El regreso

Hace más de dos años no actualizo este blog. Hace tres años no asistía a un Encuentro Centroamericano de Software Libre. No voy a exponer las razones, porque me desviarían del tema de este post y porque lo que me importa ahora es el presente y el futuro.

Hace cinco minutos llegué a casa. La lavadora ya está trabajando en la primera carga de ropa sucia, repleta del sudor de los 33° de una Managua calladita, decorada con árboles de colores que sin embargo, solo en las fotos grises adquieren su verdadero sentido.

Y este post me urge, como hace mucho tiempo no me urgía escribir algo ni aquí ni en los otros ¿cuatro? blogs que llevan mi nombre.


– “Leandro, ¿cuántas mujeres tenemos en este encuentro?. Veo demasiadas, necesito saber.
– “Debemos andar por el 40%”. Después resultó que era un 42.

La piel eriza por primera vez en el ECSL 2016. Hace 8 años, cuando empezó esta locura en Estelí (también en Nicaragua), éramos quizá un 2%. Realizamos en ese entonces una primera mesa de trabajo sobre mujeres en Software Libre, después de haber trabajado virtualmente con conocidas y desconocidas, en una especie de ponencia que nos permitiría argumentar que la inequidad debía visibilizarse y que los compañeros de las comunidades debían saber del tema.

De esa mesa, recuerdo especialmente a un amigo, quien con sus ¿19 años? mencionaba que nunca antes había notado que cuando un hombre moderaba una lista, los otros hombres obedecían, pero cuando una mujer tenía esa tarea, el flame no se detenía hasta que hablaba alguno de los hombres líderes de la comunidad.

Del trabajo que siguió después, otro día puedo contarles. El punto clave aquí es reconocer que llegar a un 42% de participación en un ECSL es un hito para celebrar, pero también implica un compromiso por asumir: contribuir para que esas mujeres jóvenes que hoy se acercaron, permanezcan y desarrollen todo su potencial junto a sus grupos locales de Software Libre y se conviertan ellas en las nuevas abanderadas que harán las charlas sobre género, serán mentoras de las más nuevas o celebrarán -una vez que se alcance el objetivo- que ya no sea necesario señalar la inequidad.

Entonces Leandro dice: “Caro, tenemos que hacer la charla sobre género. No está en agenda pero le hacemos espacio“. Siempre lista, le actualicé un par de fuentes, le agregué el tweet de Angela Byron y listo.

Screenshot_2016-06-17-11-15-33La charla es más o menos esta. No quedó grabada completa, pero me apunto a repetirla cuando quieran. Debo actualizarla para hablar más sobre esos otros estereotipos, sobre esas otras cargas simbólicas y mandatos que los hombres padecen en silencio. Mientras tanto, les recomiendo ver The Mask You Live In (trailer, completo en Netflix).

Y todo tuvo sentido. Al final de la charla, una de las “hermanas menores” se acerca a decirme: “Necesitaba demasiado escuchar eso. Pertenecer a la comunidad había perdido el sentido para mí, pero ahora tengo claro cuál es mi papel“. Y así ayudándole a ella, me ayudaba a mí. ¿Quién más se apunta?

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“¿Cómo escalar de 60.000 usuarios a 600 mil?”

Confieso que pensé en “nuestras” empresas. Ahora que trabajo apoyando la creación de startups y empresas en general, me da por investigar sobre cosas que a los emprendedores aún ni les preocupan. Pero la charla de Antonio Galindo tendría otros impactos.

Primero: el tipo de proyecto. La empresa social Enova gestiona  una red de telecentros en México, permitiendo que las personas que reciben sus servicios, cambien su realidad aprendiendo a utilizar las computadoras y la Internet. Habiendo hecho un trabajo similar durante varios años (pero en cibercafés centroamericanos que tenían Windows en idioma inglés o con las teclas borradas), comprenderán que en el minuto cinco yo ya me imaginaba de centro en centro ofreciendo talleres, mezclando temas de emprendimiento con los trabajos asignados para aprender ofimática, haciendo mil y una cosas con algunas de esos 600 mil personas usuarias.

Segundo: Scrum. Para algunos no será nuevo que mi descubrimiento de Scrum fue algo relevante en mi vida. Después de eso me he convertido en algo como evangelizadora, a pesar de que no he podido aplicarlo en mi trabajo cotidiano (y por lo tanto, apropiarme realmente de lo que sé en teoría). En Enova, empezaron utilizando Scrum para el desarrollo y Kanban para gestionar las emergencias de soporte, pero después implementaron Scrumban para mantener a todo el equipo integrado y feliz (sí, feliz).

Tercero: Los conocimientos tan absolutamente sorprendentes de Antonio y de su equipo. Piel eriza que me hizo escribir este tweet:

tweetQue me perdone Stallman por usar Twitter (meh) y que no se ofendan mis otros amigos geniales (esos sí). Sé que tengo la enorme suerte de conocer a personas increíblemente hábiles, con conocimientos sobre mil y una cosa, pero hace mucho tiempo no me impresionaba tanto un trabajo. Carlos Jenkins grabó la charla completa y espero que la comparta pronto, porque de esa complejidad podría comentarles poco. Mi punto está en que había olvidado la generosidad absoluta que sostiene todo este movimiento (así de grave andaba mi distanciamiento) y olvidando eso, es bastante fácil racionalizar la incongruencia propia.


