Upps

La delicia de colgar de golpe
dejando un tímpano sangrante
al otro lado de la línea

La magnitud del amor
almacenando un número
en la memoria propia

El grado de estupidez
evidenciado en la espera
sentada al lado del teléfono

Todo nos ha sido arrebatado

Ent

Cuando siento que es posible morir de amor, está claro que no hablo de esa muerte de tocarse el pecho, caer al piso, poner ojos en blanco o quedar inmóvil hasta que el cuerpo se enfríe. No.

Imaginen que se ha podrido la raíz de una muela. Imaginen ese dolor que jala desde el dedo gordo hasta la punta de la nariz. Es algo así. Porque no es como un dolor de oído, que es continuo, incesante, necio. Este dolor se olvida a ratos.

Por eso, morirme así es intermitente. Remordimientos que llegan como aromas, a cualquier hora del día, en cualquier parte, en ráfagas.

Morirme así, como se muere un árbol cuando un gusano o un hongo lo comen poquito a poco, dejando del tronco, tan solo un cascarón. Morirme a paso lento hasta que el cascarón se rompa y el mundo entonces me haga leña.

/

Hay días en los que se tropieza
la enorme tortuga que mueve el mundo.
Pero ya no me asusto;
tan solo me despeino.

La otra (vida)

De vez en cuando
les da por hacer divisiones
por preguntarse qué hacer con el residuo

Después viene la culpa
porque residuo es una fea palabra
para decirle a alguien
que alguna vez se amó,
que aún se ama,
cuatro veces al mes
a ciertas horas del día
o apenas en la memoria

Y en el vértigo

Buscar un punto fijo
la mancha roja en la pared
como tributo al mosquito aplastado

Fijar la vista en el clavo vacío
imaginar cuando colguemos
la nueva foto de familia

Evitar el reloj y el calendario
porque cuentan las hojas de vida secas
o la elección de mi destino en mostradores de aerolíneas

Bajar la pierna de la cama
anclarme al piso
respirar hondo sin temor a envenenarme

Recordar en silencio
el arrullo que canta el vendedor de tamales
para nunca olvidar su omnipresencia en una cinta gastada

Volver a escribir como en el siglo dieciocho
mujer en medio de una sala llena de ojos
sin cuarto propio y sin dinero

Se vale todo menos pensar
en la distorsión generada por el vidrio
a través del cual te alucino

y en el vértigo

Ojos vendados

La última vez que te vi
estabas como siempre
detrás de tu escritorio

camisa blanca a rayas
una sonrisa
y ella atada a tu cuello

fue cuando te miré por fin
a vos, con mi reflejo

en el espejo
quitaba tu corbata
(que me da miedo)
y huíamos en un Mustang
sin saber hacia dónde,
sin que importara

del otro lado
no supe qué decir

Putrefactible

A Felipe Granados

Ya te dejo

y el cajero del banco
no me invitó a salir
ni aprendí a sembrar
tomate en azoteas
tampoco escuché mariachis
cantando en mi ventana

sabés que no será igual

cuando regrese a caminarte
ya no podrás amedrentarme
con tus paredes rotas
o tus venas abiertas
ni mostrarás tus dientes
de fiera cuidando cría

estarás seca

y cuando pienso, no hay más lugar
que donde cabe el caos
con piedras y machetes
pasamontañas light
la estafa embotellada
el desconsuelo

pero te quiero

entonces sueño
que manos y ojos fuertes
romperán las vitrinas que no t.ven
que huirán las cucarachas
gordillas y peleles
y habrá justicia

¿te veré renacer?
¿podré echarte una mano,
defectuosa madre de todos los males
y todos los milagros?

Demolición

A nuestro techo,
le quitamos los clavos
se inundaron la cama
y las almohadas

Quebramos los espejos
las lámparas, la escoba
grafitteamos el odio en las paredes
y arrancamos el piso con las uñas

Los gatos escaparon
nos cortaron la luz y la Internet
las plantas suplicaron por agua
y se cansaron

En la cocina,
las cucarachas pueblan los basureros
y comen sobras de la última cena
con todo y la traición

La mugre se adueñó
de la tina del baño
las arañas tejieron las cortinas
y ya no nos visita ni el olor
apestoso de las cloacas

Y no nos hizo falta dinamita

Caso cerrado

Llegará el día
en que al pasar
por la ventana
de una tienda
vas a mirar
un par de tenis

los comprarás
después de mucho pensar
como hacés siempre
y echarás a correr
para alcanzarme

y no te daré agua
o impulso
ni palabras
ni sombra
ni esperanzas