Gobierno Abierto: mi contribución para un mapa de ruta

Intento con este post, contribuir con el nuevo gobierno y su compromiso con la transparencia. Dado que este es un tema recurrente en los discursos del presidente Solís, de los diputados del PAC y de los ministros, me pareció importante compartir mis posiciones y recomendaciones. Soy consciente de que esta es una visión limitada, parcial y personal sobre el tema pero confío en que al menos, ayude a aclarar un poco el panorama antes de comenzar a trabajar en este eje.

En breve: ¿qué está pasando en el tema de Gobierno Abierto?

La Secretaría de Gobierno Digital ha tenido a cargo el proyecto de cumplir con los compromisos asumidos por Costa Rica al unirse a la Open Government Partnership. Existe ya un Plan de Acción en ejecución, el cual ha tenido un nivel de cumplimiento satisfactorio pero que lamentablemente, se centra principalmente en gobierno electrónico y apenas roza lo que realmente sería Gobierno Abierto. Esto ha sido señalado por distintas organizaciones no gubernamentales y por ciudadanía en general en los procesos de consulta abiertos para observaciones. Hasta el momento, no se ha notificado cuáles de esas observaciones se están tomando en cuenta. Además, como mencioné en una entrada anterior, la relación con la sociedad civil organizada en la Red Ciudadana por un Gobierno Abierto ha sufrido un claro deterioro y queda pendiente conocer si la nueva administración piensa retomar la Comisión Interinstitucional creada por Laura Chinchilla o si enmendará el error y dará marcha atrás al Decreto que la conforma.

Por otro lado, existe un Proyecto de Ley sobre acceso a la información pública. Más allá de sus carencias en cuanto a formatos establecidos, tiempos prudenciales de entrega, la inexistencia de condiciones especiales para información sobre medio ambiente y la poca claridad con respecto a la información de entidades privadas que manejan fondos y asuntos públicos; el más importante de los retos lo constituye el que en el país no existe una instancia encargada de dar seguimiento para que esta legislación se cumpla efectivamente. Estas y otras debilidades fueron planteadas ya por distintas organizaciones y por especialistas internacionales en un taller de trabajo realizado en el 2013, aunque la documentación de las mismas no se haya hecho pública.

La Defensoría de los Habitantes, en el marco de la Red Interinstitucional de Transparencia, tiene un pequeño proyecto sobre datos abiertos y acceso a información, coordinado desde la oficina de la Defensora. Si bien, los indicadores construidos son un buen comienzo, una vez más esa iniciativa depende de la voluntad de la Defensora y del compromiso de algunos funcionarios, sin que exista presupuesto ni apoyo suficiente para asegurar la continuidad. Por otro lado, a menos que esos indicadores se incluyan en la evaluación que el INCAE ha venido realizando año con año a los sitios web de instituciones y gobiernos locales, el tema de datos abiertos y acceso a información pública seguirá estando en un segundo plano.

La Contraloría General de la República ha hecho un importante esfuerzo para revelar a la ciudadanía, la información sobre presupuestos y gastos de las instituciones. Lamentablemente, no todas las instancias gubernamentales reportan a la CGR, de manera que sigue existiendo un reto importante. Por otro lado, como ya hemos recomendado, es importante que se abran espacios para que la ciudadanía haga uso de esa información y realice una contraloría ciudadana que ahorre a esta instancia algunos recursos para fiscalización y dé oportunidad de usar de manera activa, la información presentada en la plataforma de la CGR.

En cuanto a otros datos abiertos, existen algunos sitios web de gobiernos locales y otras organizaciones gubernamentales que cuentan con una plataforma para mostrarlos. Este esfuerzo sin embargo, en general ha pasado desapercibido para la ciudadanía y no ha tenido el impacto esperado. Una de las razones que en mi opinión podrían explicarlo, se relaciona con las categorías de información que las organizaciones han seleccionado para mostrar. Si los datos abiertos no son relevantes ni oportunos, no existirá interés suficiente para exigirlos ni hacer uso de ellos.

Desde otros espacios, organizaciones como la Red de Control Ciudadano ha venido realizando auditorías ciudadanas a servicios de salud. Esta y otras experiencias similares constituyen ejemplos que sería importante retomar, si realmente se quiere alcanzar mayor participación de toda la ciudadanía -conectada a Internet o no- en los procesos de consulta, mejora de servicios e identificación de prioridades.

¿Y por dónde empezar?

Gobierno Abierto es mucho más que gobierno digital o electrónico. El electrónico, se preocupa por aprovechar las TIC para brindar mejores servicios a la ciudadanía y vincularse más con ella, pero siempre desde una lógica de proveedor-cliente que coloca al «cliente» como ente pasivo más que un co-gestor. Ejemplos de esto son las contralorías de servicios que son apenas buzones de sugerencias sin respuesta ni seguimiento, notificaciones o información sin utilidad práctica, transacciones en línea para simplificación de trámites. Estos procesos pueden agotarse en ese nivel o impulsar avances hacia un gobierno abierto que no solo tenga la transparencia y rendición de cuentas como ejes transversales en todas las instituciones, sino que permita a la ciudadanía participar de manera activa. Esto permitiría romper con el esquema de ver a la ciudadanía como un ente pasivo que recibe información que no contribuye a la fiscalización y que no le permite exigir el seguimiento a las denuncias que podrían presentarse a partir de ella o realizar propuestas de mejora.

Desde esta perspectiva, es importante que se comprenda, que el eje de apertura TIENE que estar incorporado en la planificación de cualquier inciativa de tecnología que se implemente y que no puede separarse del reordenamiento que con carácter de urgencia, debe hacerse en el esquema gubernamental de gestión de tecnología. Por un lado, es necesario que el programa de Gobierno Abierto se coloque en un nivel alto de prioridad pero por otro, es indispensable que se asigne a las instancias correctas. Desde mi perspectiva, así como se requiere que el MICITT o alguna organización específica asuma la elaboración, impulso y seguimiento de la política nacional sobre gestión de tecnología en el sector público; corresponde a esta misma instancia, asumir el esfuerzo de Gobierno Abierto. La Secretaría de Gobierno Digital debería entonces ser incorporada dentro del esquema del Ministerio, o cambiar de nombre para que exista mayor claridad sobre su verdadero rol dentro del ICE y la venta de servicios al gobierno. Mención aparte merecería el caso de la plataforma Mer-Link pero eso excede los objetivos de este post. De igual manera, proyectos como el de simplificación de trámites, debería continuar ligado al MICITT en conjunto con el MEIC y no individualmente en este último como parece estarlo en la actualidad.

¿Puede el MICITT actual asumir estos retos? No. Este ministerio no tiene el músculo político ni el presupuesto que lo permita y eso debe cambiar, si realmente queremos que la ciencia, tecnología e innovación se fortalezcan en el país. Si hablamos específicamente de Gobierno Abierto, convendría explorar si es posible que cada una de las instituciones incorpore este eje dentro de su presupuesto de manera obligatoria, con el fin de que el proceso cuente con recursos de los cuales, pueda disponer el MICITT o la instancia que asuma este eje. El uso de estos recursos tendría que estar alineado dentro de un plan integral que evite iniciativas desarticuladas que pese a sus buenas intenciones, constituyen un mal aprovechamiento de los recursos y aumentan las dificultades que ya tenemos en términos de interoperabilidad entre sistemas. En este sentido, un buen punto de partida sería trabajar conjuntamente con MIDEPLAN y su programa de Contralorías de Servicio. El personal a cargo -a pesar de las limitaciones de recursos- muestra enorme interés en fortalecer estas instancias y en articular esfuerzos para su mejoramiento.

Por otra parte, Gobierno Abierto es mucho más que el componente tecnológico. No solo se debe contemplar que sigue existiendo una brecha digital importante en el país, sino que la participación ciudadana en línea no necesariamente es el mecanismo idóneo para ampliar los niveles de involucramiento popular en la toma de decisiones. Otro elemento fundamental es la resistencia -muchas veces justificada- que existe entre los funcionarios y funcionarias en algunas organizaciones de gobierno, ya que no existe claridad sobre la importancia, los riesgos y los procedimientos apropiados para ejercer la transparencia. Además, sin un adecuado proceso de capacitación en distintas herramientas para analizar y compartir la información con la ciudadanía, lo máximo que lograremos es disponer de datos en formatos no estándares y poco amigables que entorpezcan su análisis o contar con información poco atractiva o de difícil comprensión.

Me permito como cierre, hacer una recomendación más: pedir a los funcionarios y funcionarias una apertura automática en estas circunstancias, no solo es poco realista; es generar mayores resistencias y complicar de más, un proceso que de por sí no será sencillo. Por supuesto que es posible tomar medidas inmediatas y nos corresponde a todos asumir nuestro rol, pero hagámoslo cuidando tanto la forma como el fondo.

Gobierno oscuro y puertas cerradas

En junio de 2004, BBC Mundo publicó una nota sobre palabras difíciles de traducir. La ganadora -según los especialistas- fue «ilunga, en idioma Tshiluba de la República Democrática del Congo:

«»Ilunga» significa «una persona que está dispuesta a perdonar cualquier abuso la primera vez, a tolerarlo la segunda, pero nunca la tercera»».

