… Si usas debian o ubuntu o algun otro sistema operativo basado en debian
o que use el sistema APT, también puedes instalarlo escribiendo esto como root,
desde un terminal: “apt-get install vagalume” (sin las comillas xD). Desconozco
el procedimiento para instalarlo mediante RPM o YUM.

Pero ya os digo que esto de pagar debe ser una broma por el April Fool’s day…
Pero por si acaso debemos ir preparándonos. ;)” “

Dos días, muchos autores colaborando, un libro libre

El próximo 23 de marzo, la Free Software Foundation y FLOSS Manuals lanzarán un nuevo libro dirigido a quienes somos principantes en el Software Libre.

El libro tiene como título “Introduction to the Command Line” (Introducción a la Línea de Comandos) y se espera que sea el primero de una serie de libros producidos colaborativamente por la comunidad y dirigidos a los usuarios y usuarias de GNU/Linux.

“Introduction to the Command Line” se escribirá durante los días 21 y 22 de marzo, en la Conferencia LibrePlanet sobre GNU/Linux. Se abrirán espacios y se brindará la tecnología necesaria para que sea posible escribir y editar el libro. Éste se liberará al público apenas un día después del cierre de la conferencia y se editarán en papel sólo 200 ejemplares, los cuales se pueden comprar en el sitio de la FSF. Todo el material estará disponible bajo la licencia GNU GPL y la GNU FDL.

Todos y todas podemos colaborar con la escritura de este libro si visitamos esta dirección http://www.fsf.org/blogs/community/book-sprint donde se pueden encontrar más detalles.

¡Pongámonos las Pilas!

Como parte de mi trabajo en la Fundación Acceso (donde estuve hasta octubre de 2008), se me ofreció la oportunidad de coordinar un proyecto sobre seguridad de la información en organizaciones sociales centroamericanas.

Desde el año 2006, HIVOS ha venido apoyando a sus contrapartes de derechos humanos, tratando de posicionar la seguridad informática como eje transversal del trabajo de estas agrupaciones. He formado parte de ese proceso (primero como una de las personas participantes de un taller de capacitación impartido por Robert Guerra, canadiense especialista en este tema y después como parte del equipo de implementación del seguimiento a ese taller). Posteriormente, me correspondió la responsabilidad de publicar un folleto sobre el tema.

“¡Pongámonos las Pilas! Reflexiones y acciones concretas para asegurar la información en nuestras organizaciones sociales” es el resultado de la experiencia de haber acompañado a varias organizaciones sociales en su camino para la incorporación de medidas para el manejo apropiado de la información y el conocimiento que construyen. Gracias a los aportes y enseñanzas de Arturo Chub y Pablo Zavala de SEDEM, al apoyo de SIMAS, a varios compañeros que trabajan con Software Libre en Centroamérica y a todas las personas de las organizaciones, fue posible escribir un folleto de sensibilización que toca asuntos muy básicos pero a la vez, trascendentales para trabajar en profesiones, actividades, oficios y pasiones riesgosas.

Si bien el folleto está dirigido especialmente a organizaciones, en realidad constituye una guía básica para cualquier persona que use la Internet con fines organizativos y de resistencia. En tiempos de paz, la guerra es de información y es importante que se utilice la tecnología con responsabilidad, con cuidado y sin poner en riesgo a las personas que trabajan en redes comunitarias de los distintos movimientos populares y sociales.

La idea es que la publicación se actualice constantemente y propicie nuevas ediciones.

Se agradece muchísimo cualquier sugerencia, corrección o comentario.

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Actualización: abril 2009.

Publicamos una segunda edición del folleto. El enlace de descarga ya tiene esa nueva versión.

Si desea descargar el folleto, pulse aquí folleto-pongamonoslaspilas

portada-folleto-seguridad-edicion-2

No basta con instalar un software libre

mente cerradaHace unos días estuve en Guatemala con varias personas que trabajan como soporte técnico o ingenieros informáticos en organizaciones sociales.