La burocracia a la que a veces nos sometemos, las discusiones eternas en las listas, las moscas que puede haber en la sopa son capaces de hacernos a todos olvidar algo tan fundamental: que todo nuestro esfuerzo solo tiene sentido si compartimos GENUINAMENTE lo que hacemos, si le enseñamos a los demás lo que hicimos con el fin último de construir conocimiento, no con el fin de que nos admiren o nos coloquen en un pedestal con la etiqueta de “líder” o de “sabio”. Porque aquí nadie es indispensable, si y sólo si ha transferido lo que sabe. Por eso no se vale (bueno, se vale pero no está tuanis) retirarse sin antes haber documentado el conocimiento tácito y explícito que con ayuda de los demás, hemos logrado. De nuevo: ¿Quiénes se apuntan?

En lo inmediato, espero orientar algunos esfuerzos a que en equipo, logremos que el próximo ECSL (que será en Costa Rica) siga la tradición de reunir a tantas personas maravillosas para compartir cómo cambian un pedacito de su mundo. Hay mucho trabajo por hacer, así que esperamos ver muchas manos levantadas.

Hay gente que no entiende la Internet (parte II)

La Internet no se diferencia mucho de lo que alguna gente aún llama “la vida real” y aunque algunas veces sea necesario diferenciar el espacio virtual del presencial, la verdad es que no falta mucho para que esa distinción deje de tener sentido, sobre todo para esas generaciones que no tendrán que conectarse nunca porque no existirá algo como estar desconectado.

La semana pasada, un estudiante de medicina fue expulsado de su práctica en el hospital por causa de un tweet que recibió demasiada difusión. Se cuestionó, con toda razón, si el estudiante había actuado con la ética profesional que se le exige, al bromear pidiendo que el tsunami llegara a detener la guardia.

Evidentemente era una broma. Después de todo, si el tsunami llegara al hospital eso aumentaría el volumen de pacientes esperando, no lo disminuiría. Por eso a mí ese tweet me tiene sin cuidado. Si consideramos que las bromas y el sarcasmo son en serio, mejor entrémosle en serio a la robótica y sustituyámonos de una vez por ellos. Hay gente que no entiende la Internet ¿o al ser humano?.

El tweet que no me gusta es el otro, en el que el estudiante se queja de que hay demasiada gente “que consultan por tonteras”. Eso es lo que me parece grave, pero sobre el caso, escribió h3dicho en Ticoblogger . Si quieren detalles, lean allá.

En otro post, Cristian Cambronero señalaba muy alarmado sobre lo que él llama el linchamiento 2.0. [ver nota]  Cristian señalaba el peligro de juzgar y condenar sin argumento alguno, causando serios daños y sin dar oportunidad a la víctima del linchamiento, de limpiar su imagen.

Concuerdo con eso, aunque no con la comparación con el linchamiento físico. No subestimo los efectos de la violencia psicológica, pero considero que como fenómenos sociales y síntomas para alertarnos, no son comparables. También creo que el 2.0 está sobrando. Desde mi perspectiva, el medio por el que se haga no es importante porque no veo la diferencia en cuanto a los efectos. El mismo chisme se difunde a la salida de la misa o al oído en la reunión de trabajo y tiene las mismas consecuencias, aunque en Internet el morbo pueda extenderse más. Las redes sociales son un pueblo chiquito igual que los demás y el hecho de que quede un registro escrito o que se pueda difundir en minutos genera mayor escándalo pero no peores consecuencias. Un caso similar se conversaba la semana pasada en 89decibeles y los comentarios me hicieron convencerme de que la ignorancia sobre Pink Floyd o Paul McCartney, exhibida sin pena alguna en Twitter, no es más que un uso que los más adultos no entendemos: si en Twitter están mis pares, a ellos les pregunto, no a Google. ¿Es peor todo ahora en el mundo 2.0? No lo creo.

Pero el tema de fondo que me interesa tiene que ver con otra cosa. Yo estaba pendiente del Twitter ese día y la verdad, no presencié linchamiento alguno. Leí comentarios, dudas, opiniones pero jamás leí llamados fervorosos a que le cortaran la cabeza (al menos no en serio) e incluso leí varios que justamente señalaban, que sacarlo de la universidad era una exageración y que si todo lo que decimos en las redes sociales se toma en serio, el uso de ellas va a dejar de ser divertido. De nuevo, hay gente que no entiende la Internet.

Es posible que mi TL sea muy prudente, que yo no siga a las estrellas incendiarias de la #polémicaenredes. Pero ¿y si nos estamos dejando utilizar? Ya sabemos que a veces nos hemos dejado inflar porque nos conviene. ¿Y si ahora nos inflan en nuestra contra?

Por un lado, el estudiante es el chivo expiatorio de la podredumbre que hay entre los médicos. Maltratos y faltas de respeto es lo que abunda, aunque existan notables excepciones. Por otro lado, esa cosa amorfa llamada “los usuarios de redes sociales”* podemos ser el dedo acusador que necesitan la CCSS para limpiar su cara y el hospital para cobrarle cuentas a la universidad cuestionada. También podemos ser el nuevo enemigo construido por algunos medios tradicionales que nos usan cuando no tienen noticias y nos acusan de inquisidores cuando les conviene hacernos parecer como los malos de la película.