Hoy, me he decidido no aceptar la tercera y escribir un post que tal vez debí escribir desde hace más o menos un mes.

En el año 2013, a partir de algunos tweets que publiqué sobre el tema de gobierno abierto en Costa Rica, tuve la oportunidad de conversar con Maikol Porras del proyecto de Gobierno Abierto, que en la administración que termina, fue impulsado por la Secretaría de Gobierno Digital. De ese encuentro surgieron algunas recomendaciones sobre cómo hacer partícipes a organizaciones «no encorbatadas», algo que hizo posible que más adelante se conformara la Red Ciudadana por un Gobierno Abierto.

La conformación de la RedC, no tuvo como fin validar el Plan Nacional elaborado por la Secretaría y de hecho, nunca lo hizo. Sin embargo, pese a que las observaciones y correcciones que hicimos a ese documento nunca fueron atendidas, varias organizaciones y personas mantuvimos un trabajo conjunto con Maikol y con Alicia Avendaño, partiendo de que perseguíamos un objetivo común: impulsar mayor transparencia, rendición de cuentas y participación ciudadana en el gobierno. Durante más de ocho meses, los tres representantes elegidos por las organizaciones integrantes de la RedC, asistimos a distintas reuniones y actividades. Nosotros, junto con otras personas integrantes, donamos nuestro tiempo, trabajo y conocimiento, a un proyecto de cooperación sociedad civil-gobierno que creíamos, llegaría a rendir frutos. El compromiso por parte del gobierno, era conformar una comisión interinstitucional en la cual, la sociedad civil agrupada en nuestra Red, estaría representada con tres espacios ocupados por quienes ya habíamos sido elegidos. Así se dijo y así se formalizó en dos borradores de Decreto Presidencial revisados conjuntamente con los demás integrantes de la Comisión, la cual funcionó de manera no oficial durante algunos meses mientras esperábamos que la Presidenta Chinchilla firmara el documento.

Este Decreto finalmente fue firmado por la Presidenta el 18 de marzo; pero para sorpresa nuestra, lo firmado no correspondía a lo que habíamos acordado. El día anterior, después de las 7 de la noche, dos de los representantes de la RedC ante la Comisión, recibieron invitación para asistir al acto de firma. Yo no recibí invitación. Las dos personas que asistieron, nos informaron luego del acto, cómo se habían cambiado los representantes de sociedad civil, algo que pudimos confirmar días después al leer el Decreto. Se irrespetaba así todo el proceso y se hacía claro que una vez más, se había utilizado a la sociedad civil para legitimar proyectos de gobierno que se quedaron en el mero discurso.

¿Por qué no denunciamos esto en su momento? La RedC redactó un comunicado que no salió a la luz pública. Y no salió, porque en primer lugar, no tenía sentido alguno pedir respeto a un gobierno que ya había pisoteado los principios que decía defender: participación, transparencia y respeto a la ciudadanía. Pero por otro lado, en lo personal, no creo en empezar luchas que solo durarán una batalla. El camino de la RedC no ha rendido los frutos que desde mi experiencia, requiero para asumir un compromiso que no se convierta en remar sin rumbo definido. Admito que también pesó, el escaso apoyo al tema de Gobierno Abierto que recibimos por parte de la ciudadanía activista en redes sociales. Evidentemente es un asunto de doble vía, pero si quienes cuentan con la educación, la tecnología y el acceso para comprender la importancia de este tema no hacen un retweet o dan un like, ¿qué tan lejos estamos de alcanzar a los grupos que no cuentan con ese acceso? La cuesta está demasiado empinada y lamentablemente, ya no tengo veinte años.

¿Por qué estoy contando esto ahora? El 4 de abril llegó a mi correo una invitación formal del Programa de Libertad de Expresión, Derecho a la lnformación y Opinión Pública (PROLEDI) «en coordinación con el Programa Sociedad de la lnformación y el Conocimiento (PROSIC) -ambos de la Universidad de Costa Rica- y el Colegio de Periodistas (COLPER)» para participar como panelista en el foro: «Derecho a la Comunicación y Nuevas Tecnologías», específicamente en la mesa sobre “Gobierno Abierto: Políticas Públicas y Participación Ciudadana”. Sabiendo que podría haber complicaciones con la Secretaría de Gobierno Digital (organización participante de la misma mesa), conversé por teléfono con una de las organizadoras para manifestarle que habría alguna polémica, pues la relación con esta instancia y con el gobierno en general, se había roto. Se me informó que no habría problema y que el espacio estaría abierto para que expusiéramos lo sucedido.

Hace unos días, se me contactó para pedirme mi perfil profesional y solicitarme detalles sobre mi presentación. Todo parecía seguir el rumbo normal hasta que el viernes pasado, por medio de una llamada telefónica, se me informó que era posible que se cancelara el evento «porque no había personas inscritas para asistir». Manifesté entonces que había aún cuatro días para hacer una adecuada divulgación de la actividad y que esto jamás me había sucedido en ninguna conferencia en la que participara. Por la tarde, recibí otra llamada indicando que la mesa se había cancelado y que no tenían razones para explicarlo porque quien me llamaba era la secretaria.

Por eso, me decidí a escribir esta entrada, porque se trata nada más y nada menos, que del Programa de Libertad de Expresión, Derecho a la lnformación y Opinión Pública (PROLEDI) de la Universidad de Costa Rica y porque no es irrelevante que se cierre un espacio de discusión sobre Gobierno Abierto, precisamente cuando aún estamos a tiempo de que el nuevo gobierno enmiende y aprenda de los errores del pasado.

¿No tenía más sentido mejorar la convocatoria, invitando incluso a las nuevas autoridades gubernamentales? ¿No había aún tiempo suficiente para difundir el evento en lugar de cancelarlo? ¿Es que acaso existieron otras razones? ¿Ha sucedido antes que se cancele una actividad ya confirmada y divulgada por distintos medios informativos?

Ilunga. Tal vez el PROLEDI esté recibiendo parte de la indignación que corresponde dirigir hacia doña Alicia Avendaño de la Secretaría de Gobierno Digital y a doña Laura Chinchilla, pero tendrán que admitir que es por lo menos desafortunado, que una vez más se irrespeten los espacios de expresión y participación de la sociedad civil mientras las bocas se siguen llenando de palabras vacías.

En un siguiente post que estoy elaborando, expondré los ejes temáticos que pensaba compartir en el foro del martes. Espero que se tomen en cuenta al valorar cómo proseguir con el compromiso del país con la OGV y cuáles son los retos que tenemos, si realmente queremos avanzar hacia un verdadero Gobierno Abierto.

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Este correo llegó a mi buzón a las 18:19 del viernes:

«Buenas noches,

Aclaramos que la Mesa sobre Gobierno Abierto del Foro Derecho a la comunicación y nuevas tecnologías se  pospuso para re programarla como una actividad  única para el mes de junio y garantizar mayor asistencia de público.

Esperamos contar con su presencia en esta oportunidad. Estamos buscando Auditorio para programarla.

Saludos,
Giselle Boza Solano»

Yo sigo buscando la disculpa y una explicación convincente. Me avisan ustedes si la encuentran.

Experto en encuestas: Decisión de La Nación de cancelar encuesta suena ilógica

Este artículo se publicó originalmente en inglés en The Tico Times. Por favor, si usted lee en inglés, lea el original y comparta ambas fuentes para no restarle tráfico ni difusión a la fuente original.

Traducción del artículo: «Polling expert: La Nación’s decision to cancel poll sounds illogical», por COREY KANE, The Tico Times

Sam Wang, experto estadounidense en encuestas, señaló que le fue extraño escuchar que un importante periódico en Costa Rica desarrolló una encuesta y no publicó sus resultados, debido a su cercanía con el día de elecciones. Manifestó que las encuestas que se hacen más cerca de la elección son con frecuencia las más certeras y útiles.

Wang -quien lidera el Princeton Election Consortium– tiene una elevada reputación como analista de encuestas. En el 2012, Wang predijo de manera exacta los resultados en todos los 50 estados de los Estados Unidos y de 10 competitivas contiendas para el Senado. Su experiencia en predicciones con base en encuestas se remonta a los inicios de los años 2000.

Sus comentarios se refieren a la decisión de La Nación, de cancelar su encuesta presidencial final, elaborada por la empresa encuestadora UNIMER.

El periódico ha expresado apoyo por la metodología de UNIMER (aunque la empresa ha tenido algunos grandes tropiezos en el pasado). Sin embargo, la directora Yanancy Noguera indicó que la decisión se tomó porque aparecían demasiados votantes indecisos y la encuesta no reflejaría de manera certera lo que pasaría en las urnas.

The Tico Times contactó a Wang, y le explicó la controversia actual. Vía correo electrónico, Wang respondió:

Mi larga experiencia me dice que las encuestas de opinión reflejan de manera más exacta el resultado eventual de una elección, si se realizan dentro de los siete días anteriores a la misma. Es extraño escuchar de una encuesta realizada que luego no se publique. Esta es la encuesta que es más útil de todas.