Comentábamos cómo es la relación de las personas con el cambio, lo que se debe tomar en cuenta a la hora de decidirse por inciar un proceso de “migración”* a Software Libre. No basta con los criterios técnicos, ni con preparar las máquinas, si no se realiza un proceso de sensibilización con las personas.

Uno de ellos comentaba que el cambio a Software Libre muchas veces se ve obstaculizado por dos tipos de usuario: el que le teme al cambio porque a duras penas ha podido acostumbrarse al uso de la tecnología en su trabajo (por ejemplo, alguien de más de 50 años, que tuvo que acostumbrarse al cambio vertiginoso que ha implicado al avance tecnológico reciente); y el que le teme al cambio por considerarse experto en el uso de la computadora (esa persona que conoce bien el sistema Windows, que es el “gato” en excel, a quien todos le preguntan qué hacer).

Porque sí, cambiarse a Software Libre implica tener que aprender algunas cosas, volver a ser usuario básico por un tiempo (más corto o más largo según la dedicación y las capacidades de uso), buscar por unos segundos dónde está un botón que ahora se encuentra en otro lugar. Pero no se trata solamente de eso.

Como bien lo plantea Anderson Fernandes de Alencar (del Instituto Paulo Freire), es más fácil cambiar de software privativo que cambiar nuestras mentes privativas. El cambio al Software Libre implica (o sería deseable que implique) toda una transformación en la forma en la que construimos y compartimos el conocimiento; implica un rompimiento con la lógica de consumismo y acumulación (de artefactos, del saber) para retornar a formas solidarias de construcción colectiva.

Entonces, algo tan simple como aceptar que no somos expertos, que algunas cosas no las podemos resolver individualmente, algo como solicitar ayuda en una lista de usuarios puede ser una prueba difícil si estamos acostumbrados a creer que todo lo podemos hacer solos.

Usar la lista de usuarios no es solamente solicitar ayuda y aceptar con humildad que hay algo que desconocemos, es además una manera de dejar un registro del problema que debemos resolver y de la solución para ese problema. Implica además que las personas que leen (que pueden estar usando otra distribución o no tener el problema que se presenta) aprenderán -cada uno con sus capacidades actuales- cómo se soluciona la dificultad y podrán -si fuera necesario- aplicar ese conocimiento en el futuro.

Pero además, usando la lista de soporte, estamos mostrando a los demás que todos tenemos cosas que aprender y cosas que enseñar a los demás; y que formamos parte de una comunidad que se apoya de manera solidaria y desinteresada.

Entonces, si buscamos una solución por medio de un buscador y no la encontramos, o si no comprendemos qué nos quieren decir con los comandos sugeridos, atrevámonos a usar la lista de soporte o los foros… celebremos que hay mucha gente dispuesta a cooperar, celebremos que somos libres y estamos construyendo conocimiento colectivamente.

* Acerca del uso del término “migración”: no me gusta usar el término, porque de alguna manera contribuye a posicionar el software privativo como lo oficial. El software privativo no debe verse como el lugar originario y el software libre como el nuevo lugar. Es cierto que se migra a un lugar que ofrece mejores oportunidades pero siempre quien migra, mantiene la añoranza por lo que dejó atrás. En nuestro caso no, evidentemente.

La imagen es de Monero de la Cruz, Puebla, México

Puppy Linux

No caigas en la trampa de desechar tu computadora pensado que ya no sirve y esta obsoleta. Puppy Linux corre desde un CDROM o llave flash USB y apenas necesita 64 Mb de RAM en la maquina (256 Mb si quieres hacer cosas más esotericas como animacion 3D con Blender) es decir funciona super bien en compus de hace 6, 8 ¡y hasta 10 años!). Y como es software libre no hay necesidad de piratear programas ni volver a preocuparte por ningún virus.