Yo al menos, tendría más cuidado con el autoengaño sobre el poder de las redes sociales. Debemos usar ese pequeño poder estratégicamente, pero andar con pies de plomo. Si nos hacen parecer como una horda salvaje que pide sangre, después cuando necesitemos credibilidad no vamos a tener de dónde sacarla.

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Nota: El post de Cristian no se trataba del caso del estudiante. La relación de ideas la hice yo. Me disculpo.

* Por cierto, eso de ser “usuarios de redes sociales” es otro síntoma grave del no entender. Ya hemos dicho hasta el cansancio que usar teléfono o una marca de zapatos no nos hace un grupo.

Mis aportes para la promoción de las licencias CC

Cuando Renata me invitó a subirme a un bus que iría por Centroamérica compartiendo sobre licencias Creative Commons de inmediato pensé que sería una buena oportunidad para colaborar con ese proyecto y compartir mis opiniones sobre el tema. Iba entonces, invitada como una activista de Software Libre que podía aportar para la difusión de otras maneras de compartir las obras artísticas o académicas. Mi agenda oculta, era tratar de incidir hacia la conformación de una comunidad de abogados y abogadas, artistas, gestores culturales que estuvieran en centroamérica tratando de apoyar procesos de desalambrar el conocimiento. Sabía que esa comunidad no sería fácil de gestar, porque se tiende a pensar que las recomendaciones que damos a las personas nos ponen en el riesgo de asumir las consecuencias posibles. Hay una especie de incomodidad de parte de lxs profesionales, por compartir un poco de lo que saben aplicándolo de forma práctica, tal vez por temor a que alguien después reclame o parafrasee mal algo que se dijo en una conversación escrita. ¿Por qué lxs profesionales en informática no tienen miedo a eso? Ni idea. Pero se me ocurre que una salida posible es lo que hacemos en las comunidades de Software Libre: yo soy psicóloga y si están en una lista conmigo, me leerán opinando sobre licencias, códecs y no sé cuántas cosas más que antes del 2007 ni sabía que existían. No necesitamos posicionarnos como expertxs para compartir lo que sabemos y si aprendemos a equivocarnos frente a una multitud más o menos anónima y a que nos corrijan sin pena alguna en una lista, bien podemos conformar listas electrónicas de soporte para el uso de las licencias Creative Commons y contribuir para que más personas entiendan de qué se tratan y puedan defender a quienes las usamos.

¿Por qué estoy hablando de esto? Porque después, el CCBus se convirtió en LibreBus para ser un movimiento de cultura libre en grande… y entonces ya no iba yo como invitada, sino como una de las actoras del recorrido. Y resulta, que el tema me tenía un poco atragantada y no fue hasta el último momento cuando me atreví a ser algo crítica con la forma en la que se hace la difusión de las licencias CC. Dije que se llaman “Comunidades de Cultura Libre” con un nombre que les queda grande porque cultura libre es todo y más que lo que integramos en el LibreBus y de eso, el arte licenciado con una Creative Commons será apenas una pequeñísima parte.

Y con esto, no quiero restarle el enorme mérito que tiene el movimiento de libertad de copyright (que es como lo concibo, aunque el concepto no termine de cuajar porque la libertad de un derecho ¿cómo se come? y porque el copyright es el derecho a restringir); lo que quiero, es señalar los que considero errores importantes. Si lo hago, es porque me parece valioso hacerlo y porque creo que fortalecer y promover el uso de licencias para compartir es una de las vías para transformar el mundo.

¿Cuáles son los problemas que observo a las licencias CC?

1. Uno de los puntos ya lo toqué: cultura libre es mucho más que ponerle CC a una foto en Flickr.

2. El segundo punto, lo rodeé en la introducción: debe abandonarse la idea de que el conocimiento sobre las licencias y cómo usarlas, es cosa de personas expertas. Si no se cultivan comunidades de personas usuarias, activistas y vigilantes del cumplimiento de esas licencias, mal hacemos en seguirlas difundiendo. Lo único que logramos con eso es que lxs artistas sigan siendo despojadxs de su derecho moral e incluso patrimonial, sin que tengan posibilidades de demandar a quienes usan sus obras de forma no autorizada. Las licencias de Software Libre funcionan, porque millones de personas estamos vigilando y así debería ser con las licencias CC.

3. El tercer punto, se relaciona con el segundo. El proceso de adaptación de las licencias a la legislación nacional, actualmente requiere de una institución que se haga cargo oficialmente. Esto -asumo- se hace con el fin de formalizar el proceso y tener más apoyo institucional pero, como todo lo que se formaliza y se burocratiza, esto genera que en los países haya liderazgos que en algunos casos pasan lejos de la pasión por el tema del compartir. Es comprensible que haya personas a las que se les encargue el proceso legal como un trabajo. El problema, es cuando eso genera un liderazgo vertical que no permite que más personas se apropien y se sientan parte central de todo el proceso. Porque el éxito de la cultura libre en general, depende de la pasión y la motivación con la que hacemos las cosas y si esos ingredientes no están en la receta de los líderes, lo que vamos a obtener son empleados de 8 a 5 que no estarán comprometidos con la causa ni la vivirán como parte de su existencia, que es al fin y al cabo la única manera de transformar las cosas y poner en práctica lo que está en el discurso.