Wang explicó que las encuestas son claves para analizar qué está pasando en una elección. A él le parece que ignorar una encuesta es como «no mirar el termómetro cuando uno se siente frío [o resfriado]».

Supresión de encuestas en los Estados Unidos

El incidente trae a la memoria una controversia reciente en los Estados Unidos, cuando la empresa encuestadora de izquierda Public Policy Polling (PPP) decidió no ejecutar una encuesta que mostraba a los Demócratas perdiendo dos estados en las elecciones de 2013.

PPP no reveló – hasta después de la elección- que había suprimido la encuesta, una vez que los Demócratas habían perdido, lo cual probaba que la encuesta era correcta. La empresa indicó que decidió no liberar la encuesta porque pensaron que no era certera, razones similares a las que dio La Nación en el editorial del jueves.

Analistas políticos se lanzaron sobre PPP por suprimir la encuesta. Entre ellos, el experto estadístico Nate Silver, quien llamó esa jugada como «una práctica muy mala y no científica» y acusó a PPP de no publicar la encuesta porque no le gustaban los resultados. Durante un acalorado intercambio con la empresa encuestadora, Silver escribió: «nosotros publicamos TODOS los resultados«.

Agregó que si se tienen dudas, «se expresan las reservas en la reseña de la encuesta. No se suprimen los datos«.

El consejo sería apropiado para La Nación el día de hoy.

 

Un regalo, una oportunidad. ¿Qué regalar a las niñas?

Varias veces, he recomendado libros o juguetes para regalar a las niñas. Me preocupa el peso tan importante que tienen los mensajes implícitos o explícitos que le decimos (al respecto pueden leer el artículo que traduje) y pienso que los regalos son una oportunidad de mover un poco las estructuras hogareñas que sostienen los estereotipos como: «las niñas juegan con muñecas y los niños, con robots».

El ejemplo que casi siempre decimos quienes hablamos de estos temas en charlas o cafés es el siguiente:

Cuando una niña le arranca la cabeza a su muñeca, las reacciones son de espanto. «¿Por qué? ¡Qué destructora! ¡Pobrecito el bebé!». Cuando un niño lo hace, o desarma un carrito o el robot, es posible que también lo regañen pero muchas veces la reacción es: «¡Qué curioso que es! ¡Está investigando, déjelo».

Prácticamente todos los estudios en distintos contextos señalan que existe una preocupante escasez de mujeres en las áreas de ciencia, tecnología, matemáticas y tecnología. Por supuesto que no es casualidad y aunque tampoco podemos afirmar que los juguetes son los culpables, sí son una gran contribución que todos podemos hacer con una niña, cuando le compramos un regalo.

Por eso, voy a tratar de hacer una lista de regalos que yo recomiendo. Pueden dejar sus sugerencias en los comentarios y los iré agregando aquí:

 Regalos de personajes de la televisión

Todos sabemos que los chicos saben muy bien quién es Manny pero no existe algo como «Las maravillosas aventuras del tío Carl» (Carl Sagan, algún día estarás en los dibujos animados). Pero igual, entre esos personas podemos elegir cuáles sí y cuáles no, muestran un rol interesante.

kit-imprimible-candy-bar-doctora-juguetes-cotillon-tarjeta_MLA-F-3718739248_012013La doctora juguetes: esta pequeña doctora, habla con los juguetes y realiza diagnósticos a partir de sus propias investigaciones sobre los síntomas y el contexto. Anota los datos en su cuaderno y hace algunos análisis hasta llegar a la causa del trastorno. Su familia además, es multiétnica. Este personaje está aprobado. En inglés se llama Doc McStuffins.

 

 

CABECERALos Backyardigans: esta serie (que ya no sé si se produce pero sí se transmite) nos muestra un grupo de amigos que a pura imaginación, construyen las más interesantes historias. Sino es posible salir al patio a imitar a los Backyardigans, al menos elijamos esos personajes. Además, la música de la serie es de lujo.

Peppa Pig2Peppa: esta cerdita es personaje de una serie que se desarrolla prácticamente dentro de la familia. No es mi opción favorita porque más allá de mostrar los roles muy bien equilibrados entre papá y mamá, no contiene ningún estímulo hacia la ciencia, pero tampoco hace daño.

 

¿La chica fresita? No. ¿Princesa Sofía? Jamás. ¿La casa de Mickey Mouse? No. ¿Jake y los Piratas? No. ¿El tren Thomas? Jamás. ¿Manny? Me encanta Manny por tratarse de un personaje inmigrante inserto al 100% en una comunidad y por su espíritu de colaboración, pero las niñas generalmente buscarán identificarse con personajes femeninos. ¿Agente Oso? No está mal, aunque no es de mis favoritos.

Libros

Las librerías en Costa Rica tienen muy poca variedad de libros para niños. Para empeorar, la selección a partir de los 4 años está plagada de libros de personajes de la televisión.

En general, mi recomendación es buscar libros que no tengan marcas de personajes de la t.v porque eso no permite estimular la imaginación. No es lo mismo construir en la mente un personaje nuevo, desconocido, para el cual debemos imaginarlo casi todo, que leer un cuento sobre La Sirenita. De inmediato, recordaremos los escenarios y dibujos de ese personaje, en lugar de imaginar.

downloadTambién encontrarán libros de princesas… Por favor no los compren a menos que sea «Princesas olvidadas o desconocidas» de Edelvives. Ese, habla precisamente de las princesas que se salen del molde. No llegaremos lejos si le decimos a nuestras niñas que las queremos más cuanto más lindas, sumisas y vanidosas sean.

Y con los libros, muchas veces debemos hacer un esfuerzo más. La primera reacción cuando los chicos reciben un libro como regalo puede ser de rechazo, porque no ven a nadie leyendo en su familia o porque se acostumbraron a los juguetes de otro tipo. Los libros entonces deben ser un regalo extendido: hay que sentarse a leerlo con ellos, mostrarles los dibujos y convencerlos de que es un objeto maravilloso. Se logra fácilmente, pero requiere tiempo de la familia y los maestros. Si el libro se le regalará a un niño que no tiene ninguno, habrá que empezar por uno de personajes de la televisión, pero siempre ¡léanlo! Jamás le regalen a un niño o niña un libro que ustedes no han leído.

Lego Duplo o Lego Friends

Mucho se ha hablado sobre los lego para niñas. Que si son rosados, que si profundizan estereotipos por incluir flores, gatos, roles «domésticos» etcétera. Yo me remito a lo que apuntaron las investigaciones realizadas por Lego: si hubieran hecho los juguetes sin muñecas distintas al tradicional figurín sin cintura y con los mismos colores, las niñas no los adoptarían y entonces, perderíamos todas las bondades que tiene este tipo de juguete.

Workshop

De mi parte, ni siquiera lo dudo: los Lego Friends son un excelente regalo que las niñas reciben con emoción. Igual, si se trata de alguien con quien tenemos contacto frecuente, el regalo puede extenderse con visitas para armar nuevas figuras distintas al catálogo (porque tenderá a suceder que se arme solo lo que viene en la foto).

Los Duplo son para más chiquitines y también son un regalo que las niñas reciben bien, aunque los Lego Friends sean mucho más llamativos.

Juguetes «inteligentes»

Existen distintos telescopios, juegos de química y otros juguetes llamados «inteligentes». Todos son una buena opción, dependiendo de los intereses de la niña. Ahora tenemos unas maravillas hechas por GoldieBlox que están disponibles en Amazon.

GB_Box_v6_6_2013

En este artículo encontrarán más opciones de juguetes extraordinarios.

En el país hay varias tiendas:

http://www.juguetesinteligentesdelmundo.com/

http://www.steren.cr/kits/ (un kit de Steren me hubiera cambiado la vida)

Kreativity

Es importante no rechazar los juguetes de este tipo que tienen forma de chocolates, pasteles, collares etcétera. Se han diseñado especialmente para estimular el pensamiento matemático, entre otras cosas importantes, y aunque siguen siendo rosados y de alguna manera nos remiten al rol tradicional, son muy atractivos para ellas. Tampoco rechacen lo contrario: cajas de herramientas, kits electrónicos, aviones de armar aunque debemos medir la apertura en la familia hacia estos juguetes considerados como masculinos. Si no dejarán a la niña jugar con ellos, mejor optemos por algo menos controversial.

Recordemos que lo importante es generar capacidades y tratar de que las chicas tengan las mismas oportunidades de aprender y de experimentar que los chicos. Eso, les permitirá cuando grandes, tomar las decisiones más apropiadas. No las estamos moldeando, les estamos abriendo puertas. Serán chefs, ingenieras, modelos, futbolistas, escritoras, vendedoras, doctoras, mecánicas, amas de casa o lo que quieran. Lo importante es que ayudemos a que sean ellas las que decidan qué quieren ser y de qué manera lo harán. Atiborrándolas de princesas definitivamente no les haremos ningún favor.

