«…they have tasted power…»

Hasta ahora encontré las notas que tomé en la conferencia que Alejandro Piscitelli compartió en la Fundación Omar Dengo hace poco más de un mes.

La conferencia fue una delicia, la verdad… algún día que tenga más tiempo trataré de comentarla más extensamente… sobre todo ahora que compré su libro Ciberculturas 2.0

Este video me impactó mucho. De hecho pienso usarlo en noviembre cuando presente una ponencia acerca de usos liberadores de la Internet en el IX Congreso Internacional de Psicología Social de la Liberación, a realizarse en Chiapas… sólo espero encontrar la versión subtitulada algún día…

En todo caso, para quienes mastican más o menos el inglés ¡que lo disfruten!

No basta con instalar un software libre

mente cerradaHace unos días estuve en Guatemala con varias personas que trabajan como soporte técnico o ingenieros informáticos en organizaciones sociales.

Comentábamos cómo es la relación de las personas con el cambio, lo que se debe tomar en cuenta a la hora de decidirse por inciar un proceso de «migración»* a Software Libre. No basta con los criterios técnicos, ni con preparar las máquinas, si no se realiza un proceso de sensibilización con las personas.

Uno de ellos comentaba que el cambio a Software Libre muchas veces se ve obstaculizado por dos tipos de usuario: el que le teme al cambio porque a duras penas ha podido acostumbrarse al uso de la tecnología en su trabajo (por ejemplo, alguien de más de 50 años, que tuvo que acostumbrarse al cambio vertiginoso que ha implicado al avance tecnológico reciente); y el que le teme al cambio por considerarse experto en el uso de la computadora (esa persona que conoce bien el sistema Windows, que es el «gato» en excel, a quien todos le preguntan qué hacer).

Porque sí, cambiarse a Software Libre implica tener que aprender algunas cosas, volver a ser usuario básico por un tiempo (más corto o más largo según la dedicación y las capacidades de uso), buscar por unos segundos dónde está un botón que ahora se encuentra en otro lugar. Pero no se trata solamente de eso.

Como bien lo plantea Anderson Fernandes de Alencar (del Instituto Paulo Freire), es más fácil cambiar de software privativo que cambiar nuestras mentes privativas. El cambio al Software Libre implica (o sería deseable que implique) toda una transformación en la forma en la que construimos y compartimos el conocimiento; implica un rompimiento con la lógica de consumismo y acumulación (de artefactos, del saber) para retornar a formas solidarias de construcción colectiva.

Entonces, algo tan simple como aceptar que no somos expertos, que algunas cosas no las podemos resolver individualmente, algo como solicitar ayuda en una lista de usuarios puede ser una prueba difícil si estamos acostumbrados a creer que todo lo podemos hacer solos.

Usar la lista de usuarios no es solamente solicitar ayuda y aceptar con humildad que hay algo que desconocemos, es además una manera de dejar un registro del problema que debemos resolver y de la solución para ese problema. Implica además que las personas que leen (que pueden estar usando otra distribución o no tener el problema que se presenta) aprenderán -cada uno con sus capacidades actuales- cómo se soluciona la dificultad y podrán -si fuera necesario- aplicar ese conocimiento en el futuro.

Pero además, usando la lista de soporte, estamos mostrando a los demás que todos tenemos cosas que aprender y cosas que enseñar a los demás; y que formamos parte de una comunidad que se apoya de manera solidaria y desinteresada.

Entonces, si buscamos una solución por medio de un buscador y no la encontramos, o si no comprendemos qué nos quieren decir con los comandos sugeridos, atrevámonos a usar la lista de soporte o los foros… celebremos que hay mucha gente dispuesta a cooperar, celebremos que somos libres y estamos construyendo conocimiento colectivamente.

* Acerca del uso del término «migración»: no me gusta usar el término, porque de alguna manera contribuye a posicionar el software privativo como lo oficial. El software privativo no debe verse como el lugar originario y el software libre como el nuevo lugar. Es cierto que se migra a un lugar que ofrece mejores oportunidades pero siempre quien migra, mantiene la añoranza por lo que dejó atrás. En nuestro caso no, evidentemente.