Tal vez no sea el mejor momento de anunciar esto y ni siquiera sé si la gente que trabaja CC en la región querrá acompañarme en una lista electrónica… pero le propuse a Andrés Guadamuz la idea de crear la lista CCentroamérica con el fin de compartir experiencias y apoyar a los países que están interesados en adaptar las licencias. Aún no sé dónde se hará (si en librebus, si pediremos apoyo a softwarelibre.ca o cómo, pero si a alguien le parece buena idea, puede dejar un comentario y hablamos).

No es un impostor: abrí un perfil en Facebook

Como muchos de ustedes sabrán, me he resistido durante mucho tiempo a abrir un perfil en Facebook. Para algunos, por neurosis, razones paranoicas o teorías de la conspiración; para otros, por esas mismas razones (cuando les parecen válidas) y por congruencia con mis principios acerca de la libertad de expresión y la necesidad imperiosa de que esa libertad sea sustentable, autónoma, segura y verdadera. Es decir, la libertad de expresión no siempre es libre y Facebook es una de las tantas plataformas que lo demuestran. Ahora mismo, eso no es tan importante pero créanme, dentro de algunos años lo será.

Aún la neutralidad de la internet existe (a pesar de las graves amenazas y las pésimas noticias recientes en la Unión Europea) pero todos los intentos de las empresas proveedoras de servicios de Internet están empujando hacia la privatización, como hicieron con la radio en su tiempo. ¿Alguien recuerda que la radio podría ser un medio tremendamente democratizador, si las frecuencias no se vendieran? ¿no les parece extraño, que siendo el espectro radioeléctrico un bien común, tengamos que pagar millones de millones para tener un permiso de utilizarlo?

Si no me creen, ríanse un poco con este video (lo pongo en flash por las anotaciones que le dan sentido):

Un informe del Secretario de Estado de Economía Digital francés filtrado recientemente revela el esfuerzo del Gobierno para enterrar profundamente la neutralidad de la Red en ese país.

Entonces, la libertad de expresión por medio de la Internet depende de la neutralidad de la red… algo que defienden (o negocian a cambio de un buen acuerdo para ellas, no necesariamente para nosotros) empresas como Google, Apple e incluso seguramente Facebook… porque sus negocios dependen de esa neutralidad.

Pero la libertad de expresión también depende de la libertad de generar redes y compartir contenidos e información por medio de esas redes, algo que ya no le suena tan bien a empresas como Google, Apple, Microsoft, Facebook y muchas otras. ¿Por qué? Porque el poder de esas empresas (en algunos casos sólo económico, en otros el poder es además ideológico y de control social) depende de la concentración de la información en pocas manos. Y no sólo depende de la concentración de la información, también depende de generar dependencia absoluta hacia sus servicios, productos y modelos de negocio. Es decir, Apple necesita que sólo compremos Apple porque los aparatos de Apple sólo funcionan con aplicaciones hechas por o para Apple, que venden canciones que Apple puso ahí y así seguimos… Apple es de todas, la empresa que tiene el peor modelo para nuestra libertad y es justamente la que está logrando con mayor éxito su objetivo. ¿Y las demás? Al menos no venden el aparato pero cada una en su estilo, tiene como eje central de éxito, lograr que centralicemos todas nuestras operaciones a través suyo.

Y la libertad de expresión también depende de que cada vez más personas tengan educación, alfabetización… cosas que dependen también del acceso y la apropiación de la tecnología… algo que a MIcrosoft le ha interesado durante mucho tiempo porque entre más personas tengan computadoras en un mundo en el que la mayoría cree que sólo Windows existe… más rica se hará la compañía. Pero ese interés le ha llevado a boicotear proyectos (ingenuos sí, pero bien intencionados) como el de One Laptop per Child. Esta empresa además se sostiene en un modelo extorsivo que persigue a los grandes clientes por incumplimiento de licencias pero a la vez, permite el posicionamiento de sus formatos como oficiales de facto, gracias a lo que llaman “piratería” y mil ejemplos más… sin contar con el enorme daño que le hace a los niños, ser educados como autómatas de la tecnología, cuando podrían ser creadores de la misma.

¿Y Facebook qué tiene que ver en este asunto?

Facebook ha logrado que centralicemos nuestras relaciones sociales a través suyo. ¿Qué cosa puede brindar tanto poder, como mediar todas nuestras relaciones sociales, preferencias comerciales, gustos, posiciones ideológicas etcétera? Y a pesar de que actualmente es posible manejar con cierta seguridad los niveles de privacidad en Facebook, más que compartir una foto con alguien que alguna vez me ha visto en la calle y considera que debo llamarle “amigo”, me preocupa compartir la información con quienes la usan para crearse un perfil cada vez más exacto de mí cruzando todos los datos que apenas en dos semanas he colocado. Es decir, es el típico caso de “entre más sensación de privacidad tengan, más información nos comparten a nosotros (léase la empresa Facebook y las empresas a las cuales, se les vende nuestra información) no importa si a sus amigos no se lo dicen”. O sea, hay que se menso para tener un perfil aquí y ahora puedo decirlo con tranquilidad de que no se enojen… porque ya tengo uno.