 

 

 

Ya que estamos con las preguntas…

Tal vez ya se rieron bastante con el caso del reportero de Tv Azteca entrevistando a Cuarón:

Ahora dicen que el reportero preguntó como broma. Aunque el tipo es «chistosito», en su twitter dijo después: «‘No me digan que fui el único a quién le surgió esa duda”. Al final, él sabrá.Pero también sabrá Cuarón, quien ahora dice que respondió de esa manera porque pensó que se trataba de una broma:

“La neta, yo pensé que estaba él bromeando, por eso conteste bromeando. Si él pensó que Gravedad se filmó en el espacio me da mucho gusto… Y si lo dijo con honestidad, se lo agradezco. Ahora, me siento mal por todo el chacoteo que le han hecho, pero se lo agradezco mucho” (El Economista).

 

Al parecer son muy jocosos todos ellos.

El caso es que el episodio no me pareció gracioso para nada, porque considero que Cuarón respondió desde la más absoluta arrogancia y también, porque me parece importante que recordemos, que cuando cualquier persona hace una pregunta «tonta» (entre comillas, porque no hay tal cosa), deberíamos ser capaces de aprovechar la oportunidad para educar. Los periodistas además, son los vehículos que llevarán a una audiencia mayor nuestro mensaje. ¿Qué necesidad hay de responder con malas intenciones?

[A partir de aquí, aunque traté de no dar detalles, les recomiendo ir a ver la película antes de leer]

Y como la verdad, me pateó el hígado este asunto, quiero recomendarle al Capi que le haga dos preguntas más a Cuarón. Los errores científicos son algunos más pero estas preguntas son las que una aficionada como yo, puede hacer:

  • ¿Por qué se inventó una fuerza donde no la hay en la escena con la cuerda en el pie de Sandra Bullock? ¿No pudo inventarse otra situación? [Cuando la vean, entenderán la relevancia de esta escena].
  • ¿Sabía usted que los satélites y estaciones no se colocan en la misma órbita precisamente para evitar el riesgo de choque en caso de que se destruyan?
  • ¿Sabía entonces, que su película se sostiene en dos enormes errores?

Tal vez esas preguntas sí le parezcan válidas al señor Cuarón. Por ahora, sólo agrego, las palabras de «Pero es así como sucede en las películas. Van a contratar historiadores de arte para asegurarse que las cortinas de la casa de Einstein se vean bien -es un medio visual, después de todo- pero en algún punto, como dijo en una charla sobre películas y ciencia, el director de ciencia ficción David Twohy (“The Chronicles of Riddick”), la ciencia cede ante la trama». Y remata con una sentencia dolorosa: «Sir Arthur [Arthur C. Clarke] hubiera encontrado una manera de hacer a la Sra. Bullock descender gentilmente y siguiendo las leyes».

Y ojo, Gravity es una película grandiosa que nadie debe perderse. Bien podemos olvidarnos del guión y simplemente maravillarnos con las vistas. Y sí, deben verla en 3D.

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Si quieren leer las opiniones de algunos científicos sobre la película, aquí tienen info.

NY Times

Bad Astronomy (Phil Plait)

EW

Un vistazo al Plan de Acción de Gobierno Abierto de Costa Rica

Costa Rica se unió a la Open Government Partnership (Alianza para el Gobierno Abierto) en enero de 2012. Esta iniciativa fue lanzada por el presidente estadounidense Barack Obama y ha sido adoptada ya por 55 países en todo el mundo.

En este momento, Costa Rica está planteando los compromisos del país y para esto, se realiza una consulta pública que permanecerá abierta hasta el 8 de marzo próximo. Lo que se propone básicamente, es: «promover la transparencia y la rendición de cuentas elementos esenciales para la gobernabilidad democrática, aumento de la competitividad y fortalecimiento del estado de derecho» (se debe corregir a Estado). En el documento, se menciona que el Plan Nacional de Desarrollo 2011-2014 indica que la eficiencia y eficacia del sector público tiene como uno de sus fines, el fomentar la participación «mediante la construcción de agendas de desarrollo basadas en el diálogo y la integración (PND)«. Pero inmediatamente indica que los esfuerzos se enfocarán en:

  • Mejorar los servicios públicos,
  • Aumentar la integridad pública,
  • Administrar los recursos públicos con mayor eficacia
  •  Mejorar la rendición de cuentas

Resalta el hecho de que el componente de participación ciudadana no esté colocado como un énfasis y que se añada el aumento de la competitividad como uno de los puntos importantes. Esto mismo se observa al leer todo el documento: hay demasiados componentes de Gobierno Digital. Esto tiene un sentido: existe algún nivel de relación entre una cosa y otra, porque entre más enmarañados estén los procesos internos y burocráticos, menos posibilidades de transparencia tendremos. Visto así, es comprensible que lo prioritario sea mejorar la gestión de las organizaciones gubernamentales pero ¿se está concibiendo esta carta de compromisos como una primera fase?  Es visible la intención de que la sociedad civil se involucre pero ¿cómo lo podemos hacer? ¿a qué le llaman sociedad civil? ¿con cuáles grupos están trabajando? No estoy muy clara y me surgen varias preguntas:

  • ¿Cómo es que mejorar los servicios públicos hace más abierto al gobierno?
  • ¿Cuál será la incidencia que tendrá la ciudadanía en la toma de decisiones, en las medidas a tomar a partir de faltas a la integridad, al mal manejo de los recursos públicos?
  • ¿De qué sirve la rendición de cuentas si se coloca a la ciudadanía en un lugar pasivo que recibe informes pero no sabe o tiene medios para hacer algo con esa información?

Se habla de los logros del e-gobierno en Costa Rica, mencionando varios de ellos que no puedo evaluar a profundidad. Hablaré únicamente lo que se enuncia como logros en transparencia: el compromiso con la OGP (el cual no constituye un logro en sí, sino una carta de intenciones) y el portal de datos abiertos.

Sobre el portal, habría que evaluar seriamente:

  • ¿Se han realizado campañas para difundir su existencia?
  • ¿Cuáles son los beneficios que la ciudadanía obtiene al usar el portal?
  • ¿Están realmente los datos relevantes para la transparencia y rendición de cuentas?

Ejemplos: portal de datos abiertos y gob.cr

Me centraré en un ejemplo que responde a la última pregunta. Ingresen a http://datosabiertos.gob.go.cr/home/ y busquen datos de la CCSS. ¿Qué muestra? Las estadísticas de contagio del dengue. ¿Es esa la información que requerimos para exigir que nos ridan cuentas? Evidentemente no. Un portal de datos abiertos puede o no contener la información epidemiológica, pero debe informarnos sobre gastos, contrataciones, proyectos, resultados. Algunos de esos datos se encuentran en los sistemas abiertos de la Contraloría General de la República pero no en el portal de datos abiertos. El de la CGR además, hace difícil que cualquier persona usuaria encuentre lo que busca y pueda generar relaciones que permitan evaluar la información. Nos falta mucho para que eso pueda ser considerado como un logro.

Otro punto importante, es que los «portales» de datos abiertos del sector público están construidos en una plataforma propietaria contradada a un mismo proveedor, lo cual pone en entredicho que se esté realizando una inversión sostenible, autónoma y rentable para los contribuyentes. Construir una plataforma propia, cuyo código sea abierto y pueda compartirse entre las distintas instituciones sin pagar por un servicio sería mucho más estratégico.

Acerca de gob.go.cr ya mucho se ha dicho. ¿Para qué necesitamos un buscador si ya tenemos a Google? No quiero decir más. Tal vez, es posible que a lo mejor, ¿quién sabe? para alguna gente este portal constituya una puerta de entrada más accesible y más fácil de usar. No tengo cifras para decirlo y menos, tengo estadísticas de uso.

Mi perspectiva sobre los compromisos

Voy a referirme únicamente a los compromisos que desde mi perspectiva, tienen una relación directa con el gobierno abierto. Me saltaré los que tienen relación únicamente con simplificación de trámites, que como ya dije, no están lejos del GA pero no necesariamente contribuyen a cumplir con los objetivos. Tomen en cuenta que esto no es un análisis exhaustivo y que no formo parte del proceso de redacción del Plan. Lo que sé, es lo que dice el documento que les «resumo» ahora.

El eje 3.1 habla de mejorar los servicios públicos:

3.1.1 Potenciar y fortalecer el Portal Ciudadano. (www.gob.go.cr): Aunque igual habla de trámites, incluye el compromiso de convertirlo «en una herramienta interactiva de intercambio de información y realización de trámites personalizada entre el gobierno y el ciudadano. Sumado a estos esfuerzos se buscará por medio del esquema de interoperabilidad y datos abiertos promover la integración de los procesos relacionados con servicios digitales y utilizar plataformas y sistemas de información comunes, a efecto de propiciar el uso de bases de datos crudas por la sociedad«. Incluye campaña de divulgación.

3.1.4 Fomentar el uso de la plataforma “En tiempo”: «los ciudadanos pueden solicitar la aplicación del silencio positivo cuando realizaron un trámite y su gestión no fue atendida en el periodo señalado en la respectiva legislación para resolverlo«. Tiene alguna relación con redición de cuentas de los funcionarios públicos. Es necesario que la campaña de divulgación se cambie. Lo primero que se requiere es lograr que la gente entienda el concepto de silencio positivo y después, cómo puede obtenerlo.