Jorge recomienda el Puppy Linux… ¡visiten su blog para ver más!

Mi primer UBUNTU

Me instalaron UBUNTU el 28 de abril, celebrando el día mundial del software libre. Fue en el Installfest (Flisol) organizado por la Comunidad de Software Libre del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

El cambio fue sencillo, se tardó unas dos horas, eso sí, mi compu es una Laptop (Dell Inspiron 640m). Otras personas instalaron linux en sus CPUs nada más, no sé cómo les habrá ido.

Mi instalador me explicó todo lo que necesitaba saber Y NADA MÁS. No necesitaba saber cosas muy elevadas, ¿para qué?

Durante la migración sólo tuvieron que configurarme la resolución de pantalla y la conexión inalámbrica. Lo demás funcionó bien desde el inicio.

Realmente, una vez que salí de ahí lo único que no quedó bien fue:

Mi pc no detectaba el micrófono si intentaba usar Skype. Si usaba el Ekiga funcionaba bien

Los controles frontales del sistema de audio no funcionaban con el Amarok, que fue el programa de audio que me recomendaron.

El cambio de Windows a Linux

¿Cómo tener una “migración” exitosa?

El punto para mí es que el cambio debe ser integral, lo cual implica algunas horas para dejar todo funcionando. Yo recomiendo pagarle a un técnico para la instalación, y calculo que se tardará unas cinco horas (ojalá el técnico no cobre muy caro).

La mejor instalación será la que se haga en la casa o en la oficina propia.

No sirve de mucho que se lleven el cpu o la laptop donde el instalador porque cuando la instalación termine lo deseable sería que la impresora, el headset, las bocinas, las llaves usb, el mouse, el lector de cds (para audio y datos), el lector de dvd (películas y datos), la cámara digital, TODO lo que la persona usamos, funcione bien. Si no funcionan las cosas cuando se las necesita, nos arrepentimos de haber migrado y le decimos a los demás es que todo ha sido complicado. La peor publicidad es que alguien vea a otra persona agarrándose del pelo desesperado por algo que no puede hacer y lo que diga es: “ah, es que usa linux”.

El respaldo de los archivos es fundamental:
Los momentos en que me arrepentí de haber migrado eran mi responsabilidad y provinieron en su mayoría del desorden en mis archivos de respaldo. Esto es importante de recordar, porque cuando la persona no puede trabajar porque no encuentra un archivo, se arrepiente de haber migrado, cuando en realidad esto sería igual si hubiera reformateado la compu para hacer cualquier cosa.

El Windows está tan metido en nuestras cabezas que cada vez que aparece un problema se nos ocurre creer que en Windows no hubiera pasado… y eso no es cierto. Siempre la memoria nos juega malas pasadas…

No me gusta decir “migrar”

Se dice “migrar” a linux. No sé de dónde viene esa expresión pero habría que erradicarla. Como si Windows fuera la patria y yo fuera una inmigrante en linux. El que migra siempre extraña su patria… a Windows se supone que no lo extraña nadie.

Eso es lo que me dijeron a mí… aunque los primeros días después de migrar, yo extrañaba mi sistema de antes. No porque fuera bueno, sino porque estaba acostumbrada… Es como un carro que está malo pero te lleva a donde vas… le sabés las mañas y usás el ctrl+alt+supr como si fuera normal…

Ya ahora, a un mes de haber migrado, no extraño a Windows pero me agarro del pelo de vez en cuando si quiero instalar un programa que no viene con UBUNTU.

De eso quiero hablar aquí, de mis discusiones internas, de las discusiones que he generado en las listas electrónicas, de lo que pienso que debe mejorar y de por qué pienso que hay que cambiarse a software libre. Es como cambiar de casa… hay ajustes que hacer pero cuando todo está en su lugar de nuevo, volvés a ver para atrás y sabés que tomaste una buena decisión.