Trabajo desde hace rato en el tema de seguridad de la información y de las cosas más difíciles ha sido, tratar de que la gente comprenda que entre más confianza exista con alguien, más cuidado hay que tener con la información que compartimos por vías que no sean cara a cara en lugares seguros. También ha sido bien difícil que se comprenda:

  • Mientras dependamos de proveedores de Internet que pueden monitorear todo lo que hacemos y decimos
  • Mientras trabajemos documentos, tengamos correos y nuestra información en la red en servidores que no nos pertenecen a nosotros o a colectivos confiables
  • Mientras sigamos permitiendo que empresas con fines de lucro determinen qué podemos y no podemos hacer con los aparatos y el software que “alquilamos” (porque nuestros no son… que lo digan los que tienen un Kindle de Amazon)
  • Mientras no comprendamos que la libertad en nuestra época depende de cuál tecnología usamos y cómo la usamos

No vamos a tomar las decisiones y construir las soluciones que necesitamos para defender nuestros derechos civiles y políticos, económicos, culturales y humanos en general.

¿Y entonces, por qué uso Facebook?

Porque la gente lo usa y es aquí donde se comunican, donde hacen campañas e invitan a los cumpleaños. Es decir, uso Facebook para poder analizarlo pero también para reencontrarme con la gente que al parecer, se olvidó de que tomarse un café no sustituye decir “me gusta” en una frase que escribí.

Y sin embargo, no creo que lo use por mucho tiempo. Sigo esperando a que un día se despierten y cierren su perfil, me llamen para que les explique cómo se hace para usar software que no les espíe ni los ate a una única tecnología (o a varias con los mismos fines) y se unan a la resistencia. Y no me avisen por Facebook, por favor.

Feliz día del programador y la programadora

Esta mañana, se armó toda una polémica en el identi.ca porque se me ocurrió reivindicar mi derecho a decir programadora para referirme a las mujeres que programan.

Recibí un dent especialmente molesto… pero bah… de esos siempre hay (ya me lo decía mi intuición). El caso es que prometí sacar este post de donde estaba (en la base de datos del blog de Centroamericanas, que no hemos subido de nuevo aún) y como me da mucha pereza escribir uno nuevo y remozado… lo republico y listo.

Children = niños + niñas
2010-04-12

Estuve conversando con un amigo acerca de una propuesta que hice para que se tome en cuenta en el equipo de traducción que estamos conformando.  Mi propuesta es la siguiente:

“Pensemos con cierto enfoque de género, que no dificulte la lectura, pero fomente mayor inclusión de las mujeres en los temas tecnológicos.  Mis recomendaciones son:

  • Escribir “personas” + adjetivo cuando ésto sea posible, por ejemplo: personas usuarias en lugar de usuarios, personas desarrolladoras de software en lugar de desarrolladores.
  • En el caso de la palabra “children”, cuando sea posible y no quede muy recargada la lectura, decir “niños y niñas”. Esto no siempre suena bien, pero les agradecería que lo tomen en cuenta si es posible incorporarlo, al menos una vez en el texto.”

Mi amigo dice que no está de acuerdo, pues le parece que al decir “niños” se sobreentiende que se habla en genérico y no se excluye a las mujeres.

Después de mucho argumentar, llegué a un punto que me parece importante dejar claro. A mí también me estorba leer o escuchar textos donde connstantemente se dice “los y las estudiantes”, “los niños y las niñas”, “ellos y ellas” y en muchos contextos me parece que deberíamos dejarlo atrás. Pero en el caso de la tecnología, la ciencia y todos los campos en los cuales las mujeres siguen siendo invisibilizadas y excluidas, no podemos darnos ese lujo.

A  mí también me estorba, pero hasta que no lleguemos al día en que haya equilibrio, tengo que hacerlo. Un día, tampoco diremos software libre, porque el software privativo no existirá, pero ese día no ha llegado y sobre todo, nunca va a llegar si no evidenciamos que ahora las cosas no están bien

Terminé diciéndole que hay cosas que jamás entenderemos, porque no podemos verlas desde lo que no somos. La diferencia entre géneros existe, los hombres y las mujeres no somos iguales ni lo seremos. Una cosa es exigir que tengamos los mismos derechos y oportunidades y otra, querer ser iguales. Entonces, no debemos olvidar que hay cosas que no podemos vivir ni sentir en carne propia, porque no pasan por el entendimiento racional ni pasan por leer la teoría. Y si no podemos vivirlas, ¿no deberíamos preguntarnos desde dónde las concebimos? Las ideas fijas hay que remozarlas y cuestionarlas cada cierto tiempo, para que no se enquisten como una camisa de fuerza que no nos permite cambiar de parecer.

La libertad

Creo que todos buscamos lo mismo,
no sabemos muy bien qué es ni dónde está.
Oímos hablar de la hermana más hermosa,
que se busca y no se puede encontrar.
La conocen los que la perdieron,
los que la vieron de cerca irse muy lejos.
Y los que la volvieron a encontrar,
la conocen los presos, la libertad.