3.1.7 Fortalecimiento del Sistema Nacional de Contralorías de Servicio: «Se pretende durante el año 2013 fortalecer el Sistema Nacional de Contralorías de Servicios por medio de una campaña de divulgación sobre sus funciones como oficinas de “servicio al cliente” dentro de las instituciones públicas del país y los mecanismos a los que puede acceder los ciudadanos a través de ellas para plantear quejas, denuncias y sugerencias«. Pregunta: ¿Por qué no en línea? ¿por qué no se hace por medio de procesos abiertos donde podamos calificar instituciones, dar sugerencias, retroalimentarnos con otros ciudadanos? ¿Qué tal un premio a la calidad del servicio, que sea votado por todos y no solo por las cámaras?

En el eje 3.2 de aumentar la transparencia y mejorar la rendición de cuentas:

3.2.1 Implementar la Apertura del Presupuesto Público: «desarrollar una plataforma que permita el control del ciudadano sobre el gasto público, con base en el seguimiento al presupuesto nacional, desde su formulación hasta su ejecución. La plataforma utilizará datos abiertos que también serán accesibles para la sociedad civil y se visualiza como una solución multicanal (Web y móvil)«. Excelente, pero ¿nos darán los datos crudos o un enlatado? Queremos datos crudos en formatos abiertos. Otra cosa sería una mera pose que representaría obstáculos importantes para el análisis de los datos.

3.2.2 Implementación del Índice de Transparencia de las instituciones públicas de Costa Rica: «La Defensoría de los Habitantes a través de la Red Interinstitucional de Transparencia (http://www.dhr.go.cr/transparencia.html) lanzará en el segundo semestre del 2013 el Índice de Transparencia de las instituciones públicas de Costa Rica, con su respectiva metodología de medición con criterios objetivos de calificación en asuntos como acceso a la información, correcta administración de los recursos públicos, promoción de la participación ciudadana y la rendición de cuentas«. Excelente.

3.2.3 Presentar a la Asamblea Legislativa un proyecto de Ley de Acceso a la Información Pública: «para el mes de agosto del 2013 se presentará a la Asamblea Legislativa un proyecto de Ley de Acceso a la Información Pública, que será trabajado en una comisión interinstitucional presidida por el despacho del Primer Vicepresidente de la República, con representación de la sociedad civil y con el apoyo de la Comisión Nacional para el Mejoramiento de la Administración de Justicia (CONAMAJ)«. ¿Cuál es esa sociedad civil? ¡Tenemos que involucrarnos! Este proyecto es de suma importancia para muchos ejes que necesitamos trabajar. ¿Cómo podemos involucrarnos? Si averigüo, les cuento.

3.2.4 Definir e implementar la política nacional de datos abiertos: «será una prioridad para el primer semestre del año 2013, establecer una metodología de extracción, procesamiento, publicación y actualización de datos en las instituciones públicas; así como definir los parámetros para publicar datos en formatos abiertos y estándares; todo con el objetivo de emitir en el año 2013 una política de datos abiertos en Costa Rica (…) El objetivo es emitir una recomendación general a nivel país de los mejores sistemas y plataformas a utilizar, los estándares mínimos para adquirir un determinado sistema y la sujeción de cualquier sistema a la política nacional de datos abiertos«. Lo mismo: debemos estar atentos. ¿Están apoyando las universidades estatales este proceso? No lo sé, pero sería bueno que lo hicieran.

3.2.5 Actualización de micro sitios institucionales de datos abiertos y ampliación de la cantidad de instituciones que apuestan por la apertura de datos: ¿El problema? Están poniendo la carreta adelante de los caballos. Si aún no se define la política, lo mínimo que debemos exigir es que no se hagan contratos a largo plazo para las plataformas actuales.

3.2.6 Difusión del concepto y filosofía de Gobierno Abierto a lo interno de las instituciones públicas, la ciudadanía y la opinión pública, incluyendo:

  • Taller de datos abiertos para las instituciones públicas: marzo-abril del 2013.
  • Conferencia de alto nivel sobre Gobierno Abierto y Open Data: julio-agosto del 2013.
  • Divulgación en medios de comunicación y redes sociales, tanto nacionales como internacionales, los avances que se van generando con respecto al Plan de Acción, publicar estadísticas y los resultados producto del seguimiento a cada compromiso.
  • Divulgación del Plan de Acción en la Red Interinstitucional de Gobierno Digital
  • Divulgación en el Congreso Anual de Gobierno Digital
  • Taller de Gobierno Abierto para candidatos presidenciales

Hmmm, yo pido más. Ese componente de divulgación en redes sociales y medios no puede ser solo de los avances del plan de acción. Necesitamos campañas de sensibilización, un módulo educativo para el MEP, kioscos informativos en las actividades que organizan los Gobiernos Locales. Necesitamos menos propaganda y más educación.

3.2.7 Desarrollo del manual para el uso de redes sociales en las instituciones públicas de Costa Rica. Pues sí, ojalá todas las instituciones las utilizaran adecuadamente.

3.2.8 Empoderamiento de la población a través del acceso a la información y de los espacios de participación ciudadana: «Con este compromiso se busca abrir espacios de participación a la sociedad civil para que puedan comunicar sus requerimientos, ayuden a definir qué tipo de datos pueden ser publicados en el corto plazo y de manera gradual por las instituciones públicas, contribuyan en la formulación y evaluación de políticas públicas, etc. El desarrollo de estos mecanismos busca generar un ecosistema colaborativo entre el sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil; generación de valor social a partir de datos públicos abiertos y eficiencia en la transparencia proactiva. A corto plazo, se buscará el compromiso de la sociedad civil para colaborar con el lanzamiento de una plataforma “Yo propongo” en coordinación con la Oficina de Iniciativa Popular de la Asamblea Legislativa«. De nuevo, sociedad civil somos nosotros ¿eh? Así que entrémosle a este tema.

3.2.9 Seguimiento de la primera Hackathon de Datos Abiertos y la realización de más eventos de este tipo. La hackaton, más que realizarla en alianza con una empresa privada (aunque no se debe descartar eso) debe hacerse en coordinación con universidades, colegios técnicos, etcétera. Se requiere juntar a muchos sectores para que a hackaton tenga mayor incidencia. Esto evidentemente debe convocar a la sociedad civil, organizada o no.

En el eje 3.3 para administrar los recursos públicos con mayor eficacia

3.3.3 Desarrollo del Proyecto “Seguridad Ciudadana Digital”: «El objetivo es disponer de una solución basada en tecnologías de información y telecomunicaciones que permita al Ministerio de Seguridad realizar las operaciones policiales en forma eficiente y efectiva para la disminución y prevención de la delincuencia recibiendo colaboración de la sociedad civil«.

En resumen:

  • El Plan de Acción contiene muchas iniciativas importantes que considero bien orientadas.
  • La sociedad civil aparece en el Plan como un actor pasivo, con excepción del Proyecto de Ley, la hackaton, el portal de seguridad ciudadana (en el que es un mero informante) y mi componente favorito del plan: el portal Yo Propongo. Marqué con rojo esos elementos.

Mis recomendaciones:

  • Las campañas de divulgación deben profundizarse para que sean educativas. Convenios con el MEP, Gobiernos Locales, universidades son una vía posible para que el tema sea comprendido y asimilado en la cultura política. Una campaña de vallas en los buses y un par de folletos no son la respuesta.
  • Se deben generar mecanismos abiertos y participativos para el diseño de las plataformas que van a interactuar con la ciudadanía de forma directa.
  • Se debe contratar el desarrollo de una plataforma para datos abiertos que puedan usar todas las instituciones en lugar del servicio que se usa actualmente. Construida una, si se contrata bien y se pide el código fuente (como debe ser), todas las instituciones podrán usar la misma y eso facilitará el análisis de los datos, el ahorro de recursos y el trabajo colaborativo entre instituciones. Evidentemente, la plataforma debe brindar los datos en formatos abiertos y en crudo.
  • Eso mismo deberá ocurrir con todos los portales desarrollados. El portal Yo Propongo debería integrar a gobiernos locales con gobierno central e instituciones descentralizadas.
  • La política de datos abiertos debe contar con el aporte de expertos no solo en bases de datos, formatos y componentes técnicos, sino con personas con experiencia en la interacción y el diseño de experiencia. No solo es importante cómo son las plataformas por dentro, sino cómo será la interfaz de interacción y cuáles son los escenarios de uso.
  • Por último ¡usen las redes sociales como su focus group! Creo que muchas personas estaríamos dispuestas a participar, probar, dar nuestra opinión y ayudar a mejorar este Plan. Tal vez no mucha gente vaya a opinar por el proceso formal que cierra el 8 de marzo pero seguramente lo harían si se proponen otros mecanismos.
  • Un detalle importante es que todo esto se espera realizar en periodos cortos. Las metas a más largo plazo son para el 2014. Estos procesos deberían ser participativos, aunque eso implique que tome más tiempo. De poco sirve abrir el gobierno si la ciudadanía no se involucra desde antes de que el plato esté servido. Cada uno de estos proyectos es grande y desconozco cuánto personal se ha asignado a ellos pero son ambiciosos. ¿Cómo cumplirán con las fechas? Ni idea. Espero que no sea subcontratando. ¿Por qué? Porque no se logra que un tema cale en la institucionalidad y la cultura política de un país, si se construye desde afuera, como un producto empaquetado.