La imagen es de Monero de la Cruz, Puebla, México

Puppy Linux

No caigas en la trampa de desechar tu computadora pensado que ya no sirve y esta obsoleta. Puppy Linux corre desde un CDROM o llave flash USB y apenas necesita 64 Mb de RAM en la maquina (256 Mb si quieres hacer cosas más esotericas como animacion 3D con Blender) es decir funciona super bien en compus de hace 6, 8 ¡y hasta 10 años!). Y como es software libre no hay necesidad de piratear programas ni volver a preocuparte por ningún virus.

Jorge recomienda el Puppy Linux… ¡visiten su blog para ver más!

Mi primer UBUNTU

Me instalaron UBUNTU el 28 de abril, celebrando el día mundial del software libre. Fue en el Installfest (Flisol) organizado por la Comunidad de Software Libre del Instituto Tecnológico de Costa Rica.

El cambio fue sencillo, se tardó unas dos horas, eso sí, mi compu es una Laptop (Dell Inspiron 640m). Otras personas instalaron linux en sus CPUs nada más, no sé cómo les habrá ido.

Mi instalador me explicó todo lo que necesitaba saber Y NADA MÁS. No necesitaba saber cosas muy elevadas, ¿para qué?

Durante la migración sólo tuvieron que configurarme la resolución de pantalla y la conexión inalámbrica. Lo demás funcionó bien desde el inicio.

Realmente, una vez que salí de ahí lo único que no quedó bien fue:

Mi pc no detectaba el micrófono si intentaba usar Skype. Si usaba el Ekiga funcionaba bien

Los controles frontales del sistema de audio no funcionaban con el Amarok, que fue el programa de audio que me recomendaron.

El cambio de Windows a Linux

¿Cómo tener una «migración» exitosa?

El punto para mí es que el cambio debe ser integral, lo cual implica algunas horas para dejar todo funcionando. Yo recomiendo pagarle a un técnico para la instalación, y calculo que se tardará unas cinco horas (ojalá el técnico no cobre muy caro).

La mejor instalación será la que se haga en la casa o en la oficina propia.

No sirve de mucho que se lleven el cpu o la laptop donde el instalador porque cuando la instalación termine lo deseable sería que la impresora, el headset, las bocinas, las llaves usb, el mouse, el lector de cds (para audio y datos), el lector de dvd (películas y datos), la cámara digital, TODO lo que la persona usamos, funcione bien. Si no funcionan las cosas cuando se las necesita, nos arrepentimos de haber migrado y le decimos a los demás es que todo ha sido complicado. La peor publicidad es que alguien vea a otra persona agarrándose del pelo desesperado por algo que no puede hacer y lo que diga es: “ah, es que usa linux”.

El respaldo de los archivos es fundamental:
Los momentos en que me arrepentí de haber migrado eran mi responsabilidad y provinieron en su mayoría del desorden en mis archivos de respaldo. Esto es importante de recordar, porque cuando la persona no puede trabajar porque no encuentra un archivo, se arrepiente de haber migrado, cuando en realidad esto sería igual si hubiera reformateado la compu para hacer cualquier cosa.

El Windows está tan metido en nuestras cabezas que cada vez que aparece un problema se nos ocurre creer que en Windows no hubiera pasado… y eso no es cierto. Siempre la memoria nos juega malas pasadas…

No me gusta decir «migrar»

Se dice «migrar» a linux. No sé de dónde viene esa expresión pero habría que erradicarla. Como si Windows fuera la patria y yo fuera una inmigrante en linux. El que migra siempre extraña su patria… a Windows se supone que no lo extraña nadie.

Eso es lo que me dijeron a mí… aunque los primeros días después de migrar, yo extrañaba mi sistema de antes. No porque fuera bueno, sino porque estaba acostumbrada… Es como un carro que está malo pero te lleva a donde vas… le sabés las mañas y usás el ctrl+alt+supr como si fuera normal…

Ya ahora, a un mes de haber migrado, no extraño a Windows pero me agarro del pelo de vez en cuando si quiero instalar un programa que no viene con UBUNTU.

De eso quiero hablar aquí, de mis discusiones internas, de las discusiones que he generado en las listas electrónicas, de lo que pienso que debe mejorar y de por qué pienso que hay que cambiarse a software libre. Es como cambiar de casa… hay ajustes que hacer pero cuando todo está en su lugar de nuevo, volvés a ver para atrás y sabés que tomaste una buena decisión.