Algunos faloperos, algunos con problemas de dinero,
porque se despiertan soñándola.
Algunos que nacieron en el tiempo equivocado, la libertad.
Todos los marginales del fin del mundo,
esclavos de alguna necesidad.
Los que sueñan despiertos,
los que no pueden dormir, la libertad.

Algunos tristemente enamorados,
pagando todavía el precio del amor.
Algunos que no pueden esperar,
y no aguantan más la necesidad.
Algunos cautivos de eso,
que no saben dónde mirar.
Tengo algunos hermanos y una hermana muy hermosa; la libertad.
Igual que Norberto,
me pregunto muchas veces, dónde está.
Y no dejo de pensar,
será solamente una palabra,
la hermana hermosa; la libertad.

La Libertad, Andrés Calamaro

Creo que nunca se ha dicho, que el software traerá la libertad. Ni el software libre ni otro, porque la libertad no viene por añadidura con nada, la libertad es el resultado de las luchas cotidianas e interminables que algunas personas hacen (¿mos) a cada instante. Los niños y niñas que viven en los territorios zapatistas y que hoy tienen derecho a educación, salud, alimentación y vivienda saben que esos derechos se mantendrán en tanto la tierra sobre la que ponen sus pies sea libre del control del estado mexicano. ¿Por qué? Porque en el momento en el que cierren uno de los ojos al dormir y den por seguro lo que han conseguido, llegarán a arrebatarles todo.

Quienes vivimos afuera, en territorios no-liberados, no estamos en una situación tan distinta. Todos los días, a cada segundo, debemos luchar porque se nos respeten los derechos (que aún nos quedan) y porque la libertad siga siendo un valor fundamental para nuestras vidas y las de los demás. No vivimos en libertad quienes creemos ingenuamente que somos libres, vivimos en una jaula más ancha y más alta que nos deja volar más alto y abrir las alas más cómodamente. Eso es todo, aunque no es poco.

Y entonces, quienes vivimos en la jaula más amplia y defendemos la libertad, a veces nos confundimos. Celebramos pequeños triunfos, como si eso sirviera de algo por sí solo. Como si el hecho de que el uso de software libre aumente, aumentara la libertad de la que gozan las personas. Es falso. No sólo no se aumentan las posibilidades de ser libre de la humanidad como un todo, sino que en muchos casos tampoco se aumentan las libertades de quienes usan ese software.

Nadie será libre si desconoce que antes no lo era. La libertad es algo que se comprende en relación dialéctica con la opresión y la opresión se sustenta en los mecanismos que la reproducen en los actos cotidianos. Cada vez que vamos al banco y nos dicen que nuestro dinero no está disponible porque “se cayó el sistema” no sólo estamos mostrando la esclavitud respecto del dinero, sino la esclavitud respecto del software que usan las computadoras que manejan las operaciones bancarias. Y si las personas no se preguntan ¿qué es el sistema? ¿quién lo hizo? ¿por qué no funciona? ¿qué nadie es capaz de arreglar esos aparatos? ¿por qué el sistema del banco se daña justamente los días de quincena? no estamos haciendo nada.

Entonces, la gente puede usar gNewSense, Trisquel, Debian… lo que se quiera… y no por eso se avanzará hacia sociedades más libres. No se trata del software. Al menos no se trata NADA MÁS del software. Estamos bastante perdidos. El hecho de que Symbian sea liberado bajo una licencia Eclipse no es un triunfo. Pero digamos que no importa. Sumemos. Symbian es libre pero no tiene soporte para archivos en formato OGG. Eso no es un triunfo. ¿Cierto? Pero gracias a nuestras maravillosas comunidades, llegarán desarrolladores a colaborar para que las computadoras/teléfonos con Symbian en su versión reciente, puedan soportar OGG. Eso será un triunfo y un avance, aunque se basen en una licencia que podría prestarse para trampas. No hay pruebas y habrá que esperar que no sea así: Debemos estar muy alertas en estos días en los que todos coquetean con el código abierto.

Pero al triunfo pequeño de Symbian soportando OGG le sigue una enorme derrota y de nuevo, a manos de Canonical: Ubuntu One Music Store promoviendo que la gente compre música en formato mp3. Eso no sólo es absurdo, sino irresponsable y constituye un retroceso. Las políticas de Canonical siguen quedándole mal al movimiento de software libre y al parecer, eso no va a mejorar. Entonces dejemos de alegrarnos si más gente usa Ubuntu o software “libre” en general. Hace falta más coherencia y más análisis. Pronto, más temprano que tarde, todo el software será de código abierto (no necesariamente libre) y eso, por el camino en el que vamos, no hará que nuestras sociedades sean más libres. Estamos perdiendo de vista el objetivo.

My Body is a Cage, por Jane Rahman

Querido Facebook

Esta es una traducción del artículo “Dear Facebook” escrito por Pieter Colpaert y publicado el 6 de enero de 2010 en Bon Sans Nom.

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Tengo 4 razones principales por las cuales no te utilizo y trataré de explicarlas a profundidad.

1. Razones Personales

No me gusta la idea de que mi vida social completa deba girar en torno a la Internet. Algunas de las cosas que hago sólo las saben mis mejores amigos y es así como debe ser. No soy muy complicado, ni tengo montones de secretos, pero recibir tarjetas de cumpleaños porque le importo mucho a alguien es más romántico que recibirlas porque Facebook lo dice.

