Y en el vértigo

Buscar un punto fijo
la mancha roja en la pared
como tributo al mosquito aplastado

Fijar la vista en el clavo vacío
imaginar cuando colguemos
la nueva foto de familia

Evitar el reloj y el calendario
porque cuentan las hojas de vida secas
o la elección de mi destino en mostradores de aerolíneas

Bajar la pierna de la cama
anclarme al piso
respirar hondo sin temor a envenenarme

Recordar en silencio
el arrullo que canta el vendedor de tamales
para nunca olvidar su omnipresencia en una cinta gastada

Volver a escribir como en el siglo dieciocho
mujer en medio de una sala llena de ojos
sin cuarto propio y sin dinero

Se vale todo menos pensar
en la distorsión generada por el vidrio
a través del cual te alucino

y en el vértigo

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