Gente: este tema es fundamental. Más allá del tema central de su trabajo, activismo o interés. Que el  Gobierno Abierto sea la base de una transformación profunda de nuestra democracia representativa depende de nosotros, no del gobierno. Es nuestra responsabilidad como ciudadanía, involucrarnos y sacarle el jugo a estas propuestas.

 

Esto tiene un nombre

Está abierta la convocatoria para hacer observaciones al Plan de Acción Costa Rica 2013-2014 de la Alianza para el Gobierno Abierto. Costa Rica se incorporó a esta iniciativa en enero del 2012 pero no ha elaborado sus compromisos. Desde hace unos días y hasta el 8 de marzo, todos estamos invitados a enviar nuestros comentarios y sugerencias. La fecha límite no la indican claramente y ya solicité que la incorporen. La respuesta en twitter fue: «la incluiremos a la brevedad» (19 de febrero 11:00 a.m.). Ya veremos.

Por ahora, ¿qué he encontrado? No sé cómo llamarlo:

Captura del Plan de Acción Costa Rica 2013-2014

Entiendo que no se quiera inventar el agua tibia y que alguien dijera: ¿por qué no nos basamos en los planes de otros países? pero ya que Costa Rica no es una federación, encontrar la fuente de este párrafo no fue tan difícil:

Captura del Plan de Acción Nacional EEUU, 20 de setiembre de 2011

Ojo, no estoy criticando el plan completo porque aún no lo he revisado. No comprendo, eso sí, cómo es que coinciden los dos años y medio, ni dónde están todas esas iniciativas maravillosas equiparables a las de la administración Obama. Pero por ahora, tengamos esperanza.

Espero hacer algún otro reporte cuando lo analice a fondo. Por ahora, solo quería compartirles mi tristeza, frustración y estado de #PLOP.

¿Por qué no apoyo la reforma de «Fotocopiar para Estudiar»?

Para mucha gente ha sido una sorpresa, mi negativa a apoyar la reforma a la Ley de Derechos de Autor que pretende otorgar a los estudiantes, el derecho a sacar fotocopias de materiales que necesitan para estudiar. ¿Cómo, una defensora del conocimiento abierto, puede oponerse a algo así? La respuesta simple es: porque ese derecho ya existe y constituye una de las excepciones al derecho de autor que nuestra ley contempla. La respuesta complicada es: porque el conocimiento abierto, el software libre y la cultura libre dependen de que se respeten los derechos de autor. También, porque esta reforma de visión cortoplacista desperdicia la oportunidad de enmendar a profundidad las leyes nacionales sobre estos temas.

Sobre la respuesta simple: aunque la redacción sea confusa y desactualizada, nuestra ley de derechos de autor contempla la reproducción con fines académicos sin fines de lucro como una excepción, lo cual quiere decir, que es permitida bajo ciertas condiciones: 1. Debe ser sin fines de lucro; 2. No debe dañar el normal comercio de la obra (es decir, no puede clonarse ni copiarse un libro completo porque eso afecta los intereses de la editorial y del autor de la obra); 3. Debe indicar los créditos y otros datos de la obra (¿Quién no ha recibido una antología mal hecha que imposibilita saber quién es el autor del  capítulo? ¿Eso beneficia al autor? ¿Le respeta?).

Entonces ¿Por qué tanto alboroto?

1. La culpa es de las editoriales

Las casas editoriales se han dedicado a desinformar a la población y a perseguir a los negocios de fotocopias. Esto ha generado el malentendido de que se persigue a los estudiantes y aunque el efecto práctico lo parezca, es diferente. Pero ojo, que esta desinformación no es solo responsabilidad de las editoriales. ¿Qué mejor campaña de desinformación que la que estamos viendo en los medios? ¿Qué mejor manera de hacerle el favor «a enemigo» que decirle a la gente que sin esta reforma no tienen derecho a fotocopiar?

2. La culpa es de las editoriales y de la complacencia del aparato estatal

El precio de los libros en Costa Rica es absurdamente alto y el libro es un artículo de lujo que pocos podemos pagar. ¿Se ha hecho algo para mejorar esta situación? Nada. ¿Ha obligado la reforma actual a las editoriales a sentarse a la mesa de negociación? No. ¿Dónde están las editoriales, causantes de todo este embrollo? Ni idea. Calladitas y felices con la campaña gratuita de desinformación.

La complacencia del aparato estatal no termina con el precio de los libros, también pasa por haber permitido la persecución a los fotocopiadores sin intervenir para aclarar los malentendidos.

3. La culpa es del sistema legal que no se adapta a las nuevas realidades

Hasta antes de la aparición de la fotocopiadora y posteriormente, del formato digital, todas las personas dependíamos de las editoriales, casas disqueras y distribuidoras de productos culturales. Actualmente, muchos de nosotros podemos tener una imprenta en casa (llámese procesador de textos + impresora) o de plano, ni la necesitamos (leer en la pantalla, compartir un PDF, MP3, etcétera). Es cierto que el acceso a un equipo de cómputo no es la norma pero es claro que la tendencia hacia el formato digital no se va a detener. El debate de fondo entonces es, cómo diferenciar qué constituye un delito penal y qué no.

El problema que «resuelve» la reforma actual: fotocopiar con fines académicos es legal, pero cobrar por las fotocopias no lo es

Al incluir una ganancia, la actividad con fines académicos por parte del estudiante (a quien nadie puede perseguir por ese hecho) convierte esa actividad en una con fines de lucro por parte de la empresa de copiado. Es decir, el tema aquí es ¿cuántos estudiantes tienen acceso a una fotocopiadora que no les cobre más que el costo? Ninguno. ¿Y entonces, cómo ejercemos nuestro derecho a fotocopiar con fines académicos si no tenemos el aparato? Ese es precisamente el punto que la reforma pretende resolver, de una forma que yo llamaría, desafortunada.

No se mata un elefante con un matamoscas

El debate sobre derechos de autor y el acceso al conocimiento y la cultura es muy complejo (el elefante) y va mucho más allá de otorgar un permiso a los negocios de fotocopiado (el matamoscas). ¿Por qué debemos reformar la ley de derechos de autor para otorgar un permiso especial a un tipo específico de negocio? Que me respondan los legisladores, que para eso les pagamos. ¿Qué se resuelve con eso? El ingreso mensual del negocio de fotocopias. Si se resuelve algo más, les agradezco que dejen la idea en los comentarios.

Tampoco se mata una mosca con un elefante

Al defender un extraño y cuestionable derecho a lucrar haciendo copias de materiales protegidos por el derecho de autor (la mosca), la solución que encontraron los legisladores (porque el voto fue unánime y entonces la culpa no es solo del diputado Villalta) fue eliminar las penas de cárcel para todas las infracciones al derecho de autor de obras literarias, artísticas y científicas. Entiéndase, no solo el libro de química general de un autor que ya está pensionado y tal vez estará feliz de que su libro se siga multiplicando; se  eliminan las penas de cárcel contra organizaciones, empresas, individuos que lucren con las obras del sector creativo del país. ¿Nos parece excesiva una pena de cárcel en ciertos casos? Es un tema importantísimo, pero no se resuelve con un parche.

Como promotora del conocimiento abierto y la cultura libre, abogo porque los creadores compartan sus obras y comprendan que el conocimiento que construyen se basa en el de muchas otras personas que estuvieron antes que ellos. Sin embargo, defiendo por completo el derecho que tienen para decidir cómo quieren distribuir su obra. Quienes programan software libre, decidieron compartir ese programa y es el sistema legal el que defiende sus intereses y los de la colectividad que se beneficia de su trabajo. Pero aquellos inventores, artistas, académicos que no quieren dar acceso abierto a sus obras, también tienen derecho a hacerlo. La salvedad a eso sería, que esas obras se hayan realizado utilizando fondos públicos, un debate que lamentablemente este proyecto de ley tampoco resuelve ni toca.

Lo que sí hace la reforma, es despenalizar ambos casos y dejar en desprotección a la industria cultural, a los productores de programas de cómputo y a muchos otros creadores, sean éstos micro, pequeños, medianos, grandes y enormes. Tendemos a imaginarnos siempre a la malévola industria que nos llama ladrones antes de cada película en el cine o a cualquier intermediario que recibe la gran porción del pastel. Y aunque lamentablemente sí estoy defendiendo con mi oposición, los intereses de empresas que considero perversas en su modelo de negocio; no puedo dejar de hacerlo, porque estamos también desprotegiendo a esa pequeña y mediana empresa de profesionales de ingeniería, programación, diseño gráfico, producción audiovisual entre otros campos; y porque de paso, estamos promoviendo la mafia de la piratería que ya en otros países está ligada al narcotráfico y a las redes delictivas en general. Las películas de la Avenida Central no son hechas por un padre de familia sacando copias en su computadora Pentium II, sino por distribuidores masivos de contenidos que lucran con las creaciones de otros. Y claro, esos otros probablemente sean los abusivos estudios cinematográficos con sus precios elevados y sus políticas absurdas, pero un problema complejo no se resuelve con un parche y no puedo poner mis intereses individuales sobre los intereses de la colectividad.