2. Razones éticas

Si la razón anterior -la cual, pienso que no es suficiente para rechazar persistentemente a Facebook- no se aplica a usted, hay algunas razones éticas. La privacidad es un derecho humano y una compañía que cambia su política de privacidad al menos una vez cada dos semanas está violando ese derecho. Si alguien sabe cuál es la política de privacidad de Facebook hoy (no la de mañana/ayer), por favor hágamelo saber.

Usted no puede salirse cuando usted quiera. Su información es almacenada y cualquier intento de borrarla será peleado (por ejemplo, el bloqueo a la máquina suicida web 2.0 [Web 2.0 suicide machine]).

Facebook es defectuoso desde el diseño [defective by design]. Muchos programadores con malas intenciones, quienes hacen aplicaciones para Facebbok, tratan de engañarle para que comparta mucha información con un tercero, mientras usted sólo quería hacer uso de una función pequeña que alguien le compartió.

3. Razones Prácticas

El siguiente problema ocurre cuando una compañía es dueña de un servicio que está cerrado de cierta manera. Esto es lo que se denomina servicio centralizado. Los servicios centralizados sólo tienen un punto al cual se conecta el mundo entero.

Hay varias maneras de hacer redes sociales. Sólo una es correcta…

El primer problema que ocurre aquí es la disponibilidad (uptime). Para garantizar que [el servidor] esté disponible al 99% es necesario un enorme esfuerzo por parte de la compañía y tiene que mantener un montón de computadoras funcionando en grandes centros de cómputo. Esto implica mucho consumo innecesario de energía y por tanto, un riesgo mayor de calentamiento global. Por otra parte está el riesgo muy alto de [sufrir] ataques. Eso es algo que twitter puede confirmar.

Un segundo problema con la centralización nos lleva de regreso al punto 2. El hecho de que una compañía pueda controlar su información social completa es bastante alarmante cuando la manejan sin cuidado.

Cuando compañías como Twitter y Facebook se dan cuenta de este problema de disponibilidad (uptime), es demasiado tarde. Tienen un sistema centralizado y la única cosa que pueden hacer internamente, es crear un sistema descentralizado. Este sistema puede ayudar a disminuir la caída de los servidores, pero no ayuda con ninguna de las otras objeciones que tengo en contra de los sistemas centralizados.

La solución, que usted puede haber adivinado, es trabajar de forma desentralizada. La descentralización le da a cada usuario o usuaria, la libertad de enviar su información a los servicios que quiera, a través de un cliente. Lo más descentralizado que se puede estar, es cuando usamos una red peer to peer. Peer to peer (p2p) siempre ha aparecido en las noticias bajo una luz muy negativa sólo porque a unas pocas, pero muy grandes compañías, les disgusta un uso particular de éstas: el compartir archivos de forma ilegal. Más allá de esto, esta tecnología p2p es muy interesante y respeta su privacidad al máximo. Una segunda tecnología muy interesante es el torrenting, que inicialmente se usó para compartir pesadas distribuciones de linux entre amigos y a la que también se le ha puesto bajo una luz negativa. Sea lo que sea que digan estas personas, copiar no equivale a robar.

Antes de irme demasiado por las ramas para golpear a Facebook, existen sitios de redes sociales que quieren proteger su libertad y privacidad de una forma similar a estas redes p2p. Yo uso sólo un servicio de micro-blogging que se llama identi.ca, el cual hace justamente eso. Esto me lleva a la próxima objeción en contra de Facebook.

4. El software libre importa

Hay una muy larga historia que puedo decirle acerca del software libre, pero no haré eso. Para ser muy conciso: el software libre es software que respeta su libertad* como usuario. Yo, como usuario, intento lograr usar sólo software que respete mi libertad por razones que no mencionaré, porque convertiría esto en uno de los discursos de Richard Stallman (los cuales son muy interesantes, de hecho) y no estaría escribiendo sobre Facebook.

El neologismo del 2009 debe ser “computación en nube”. Es bastante malo que la palabra no tenga un significado en realidad, pero si usted se la menciona a su futuro jefe, de fijo obtendrá el trabajo. La computación en nube es cuando sus archivos y sus programas están todos “en la nube”, que es una palabra de moda para decir que está “en una computadora en algún lugar lejano”. Por ejemplo, los google docs: su procesador de texto funciona adentro de su navegador.

Toda esta revolución de correr sus aplicaciones en algún lugar lejano, genera nuevas preguntas, ¿Cómo puede una compañía asegurarme que todos mis archivos están almacenados apropiadamente, que no los perderé, que si son confidenciales, no serán abiertos por nadie (si usted tiene una enfermedad de transmisión sexual, no creo que usted quiera que todo el mundo lea su expediente médico), etcétera.

La respuesta que he encontrado hasta ahora es de nuevo, el software libre. Creo que el código-fuente de cualquier aplicación en nube, debe estar disponible poara que usted lo lea, de manera que cualquiera pueda revisar si hay agujeros de seguridad o puede mejorar el código para obtener la nueva función que usted quisiera ver, o… Por supuesto entiendo que siendo una persona no-técnica, usted no puede programar, pero hay suficiente gente que programa y es importante que una persona no-técnica entienda esto y apoye a esas personas, usando el software.

A la cabeza de todo, creo que ustede debe tener la libertad de tomar este código y ponerlo en su propio servidor si esto se le permite. De nuevo, mucha gente lo hace y usted debería apoyar a esa gente usando su servidor. Esto lleva a una red distribuida, que resuelve mi tercera objeción, pues todos puede configurar su propia instancia “en la nube”, de manera que la disponibilidad de este sistema conectado estará garantizada al 100% y su privacidad y libertad será respetada.

Sitios que cumplen con estos requerimientos son por ejemplo: wikipedia/wikimedia, un montón de sistemas de boletines como  SMF y phpBB, identi.ca que usa status.net, sitios de drupal, muchos sitios de blogs como wordpress, etc.

También quiero tener la idea de que la web es “abierta” otra vez, Tim Berners-Lee (ir a su identi.ca), uno de los inventores de la www, así lo planteó: en aquellos días usted podría revisar el código fuente de cada página con el botón de ver fuente. Hoy en día hay un montón de script del lado del servidor y es necesario que se abra de la misma manera.

Conclusión: sí, me gustaría ser su amigo web 2.0, pero no seré su amigo en Facebook. Si usted quiere compartir pensamientos en público conmigo, puede hacerlo de una manera libre y distribuida usando identi.ca. Y en cuanto a la privacidad concierne, no se trata de esconder todo, se trata de elegir las cosas que usted no quiere que el mundo entero sepa.

Para seguir a Pieter en identi.ca

* Existen 4 libertades esenciales, como las describe Richard Stallman ? http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Stallman
0. la libertad de usar el programa, con cualquier propósito.
1. la libertad de estudiar cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a tus necesidades.
2. la libertad de distribuir copias del programa, con lo cual puedes ayudar a tu prójimo.
3. la libertad de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.

Las noticias en tinieblas (y adiós a Ubuntu)

Nota: Este es un post muy subjetivo. Los muy techies pueden ahorrarse la lectura.

Estas semanas, han sido extrañas. Las noticias que se suponen buenas, no lo son tanto… y poco a poco se comienza a vislumbrar una tormenta de arena.

El asunto de Chrome OS me preocupa, pero ya lo dijo mejor Mako Hill aquí. Me preocupa también el asunto de Microsoft liberando código y el hecho de que muchas personas lo hayan difundido con esas palabras, cuando en realidad, se trata de “Microsoft libera código de sus drivers para dejar de usar código libre ilegalmente”. Porque sí… Microsoft estaba haciendolo que en mi país se llama técnicamente “un arroz con mango” entre código libre y código privativo, incumpliendo con la licencia GPL… así que lo que hizo realmente fue ponerse a derecho. Y entiendo que como siempre, quieran usar en su beneficio el asunto (como cuando anuncian orgullosamente que cerraron un agujero de seguridad) pero que gente de Software Libre les ayude, es inaudito. Que es una buena noticia, puede ser… que les tocó agachar la cabeza, está bien… pero no exageremos. [Sobre este tema, les recomiendo el artículo Microsoft opened Linux-driver code after ‘violating’ GPL]

Pero otra noticia agridulce, es la de launchpad. Es una buena noticia que lo liberaran (por fin, según comentan los más entendidos) pero es muy triste que entre sus preguntas frecuentes, Canonical se atreva a poner lo siguiente (gracias a Marcelo por el dato):

Why PostgreSQL?
PostgreSQL was chosen in 2004 because it supported most of the features we thought we would need; MySQL did not. The other contender was Oracle, and for a while we made sure we would be able to switch to Oracle if necessary but PostgreSQL has worked great.

Mi traducción:

¿Por qué PostgreSQL?
PostgreSQL se eligió en el 2004 porque soportaba la mayoría de las características que pensábamos que necesitaríamos; MySQL no lo hacía. La otra competidora era Oracle y por un tiempo nos aseguramos  de tener la posibilidad de cambiarnos a Oracle si era necesario pero PostgreSQL ha funcionado en grande.

Yo simplemente estoy atónita y estupefacta (palabras que no uso nunca pero no encuentro otras). Semejante falta de compromiso por parte de Canonical es simplemente una alerta de que cosas muy serias pueden comenzar a suceder.

De mi parte, simplemente ya llegué al tope. El Ubuntu será expulsado de mi computadora cuanto antes y de ahora en adelante, arrugaré la cara cuando mencione esa distribución en mis charlas. Tengo suficientes razones y argumentos para hacerlo.

Por ahora, sigo dándome de golpes con mi Debian Lenny, pero con la ayuda del caballero jmaslibre, lograré conquistar a éste otro, que me regaña de forma elegante (aunque injustificadamente):

Failed to obtain administrator privileges:

We trust you have received the usual lecture from the local System Administrator.

It usually boils down to these three things:

#1) Respect the privacy of others.
#2) Think before you type.
#3) With great power comes great responsibility.

Sorry, try again.

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I’m also sorry darling… I did not know I was suppossed to open Truecrypt as Root… but it won’t happen again. Please forgive me.

Yours truly,

Carolina