¿Cuál sería mi propuesta?

1. Empezar a resolver el enorme desequilibrio existente respecto a la defensa de los intereses comerciales en materia de derecho de autor frente al derecho al acceso a la cultura y el conocimiento de la colectividad (ambos consagrados en la Declaración de los Derechos Humanos). Se debe  empezar por diferenciar al crimen organizado que lucra con las copias de películas, música y libros y que falsifica zapatos, champú y medicamentos; del adolescente que descarga una canción de forma no autorizada a través de la Internet o comparte un libro en PDF. En el primer caso sí corresponde al Estado perseguir eso como un delito. En el segundo caso no y debe tramitarse por la vía civil. Eso, mientras el movimiento de cultura libre, el acceso abierto y la realidad del formato digital, le abren los ojos a la industria cultural para que entienda que su modelo de negocios está obsoleto y que criminalizando a su público meta no va a sobrevivir.

2. Abrir el debate sobre el precio de los libros y la imposibilidad de conseguir material académico de calidad en este país. Si las editoriales y distribuidoras no quieren invertir en su negocio y pretenden mantener los precios prohibitivos, entonces debemos en conjunto pensar en una solución favorable al público.

3. Difundir que el derecho a fotocopiar para estudiar ya existe. Una reforma ideal a la ley, exigiría que las editoriales incluyan en su leyenda odiosa de «Todos los derechos reservados. Prohibida su reproducción total o parcial…» alguna nota que indique que dependiendo del país donde esa obra se distribuye, existen excepciones al derecho de autor que anularían esa prohibición.

4. Las instituciones académicas deben asumir su papel. Les corresponde a estas resolver cómo proveer a los estudiantes de esos materiales en formato digital (por ejemplo), volver a dotar a las bibliotecas de las obras que necesitamos y tener dentro de su marco los centros de fotocopiado trabajando al costo o con ganancias que se destinen a fines que no sean el lucro.

5. Aprovechar la oportunidad para hacer una reforma real. Se debe mejorar la redacción de las excepciones que contempla la ley e incluir las que nos faltan y sí se contemplan en países de la Unión Europea. Un ejemplo de esas es la excepción para poder convertir a Braille las obras literarias. Otro tema por debatir es el acceso público que deberíamos tener ala investigación realizada con fondos públicos e incluso, a los desarrollos de software que las instituciones estatales compran con nuestros impuestos.

6. El Estado debe asumir su papel y realizar campañas informativas sobre estos temas. En la sociedad de la información y el conocimiento, la propiedad intelectual constituye como nunca antes, una herramienta que todos debemos saber manejar. Estas campañas deben incluir por supuesto, los modelos alternativos que proponen el conocimiento abierto y la cultura libre, de manera que las personas podamos elegir cómo queremos compartir nuestras creaciones, cuáles son nuestras obligaciones y cuáles son nuestros derechos.

En síntesis

En el campo de los derechos de autor todos tenemos distintos roles como autores, consumidores y distribuidores pero ahora mismo tal parece que únicamente somos víctimas de un sistema legal que protege los derechos «sagrados» de los intermediarios y desprotege el interés de las mayorías. Por eso mismo, los proyectos de ley deben pasar del populismo y el cortoplacismo, a resolver los problemas de fondo que nos aquejan. Y no, en este caso, no se trata de un avance hacia ese objetivo. La reforma para «fotocopiar para estudiar» constituye definitivamente un retroceso y desperdicia una oportunidad de oro para sentarnos a la mesa de negociación y exigir una reforma integral a la ley de derechos de autor (6683), a la ley de observancia (8039) y sus respectivos reglamentos en Costa Rica.

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Notas para lectorxs del blog:

En los comentarios encontrarán varias aclaraciones de lectores. Ojalá los lean.

* En una versión anterior yo decía que «todos tenemos una imprenta en casa». Ahora suavicé esa afirmación. Esa frase la uso en realidad cuando hablo de cómo, por mucho tiempo, parecía una transacción razonable renunciar a algunos derechos y otorgárselos a un intermediario (por ejemplo, una imprenta) porque no teníamos los medios para acceder a ese conocimiento si ellos no imprimían los libros. Ahora esa relación de dependencia no existe en la mayoría de los casos. La frase sacada de contexto en efecto se interpreta como una postura elitista. No todos tenemos computadora en casa.

* Una versión anterior planteaba la ocurrencia de que las editoriales incluyeran la leyenda: «Esta prohibición es nula si se copia un fragmento de la obra bajo estas condiciones…». Luego, mi amigo Gunnar Wolf me recordó que por ejemplo en México, esa excepción no existe. De ahí que editara ese párrafo.

La industria que se suicida y nos culpa a nosotros

Esta entrada se publicó originalmente en mi blog en 89decibeles

¿Han entrado últimamente a una tienda de discos?

Yo lo hice el sábado, como ejercicio nada más. No pensaba comprar nada pero quise hacer un monitoreo para confirmar mis sospechas.

¿Cuales eran esas sospechas? La primera, que iba a encontrar puros discos viejos. Así fue: el único disco reciente que encontré es el …little broken hearts de Norah Jones. La segunda, que iba a encontrar pura música para señores mayores de 50 años. Así fue: de haberle buscado un regalo a mi papá hubiera salido con unos diez buenos discos. La tercera, que en la tienda no iba a suceder nada interesante. Sobre esa, aclaro que eran las 10 de la mañana y acababan de subir la cortina metálica. Les daremos el beneficio de la duda.

No creo que muchos lo recuerden, pero en Barrio La California (donde ahora hay un salón de belleza, en un local ubicado casi al frente del AM.PM) estaba Auco Disco. En Auco Disco había un mae especialista en rock (Mauricio Alice) y otro, especialista en jazz (su nombre no lo recuerdo). En esa tienda se podían encontrar discos extraños, pero si no estaban, al menos se podía encontrar a alguien que decía: «No, no lo tenemos, pero qué excelente disco, es lo mejor que han sacado los de [inserte grupo aquí] porque después de que cambiaron de guitarrista, habían decaído un poco pero con ese disco están volando. Pero no, no lo tenemos, pero te recomiendo este de [inserte otro grupo] porque tiene un solo de guitarra en la canción seis que es increíble«.

Sucedía algo más o menos así, lo que quiere decir, que una llegaba a Auco Disco a las diez de la mañana y salía como a las cinco de la tarde con tres discos nuevos después de haber escuchado una selección de música espectacular. ¿Qué pasó con esas tiendas? ¿Las mató The Pirate Bay? ¡Esa es la respuesta facilista de la industria discográfica! La respuesta es, que esas tiendas jamás recibieron nada de esa industria que no fuera una factura de cobro. La industria -sobre todo en mercados prescindibles como el nuestro- se limitó a contratar artistas, encargarse de que grabaran un producto comerciable, a producir el objeto llamado disco y listo. A las emisoras de radio más comerciales, les pagan  para que programen las canciones – porque no es casualidad que «Mosa, mosa« sea el éxito del verano en toda América Latina ¿verdad? – pero ¿a las tiendas de discos? Nada.

Sigamos con esa idea: a las emisoras les pagan por programar cierta música. No debe esa idea hacernos creer que el mal gusto es culpa de las disqueras. No revelaré la fuente, pero sé que el éxito de la canción «Locura automática« de La Secta fue un legítimo golazo. Nadie pagó por ella. Esa canción llegó a número uno por ¿méritos? propios (no saben el esfuerzo que fue buscar esa cosa, no se las recomiendo). Lo mismo sucede en otras emisoras que no ponen reggaetón, como la que intenta salvar a la especie y donde ponen lo que nos gusta. Pero resulta, que todo eso que nos gusta no está disponible en ninguna tienda de discos en este país. Entonces, aunque quisiéramos comprar un disco o regalárselo a alguien eso es imposible. Y no me digan que es lo mismo que nos regalen un link o un disco repleto de MP3 descargados que un disco con portadita y libro, envuelto en papel de regalo.

Tal vez soy de la vieja escuela, pero el objeto fetiche disco sigue existiendo, no solo por la portada, sino por el sonido. Un MP3 de tres megas es como tomar café chorreado en una bolsa que ha sido usada ocho veces con la misma broza. Ese formato es lo peor que le ha podido ocurrir a la música y si tuviéramos algo de dignidad jamás compraríamos archivos digitales en Amazon o iTunes que no sean MP3 con una compresión aceptable. Eso, si pudiéramos comprarlos, porque ni eso es permitido. Como la industria musical no tiene interés alguno en resolver SU problema (que no es nuestro, es de esas compañías) ni siquiera ha resuelto cómo cobrar una descarga de MP3 donde se incluya el impuesto de importación (¡válgame, si es que descargar desde aquí un MP3 de un servidor en EEUU es una importación de un bien a Costa Rica!!!) para que no tengamos que marearnos entrando a los noventas en Titi Online a descubrir que no hay nada de Muse, Andrew Bird, The Killers, Death Cab for Cutie, Paramore, Björk… (créanme, los busqué todos, incluso a Norah Jones y a La Secta. Tampoco estaban).

Todo esto me lleva a la pregunta, la cual formulo con todo respeto (NOT): ¿¿¿Qué putas esperan que hagamos??? Es indignante; sobre todo porque en el mejor de los casos nos van a vender una descarga de un café aguado que no nos permitirá escuchar todos los detalles que sí nos permitiría un acetato o una menor compresión. En el peor de los casos, los grupos post-MP3 terminarán grabando música que no tendrá armónicos ni sonidos ocultos porque ¿pa qué? ¿si nadie lo va a oír?. Ya hasta lo admiten: «Además, algunos músicos e ingenieros de audio dicen que el formato MP3 está cambiando la forma en la que los estudios mezclan las grabaciones. Ellos dicen que el formato MP3 «aplana» las dinámicas — las diferencias en tono y volumen — en una canción. Como resultado, mucha de la nueva música que sale de la industria tiene un sonido similar, y no hay nada como un enfoque en crear una experiencia de escucha dinámica. ¿Para qué trabajar tan duro creando sonido complejo si nadie puede detectarlo?» (Rolling Stone, The Death of High Fidelity, 26 de diciembre de 2007, tomado de aquí).

Por eso no me sorprende el post de Adrián sobre la venta de discos viejos. El precio no tiene nada que ver. Las causas tienen que ver con el objeto fetiche disco y lo que significa o no significa para la gente que jamás ha comprado uno. Adrián también pregunta si alguien aquí sigue comprando discos. Le respondo que yo lo haría si en las tiendas vendieran algo de lo que me gusta. Lo hago a pesar de la náusea que siento al leer: «Este fonograma es una obra intelectual protegida en favor de su productor… SE PROHIBE SU COPIA TOTAL O PARCIAL…» (así, en mayúsculas, gritándole a quien solo es culpable de haber comprado el disco y defendiendo al productor, no al artista). Pero tengo clarísimo que casi nadie compra discos porque comprar discos ya no es una experiencia gratificante; porque si comprar un disco es hacer clic para esperar quince días a que llegue a la casilla, mejor damos el clic en un enlace de descarga.

Pero hay otra razón por la cual la gente no compra discos. En una de mis charlas sobre la dictadura del todos los derechos reservados, pregunté a los 30 estudiantes veinteañeros si habían comprado un disco alguna vez. Uno respondió que sí, porque es cantautor y comprendía el esfuerzo que significa hacer un disco, para un músico local de un país como el nuestro. Los demás jamás lo habían hecho. ¿Será posible entonces que esos jóvenes jamás hayan escuchado música de verdad? ¿Será posible que si no es por conciertos, lo que ellos consideran música es un conjunto de deslavados MP3 a punto de llenar 1 TB en su computadora? ¿La gente no compra discos porque no diferencia un sonido del otro?

No tengo muy claro a dónde quiero llegar. La industria discográfica es aborrecible. Una industria que en lugar de innovar se dedica a demandar a adolescentes por descargar canciones, a tratar de pasar leyes que restringen nuestras libertades en Internet, a colocar DRMs que nos convierten en rehenes de nuestros aparatos* y nos obliga a escuchar apenas el aroma de la música, merece todo mi desprecio. Si a esto le sumamos, que esa industria tampoco nos permite descargar sus migajas de forma legal porque no ha comprendido que la Internet no necesita de un furgón que atraviese las fronteras, además de mi desprecio merece toda mi lástima y mi más sentido pésame.

Pero también el pésame es para la música, la de verdad, la que no está comprimida debajo del zapato de un pésimo formato. También es para los músicos independientes que aún no se dan cuenta de que rogándole un espacio a esa industria solo se suman a la etiqueta de despreciables, cuando lo que merecen es que los frutos de su trabajo ingresen a su cuenta bancaria.

Sin embargo, hay muchas cosas buenas que han salido de todo este absurdo. Bien por los que se han unido a proyectos como el de Autómata (aunque sea en mp3) y por sueños hechos realidad como Musopen (que ha logrado que la música que es de dominio público en la teoría, lo sea en la práctica). Bien por la Electronic Frontier Foundation y la lista de abogados dispuestos a defender a las personas acusadas de descargar ilegalmente la música en los Estados Unidos. Bien por las licencias Creative Commons que permiten compartir libremente.

Todas esas son soluciones en crecimiento, aunque ninguna de ellas permite que yo pueda comprar el disco del panameño Carlos Méndez. Por suerte un amigo, que sabe que yo a Apple jamás le daré uno de mis cincos, me compró los archivos en iTunes. Se lo agradezco mucho, aunque hubiera preferido ir Auco Disco y que Mauricio me dijera que el EP del 2007 que tengo de Carlos, es mejor que el disco que grabó en el 2009.

* Mis aparatos no tienen DRM’s porque uso software libre. También uso el formato ogg.

La imagen es de verbeeldingskr8

Mars Curiosity

Había perdido valiosos minutos de mi tiempo, hecho berrinche en las redes sociales hasta que mi buen amigo Sergio (el-que-todo-lo-sabe) me dijo que era broma la entrada de Andy Borowitz sobre el CERN, la NASA y la pelea de niños. Lo dice ahí por todos lados pero estaba ya tan molesta con LF que ni leí. ¿Cómo se me ocurrió que semejantes científicos podían comportarse así? Tal vez porque he visto la actitud en las listas de correo y se ha señalado en los estudios sobre mujeres y ciencia… pero ese es duende de otro cuento.

El caso es que por eso la entrada se llamaba «Dear Cern people» y contenía una diatriba en contra de lo que consideré, el mayor irrespeto al público en los últimos siglos. Claramente perdí la fe en la humanidad, así que me alegro que fuera una broma y acepto haber pasado semejante color.

Pasamos entonces al tema…

Anoche, mientras celebraba y después de decir que Percival Lowell estaría muy decepcionado y que Carl Sagan estaría muy feliz si estuviera vivo, LF me contestó que en realidad el amartizaje (que no me da la gana llamarlo aterrizaje) del Curiosity no era un hito y que en realidad, no tenía un impacto ni similar al Bosón de Higgs. Dejé pendiente escribir algo sobre eso y cuando el mismo LF me pasó la nota me quedé con el hígado en la mano.

La carta entonces, es para quienes tienen la suerte de comprender profundamente el Bosón de Higgs, la Teoría de Cuerdas y todas esas cosas que muchos otros solo podemos apenas atisbar, mirar de lado y buscar videos en youtube para tratar de comprender. Es lo que hago yo, que solo soy una grupie de Carl Sagan y me he leído varias veces el capítulo de física cuántica de A Briefer History of Time no tanto por gusto, sino por difícil.

De anoche, no solo me maravilló el robot, las simulaciones… me fascinó que estábamos mirando. Me encantó la idea de sentir que formamos parte de esto y que a diferencia del Challenger y otros hechos importantes en la carrera espacial, esta vez no teníamos que conformarnos con lo que nos querían contar, podíamos buscar más.

Como comentamos en el primer Café Científico, existen razones para que ahora el Boson de Higgs (más allá de sus repercusiones importantísimas) y el Mars Curiosity ocupen las portadas de los medios de comunicación: la ciencia se está quedando sin financiamiento. De ahí que me parezca aún más hermoso que la gente común y silvestre como yo (que incluso cae en las redes de un comediante que escribe muy bien) se interese y trate de entender.

Por eso la frase de LF me chocó. Porque es elitismo puro pensar que el Higgs es importante y lo demás no. Porque entonces la ciencia que la gente sí puede comprender queda en segunda categoría y LA verdadera ciencia es la que es enigmática, cerrada y requiere de cuatro doctorados para alcanzarle sus talones.

Y el manejo que la NASA hizo ayer del espectáculo, fue una enorme lección. CERN people en Google + estaba haciendo una gran labor hasta el mes de julio, pero ahora están desparecidos. Ojalá a la NASA no le suceda lo mismo. Después de todo, tenemos dos años para acompañar a @marscuriosity en sus reportes.

Anoche dejé todo lo que estaba haciendo, participé del Google Hangout, discutí en twitter, defendí el financiamiento para la ciencia frente a quienes decían que es una lástima que se gaste dinero en estas cosas mientras hay gente que sigue muriendo de hambre. Y fue muy curioso para mí mirar desde el otro lado; ver a aquella que alguna vez fui (la que decía que no habíamos llegado a la luna y que aquello eran fotos de algún desierto) y sentirme feliz. ¿Qué es lo que ha cambiado? – me pregunté antes de dormir. Y la respuesta fue, que ahora ignoro menos o al menos sé cuánto ignoro (y a veces Sergio me lo dice). Mi acercamiento con la física y afines ha sido tardío pero apasionado y en parte aprendo para que mi sobrino disfrute de las noches de luna nueva con una tía que le pueda decir qué está viendo pero sobre todo, qué no está viendo.

Pero además, como me hizo ver Luis el otro día, cuando cambian los puntos de referencia, las cosas parecen estar en otro lugar. De pronto, la inmensidad del universo hace que cosas aparentemente importantes (como hacer una tormenta en un vaso de agua) se conviertan en un detalle sin importancia en medio de tan fascinante escenario en el que nos tocó vivir.

Por favor, no dejen de ver esto Carl Sagan: Blues for a red planet